Sensibilización y empoderamiento frente al trabajo doméstico no remunerado en Venezuela.

Sensibilización y empoderamiento frente al trabajo doméstico no remunerado en Venezuela.
diciembre 14, 2025 Feminismo INC

Por: Merlyn Orianad Florez Quintero.

En Venezuela, la brecha entre mujeres y hombres con relación al tiempo dedicado al trabajo no remunerado, resulta desfavorable para las mujeres, ya que un 88,7% de ellas hace trabajo doméstico no remunerado, mientras que solamente el 60.7% de los hombres lo efectúan. Además, dentro de ese espectro, las mujeres dedican un total de 6 horas y 18 minutos diarios al trabajo doméstico no remunerado, mientras que los hombres dedican 3 horas y 36 minutos (Banco Interamericano de Desarrollo [BID], 2024).

Esta dramática brecha genera una desigualdad en materia de ingresos y oportunidades entre mujeres y hombres, que es contraria a la Constitución Nacional y a los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas, ya que las mujeres invierten más tiempo en horas de trabajo que no es remunerado, lo que limita su productividad en los mercados laborales y su acceso a oportunidades de capacitación.

Causas y consecuencias a nivel social, cultural, económico y político.

A nivel cultural, las causas de la problemática descrita pueden resumirse en que en Venezuela persisten patrones culturales patriarcales, que asignan a las mujeres la responsabilidad principal del trabajo doméstico y de cuidado, limitando su participación plena en el mercado laboral remunerado (CEPAL, 2019, p. 11)

A nivel social, la causa de la problemática puede observarse en la organización desigual del tiempo de trabajo no remunerado, puesto que las mujeres dedican en la actualidad más tiempo al trabajo no remunerado en comparación con los hombres (BID, 2024, p. 35).

A nivel económico, se observa que el trabajo no remunerado representaría entre el 12,9 y el 15% del PIB de Venezuela en 2023; sin embargo, aunque las mujeres son responsables de las tres cuartas partes de este valor, su aporte no se ve materializado monetariamente (BID, 2024, p. 31).

A nivel político, se observa que, aunque la Constitución de Venezuela reconoce el valor del trabajo doméstico, no existen regulaciones específicas que garanticen su remuneración, compensación, o distribución equitativa entre los miembros de una familia.

A nivel cultural, esta problemática ocasiona que se continúen perpetuando los roles tradicionales de género en la distribución de tareas del hogar entre mujeres y hombres, en lugar de fomentarse un cambio progresivo en las actitudes culturales que generen igualdad en condiciones laborales entre mujeres y hombres (BID, 2024, p. 35).

A nivel social, se observa una limitación sistemática para participar y producir más dentro del mercado laboral, ya que dedican más tiempo que los hombres a los trabajos no remunerados (BID, 2024, p. 35).

A nivel económico, las mujeres perciben menos ingresos por su tiempo trabajado, en comparación a los hombres, ya que dedican más tiempo que los hombres al trabajo doméstico y de cuidados no remunerados, mientras que la mayoría de los hombres dedican la mayoría de sus horas trabajadas al trabajo remunerado (CEPAL, según cita BID, 2024, p. 5).

A nivel político, se genera la desigualdad en el acceso al poder y la representación, ya que las mujeres tienen menos tiempo para participar activamente en la política, el liderazgo comunitario, o los espacios de toma de decisiones.

Además, la falta de corrección de esta problemática a nivel cultural y social, disminuye drásticamente la prioridad que la misma debería tener en las esferas políticas.

Fundamentos del análisis.

 En la Encuesta de Uso del Tiempo 2023 (Banco Interamericano de Desarrollo [BID], 2024), se señala que:

  • El 88,7% de las mujeres venezolanas hace trabajo doméstico no remunerado (cuidados directos, indirectos o pasivos); mientras que solo el 60.7% de los hombres lo efectúan (28 puntos porcentuales de diferencia).
  • Las mujeres dedican un total de 6 horas y 18 minutos diarios al trabajo doméstico no remunerado; mientras que los hombres dedican 3 horas y 36 minutos. Concretamente, el 76,4% de las horas de trabajo no remunerado en Venezuela corresponden a horas trabajadas por mujeres.
  • El 22,6% de las mujeres venezolanas provee cuidados directos a personas dependientes, es decir, niños, niñas, ancianos, ancianas, enfermos y enfermas, una proporción casi 3 veces mayor al porcentaje de hombres que lo hace.
  • El 85,1% de las mujeres efectúa tareas de cuidados indirectos en el hogar (limpieza, cocina, planchado, lavado, entre otras); mientras que el 47,6% de los hombres participa en ese tipo de labores.
  • En términos total de tiempo de trabajo (es decir, el trabajo remunerado más el trabajo doméstico no remunerado), las mujeres trabajan un promedio de 12 horas y 49 minutos diarios, un 11% por encima del tiempo que trabajan los hombres, en promedio.
  • Si se le asignara un valor monetario al tiempo que las personas invierten al trabajo doméstico y de cuidado no pagado, estas actividades representarían entre el 12,9% y el 15% del PIB de Venezuela (para el año 2023), lo que pondría a estas actividades como principal sector de la economía no petrolera. Además, de este porcentaje, las tres cuartas partes serían producidas solo por mujeres.

