De poder ¡Se puede! Como convención social es posible cambiarlo sólo que requiere voluntad política y tiempo porque implica un cambio cultural de las mentalidades que deciden e inciden en la creación artística de películas, literatura y música sobre todo.
Los Estudios Disney lo hicieron con sus princesas más recientes, más como respuesta a una exigencia de la sociedad del momento que como iniciativa propia pero allí están y representan un cambio cierto para el modelaje de niñas actuales que ven en Mérida, Moana o Lilo una forma distinta de ser a las princesas clásicas víctimas sempiternas del malvado o malvada de turno, sujetas pasivas que tenían que esperar al príncipe que las salvara y que se enamoró de ellas a la velocidad de la luz sin conocerlas, igual siguen estando los príncipes pero con otra presentación.
Y es muy difícil borrar la historia de amor del romanticismo porque simplemente es una aspiración natural: encontrar a una persona que te ame por quien eres y a quien amar. Las feministas no son alérgicas al amor ni a los hombres, tampoco odiamos las historias “rosa” solo que queremos narrativas diferentes que representen con dignidad y respeto historias sanas y deseables de amor.
El romanticismo fue un movimiento artístico cultural europeo que se desarrolló entre finales del siglo XVIII y principios del XIX que ha impregnado de muchas formas sobre todo la narrativa hasta nuestros días, con sus respetables diferencias según la época, seguimos teniendo protagonistas que pasan la roncha pareja para lograr tener una relación de pareja decente. Ahí está el problema con el romanticismo del amor romántico: la idealización del parejo y de la relación de pareja (la búsqueda de la otra mitad) como si fuéramos seres incompletos en búsqueda de la pieza de rompecabeza que falta.
El flechazo o amor a primera vista: esa atracción inmediata que te “anula” el razonamiento dando el control de tu ser a las hormonas que te hace suspirar por los rincones por esa persona que consideras “el amor de tu vida”, ciertamente ¡el enamoramiento es una borrachera de dopamina y oxitocina sabrosa! Todo lo ve posible, no te molesta ni te quejas de nada “el amor todo lo puede”, son los lentes rosados que nublan tu visión e interrumpen por un tiempo la sinapsis de tus neuronas y son rosados porque ese es el color que la publicidad le asignó al amor, el rojo y sus tonalidades derivadas.
Y lamento explotarles los globos repitiendo lo de los estereotipos de género, la parte negativa del romanticismo está construida con muchos de ellos: la mujer vulnerable y débil que necesita de un hombre fuerte (no cualquier hombre) que la escoja como pareja y la haga feliz. Fíjense en las películas de Hallmark, sobre todo las navideñas, siempre se trata de hombres o mujeres heridos en su pasado que rechazan el amor y viajan fuera de la ciudad al campo donde conocen a alguien que es la respuesta a su “problema” de desesperanza y descreimiento… y plin! Se enamoran, fueron felices y comieron perdices…
Refranes populares que dicen representar el pensamiento común que refrendan la idea de que “Los amores reñidos son los más queridos” o aquella que dice que “lo que más cuesta es porque es más valioso” vincula el concepto de amor al de violencia y sufrimiento, algo totalmente falso, porque si la relación amorosa está llena de conflictos y riñas, agarre su maleta y desaparezca de allí!! No se coma el cuento del príncipe azul que cambia de humor porque la ama o que él no será nunca violento con usted! Zapegato!
