Por Carolina Franco

A lo largo de la historia, han sido muchas las mujeres que de alguna forma han resaltado, dejando claro su rol y lo necesario de su presencia para que una sociedad pueda funcionar. Se aprecia en los distintos escritos como el poder femenino salta a la vista y llega a hacer la diferencia aún cuando se intenta opacar o minimizar. Desde las diosas de la mitología griega o romana, hasta la mujer contemporánea, lo femenino tiene un toque particular, sensible e intuitivo, y es que, la mujer es por naturaleza creadora y creativa. En los estados más excelsos representa la fuerza, la deidad, pero también la sensibilidad, el lado más puro de las cosas. En el mundo espiritual, es ella quien porta el tantra, quién siente y cuya energía está ligada más al “ser” que al “hacer”, la nutrición, el encuentro, el escuchar. Su imagen, se relaciona con el amor, la compasión, la sabiduría.

Dicho todo esto, a menudo me pregunto ¿en qué momento olvidamos tanto poder? ¿En qué momento nos dejamos minimizar?

Regreso a los libros, al Internet, a los escritos y la única conclusión que puedo sacar es que el poder femenino ha generado, desde tiempos remotos mucho miedo y por esa razón surgieron las sociedades patriarcales; donde los derechos de la mujer fueron vulnerados y llevados a su mínima expresión. Me llama poderosamente la atención, como, por ejemplo en la antigua Grecia aún cuando sus Diosas eran veneradas, la mujer no tenía voz ni voto en las decisiones de la vida diaria.

En Roma, solo las mujeres de la clase alta tenían derecho a estudiar y aspirar una vida política. En muchas etnias indígenas, aún cuando la mujer representa lo sagrado, es la cabeza del hogar, no se le permite participación alguna en las disposiciones comunitarias ni familiares. Curiosamente, en el budismo aunque su maestro dejó claro que tanto hombres como mujeres podían alcanzar la iluminación, se mostró resistente a incorporar féminas a su orden.

Ni hablar de las distintas religiones; el libro sagrado del cristianismo comienza señalando a la mujer culpable de una desgracia, a raíz de lo cual es condenada a una serie de injusticia que hoy por hoy sirven de excusas para justificar una infinidad de abusos; en otras la mujer es un objeto que puede ser entregada sin el derecho a elegir sobre su futuro.

Y así voy entendiendo, es un trabajo de años, de tiempos inmemoriales. Es algo que está como incrustado en nuestro ADN. Entonces el poder que tenemos, no es que lo hemos olvidado, sino que no lo conocemos, porque se encargaron de empequeñecerlo a tal punto que no lo vemos. No sabemos que hacer con el poder que tenemos, porque desconocemos que está allí.

Siempre digo, empoderarse, es casi una orden, pero muy pocas saben o entienden como hacerlo. No obstante, en Venezuela tenemos la dicha de contar con una gran empoderada. Evangelina García Prince quien ha dedicado su vida al estudio de la mujer y ha luchado día tras día para disminuir esas brechas de género que tanto molestan. Hoy por hoy, une toda la experiencia que dan los años más sus estudios para transmitir todo su poderío a las mujeres en Venezuela y América.  Es Licenciada en Sociología y Antropología, con un doctorado en Ciencias Económicas y Sociales.

Trabajó como docente e investigadora en la Universidad Central de Venezuela y ha ocupado diversos cargos en la vida política venezolana siendo: Senadora de la República, Ministra de Promoción de la Mujer, integrante de la Directiva de la Comisión Para la Reforma del Estado, entre otros. También es fundadora y es parte de las directivas de varias organizaciones no gubernamentales, dedicadas a asuntos cívicos políticos, a la lucha por los derechos de las mujeres o a la promoción de sus liderazgos.

De manera que es una fortuna tener una maestra sus características para entender y practicar eso del empoderamiento. Ella estará dictando un taller los días 5 y 6 de diciembre en Caracas y 30 de enero en Maracaibo, de la mano de Feminismo Inc, que no te puedes perder para que sigas creciendo como mujer y empieces el año que viene con todo.

El curso es un taller vivencial, 100% práctico donde obtendrás herramientas aplicables a tu día a día, entenderás muchas cosas de nuestro quehacer diario y descubrirás como empezar a romper ese techo de cristal que es tan limitante. Todo mientras te ríes, lloras, te sorprendes.

Eso si, te recomiendo llegar puntual (10 minutos antes si es posible), sentarte adelante, apagar el teléfono, participar y hacer las tareas si es que se asigna alguna. Es la única forma de obtener resultados esperados. La satisfacción está garantizada, el empoderamiento, funciona y ya que tenemos quien nos guíe en esta tarea, por favor no perdamos ninguna oportunidad para avanzar. Mientras más mujeres entendamos nuestro poder, más seremos las que luchan contra reducir las brecha de género y más cerca estaremos de lograrlo.

Para mayor información e inscripciones escribe a info@feminismoinc.org. No faltes.

Author: Carolina Franco

Médica pediatra de profesión, investigadora y fotógrafa por pasión. Feminista en formación y por rebelión

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