Relacionarse con otras personas no es fácil, implica una negociación permanente de límites y espacios y se complica aún más cuando se trata de una relación afectiva. Lo del “flechazo a primera vista” no es mentira, es producto de la química entre humanos (Las feromonas! Esas señoras de las que nunca nos hablan en el Bachillerato), alguien puede atraerte por muchos motivos, desde los más superficiales (por como viste, por su apariencia física, el tono de su voz) hasta por aspectos más profundos como su personalidad y forma de ser, es obvio, tiene que haber un motivo que nos impulse a meterle el ojo y buscar de conocerlo mejor, de tratarlo para verificar si realmente te atrae o es un CNJ (Toño no hay soda), es decir, tiene buen lejos pero muy mal cerca y lo dejas ir…
Esa primera etapa de la relación de una pareja es maravillosa!! La borrachera de hormonas de la felicidad, el ver todo con ojos positivos, te siente fuerte que todo lo puedes, la satisfacción de ser “escogida” y amada por esa persona, sentir la vida como una fiesta, los pajaritos cantan, tienes más paciencia, miras con condescendencia a otros que no están viviendo tu felicidad… Hasta que se acaba el efecto de las condenadas hormonas, los lentes rosas se transparentan y empiezas a sentir la realidad tal cual es (o al menos ASÌ debería ocurrir): el “príncipe” es un hombre normal, con defectos y virtudes, con quien es agradable estar y convivir, con quien tienes cosas en común que los acercan y otras no tan comunes que no te molesta aceptar, porque la relación de pareja también debe ser un lugar de permanentes negociaciones y establecimientos de pactos y límites que ambos aceptan respetar.
¿Dónde vienen los estereotipos del amor romántico a poner morado el caldo? Cuando es ella la que siente que debe ceder más para que haya “armonía” y sea “posible” la relación porque si no, el príncipe se iría en búsqueda de otra princesa… La dependencia emocional es un veneno del amor romántico que se debe eliminar, debe ser una relación de paridad entre iguales, de compañero y cómplices, sobre todo de amigos; no una relación jerárquica donde él tiene el poder y el control.
¿Es posible resignificar el romanticismo del amor romántico? Primero tendríamos que aclarar términos como “caballerosidad” y “romanticismo” ¿Qué es la caballerosidad? Son los gestos de galantería de los caballeros medievales arrastrados hasta la época actual como símbolo de respeto y consideración hacia una dama, siempre referido de un hombre hacia una mujer, hoy en día debemos llamarlo “gestos de amabilidad y cortesía”. ¿Acaso no es posible que una mujer pueda ser amable y cortés con un hombre (sin ninguna intención sexual o amorosa) cediéndole el paso o abriéndole una puerta? Esa actitud es un cambio generacional que tiene la misma intención de la del caballero medieval, solo que se trata de una mujer que no va a caballo.
¿El amor debe ser siempre edulcorado, rosadito, apasionado, timorato, etc, etc? Cada quien enamora a su estilo, el cortejamiento es una etapa necesaria para conocerse mutuamente, es donde buscan atraerte, captar tu atención (por si no hubo el flechazo de ambos lados) para convencerte de darle la oportunidad de conocerse más íntimamente. Es la etapa de las salidas al cine (imagino que aún lo hacen), de los paseos y salidas a comer, de compartir gustos, de mandarse mensajitos durante las horas de estudio o trabajo para evidenciar interés y de que te están pensando, es una etapa necesaria y deliciosa porque ningún teatro supera la prueba del tiempo, nadie puede fingir lo que no es durante mucho tiempo, por ESO es necesaria la etapa del cortejamiento.
Sin embargo, es lo que concluyo después de tantas conversas con amigas contemporáneas también investigadoras feministas, éste cortejamiento importante para llamar tu atención y “convencerte” parece que pierde importancia a medida el “pretendiente” es un hombre con más años, pareciera que ellos se “desromantizan” a medida que envejecen porque la queja general es que “te conocen y quieren ir directo al hoyo” sin hacer ese esfuerzo previo por conocerte y “conquistarte”! No puedo creer que sea una “situación generalizada”, estoy convencida que los hombres no dejan de ser detallistas, corteses y generosos porque envejezcan sino que el que se comporta como un patán es porque fue así desde chiquito!! Y porque salvo los viudos, los que andan por allí “nuevamente libres” son hombres que tienen sus “detalles” y por eso se divorciaron de ellos, porque una buena persona, un hombre con calidad humana, buena pareja no lo dejan libre salvo porque la muerte los separó, así de simple…
Ya he dicho que los hombres por su socialización de género machista no son los que se divorcian ante un matrimonio infeliz ellos siguen casados y montan un segundo frente (no quiere decir que exista la excepción a ésta “regla”) siendo las mujeres las que usualmente asumen el divorcio como una rectificación de su camino de vida. En consecuencia, cuando ya se ha cruzado las equinas de varias décadas lo que se encuentra en materia masculina es una especie de “outlet”, tipos con defectos de fábrica entre lo que queda escoger el menos dañado… porque a diferencia de las mujeres, ellos no terminan una relación infeliz de pareja sino hasta que los “maletean”!
Un inciso de servicio público a los asteroides que andan por allí en búsqueda de pareja! Señores!! No se caigan a coba y hagan la inversión que requiere el cortejamiento con generosidad!! Dejen la pichirres y el cálculo machista!! Si quieren enamorar y ser correspondidos es necesario que inviertan TIEMPO, que sean detallistas, generosos (porque usualmente nosotras ganamos menos y tenemos la carga de la manutención de la casa e hijos), el caballero que tenemos en mente NO ES Don Rodrigo Díaz de Vivar, alias el Mío Cid!! Ese tipo sería caballero pero un completo patán aún en su tiempo!! Queremos un COMPAÑERO que nos acompañe, un amigo, no un tipo que nos considere una vulva con piernas!! Un buen hombre, decente, honesto y sincero, MADURO, con sus traumas del pasado debidamente tratados y superados con quien poder tener una sana relación amorosa, y por sana significa sin violencia, manipulación ni maltratos, con reconocimiento y respeto. ¿Es mucho pedir? Bueh! Eso!
¿Puede el amor seguir siendo dulce, rosado, lleno de florecitas, corazones y pajaritos cantando? Yo creo que sí! Escuchen cómo le canta al amor el cantante colombiano Fonseca (Eres mi sueño, Arrollito y otras canciones cada una más preciosa que la otra), es un amor entre iguales, respetuoso, romántico lleno de metáforas que transmiten la pasión que siente ese hombre por la mujer que ama. Considero que se trata de rescatar y entender que la amabilidad, el respeto, la consideración, compañerismo, lealtad entre otros son los atributos que deben prevalecer en una relación amorosa. Esa es una de las maneras como se resignifica el romanticismo de amor romántico, eliminando los estereotipos que como convención social han caracterizado al amor y cambiarlos por otros más justos, correspondientes con los valores y momentos que vivimos y la sociedad que queremos habitar. Tal como tuvo que hacer Disney con sus princesas modernas, se debe apoyar y promover todo aquello que en incida en una sociedad con relaciones románticas sanas, paritarias porque redundarán en su propio beneficio.
Para amar algo o a alguien es necesario conocerlo, éste conocimiento te hace admirarlo y esa admiración te lleva a respetarlo y amarlo por lo que es. Por eso es fundamental no saltarse las etapas del enamoramiento, vivir cada una intensamente tal como son, disfrutarlas para luego pasar a la siguiente con los ojos bien abiertos consciente de lo que quieres, lo que no quieres, lo que estás dispuesta a aceptar para emprender un camino juntos, a sabiendas de que la convivencia nunca es fácil, que son dos mundos que tratan de permanecer en el mismo sistema orbitando uno junto a la otra por decisión propia. Amar a alguien y ser correspondida es algo magnifico, compartir la vida con un compañero que te aprecia y respeta es una aventura maravillosa, hay que deslastrar al amor de toda esa carga negativa con la que lo han pintado, de que solo es el sexo lo que importa, la atracción física y sexual por encima de la calidad humana y la integración como pareja, porque la vida no es solo la juventud y la primera etapa de la adultez, también es la madurez y la ancianidad, etapas donde la fortaleza física y la belleza se han ido y lo que queda es la esencia de las personas.
Cada quien envejece como ha vivido, se trata de tener la sabiduría y discernimiento para captar esa esencia más allá de la apariencia física que en primer momento atrajo, y elegir como compañero o compañera de camino a una persona que merezca ser elegido. Tarea nada fácil! Suerte con eso!
Feliz mes del amor y la amistad!