Por otro lado, García, A. (2024), señala que la brecha en el tiempo invertido por mujeres y hombres en el trabajo doméstico no remunerado se amplía dramáticamente por edades, en los siguientes términos: …para las mujeres de más de 66 años en las que prácticamente las tareas de cuidado les han quedado casi exclusivamente y la participación por el lado de los hombres de la misma edad es casi nula. Por ejemplo, el porcentaje de mujeres que hacen estas labores es de 11,2%, frente a 1,2% por el lado de los hombres.

En esta investigación me pregunto:

 ¿Cómo está regulado el trabajo doméstico no remunerado en Venezuela y qué políticas existen para abordarlo?

¿Cuál es el estado actual del marco normativo sobre el trabajo doméstico no remunerado en Venezuela y qué cambios son necesarios para promover la corresponsabilidad?

¿En qué áreas sociales, educativas e institucionales se puede generar un impacto significativo a través de propuestas de sensibilización sobre el trabajo doméstico no remunerado en Venezuela?

¿Cuáles son los mecanismos más efectivos para sensibilizar y empoderar a la sociedad venezolana sobre la corresponsabilidad en el trabajo doméstico no remunerado?

El objetivo de mi proyecto es:

Generar propuestas orientadas a la sensibilización, reconocimiento, valoración y corresponsabilidad del trabajo doméstico no remunerado, para la reducción de desigualdades entre mujeres y hombres en Venezuela y el empoderamiento de la mujer venezolana.

Objetivos específicos:

  1. Identificar las condiciones actuales y la percepción social sobre el trabajo doméstico no remunerado en Venezuela a partir del análisis de fuentes documentales y estadísticas.
  2. Analizar el impacto del trabajo doméstico no remunerado en la vida económica, social y emocional de las mujeres en Venezuela.
  3. Evaluar el estado del marco normativo y las políticas existentes en relación al trabajo doméstico no remunerado en Venezuela.
  4. Delimitar las áreas sociales, educativas e institucionales en las que podrían tener impacto propuestas de sensibilización y empoderamiento frente al trabajo doméstico no remunerado en Venezuela.

 La población objeto de estudio comprende tanto mujeres, como hombres, factores sociales, y marco constitucional y legal, en el territorio de la República Bolivariana de Venezuela, ya que la problemática tratada en el presente proyecto es de carácter estructural dentro del Estado y la sociedad venezolana, y las estadísticas disponibles son de carácter nacional. Sin embargo, la aplicación del proyecto se enfocará en las comunidades específicas en las que sea implementado. Por tanto, las propuestas generadas responderán a las características propias de cada comunidad.

 Relevancia y urgencia de abordar el problema.

Abordar esta problemática tiene una urgencia que radica en que esta situación solo profundiza las brechas existentes entre mujeres y hombres, obstaculiza el logro de metas esenciales del desarrollo sostenible, como la igualdad de género, la erradicación de la pobreza y la justicia social.

Además, la relevancia del tema se sustenta en que el país ha asumido compromisos internacionales, como los Objetivos de Desarrollo Sostenible, y tiene disposiciones constitucionales que exigen visibilizar, valorar y redistribuir este tipo de trabajo.

En ese sentido, avanzar en esa dirección no solo es una cuestión de equidad, sino también de eficiencia social y económica, ya que permitiría liberar el potencial productivo de millones de mujeres, y así transformar patrones culturales que perpetúan desigualdades intergeneracionales.

Impacto positivo que tendrá el proyecto en la comunidad.

El desarrollo e implementación de este proyecto, permitirá visibilizar y valorar el trabajo doméstico no remunerado como una actividad esencial para el bienestar colectivo, lo que puede traducirse en una transformación progresiva de las relaciones dentro de los hogares y de las estructuras sociales.

A través de la sensibilización, se fomentará una conciencia crítica en hombres y mujeres sobre la distribución equitativa del tiempo, promoviendo la corresponsabilidad en las tareas del hogar.

Esto, a su vez, contribuirá a que más mujeres puedan participar activamente en el ámbito laboral remunerado, educativo y político, mejorando sus condiciones de vida y reduciendo las brechas de desigualdad.

Asimismo, propuestas para la observación de normativas sobre el reconocimiento y la valoración de esta forma de trabajo, se sentarán las bases para una sociedad más justa, equitativa y con mayor cohesión social.

 Ejecución del proyecto en fases.

 Se propone un cronograma de actividades dividido en tres fases, que pueden ser ejecutadas en seis (6) semanas, pudiéndose destinar dos (2) semanas a la consecución de cada una de las fases. Estas tres fases serán: 1ero.) diagnóstico participativo; 2do.) jornadas de sensibilización comunitaria; 3ero.) diseño colectivo de propuestas normativas y comunitarias

Si bien el presente proyecto se perfila dentro de la Investigación-Acción- Participativa en Fase Preliminar, es posible contemplar acciones que garanticen que los beneficios proyectados puedan mantenerse en el tiempo, una vez que el plan piloto sea aplicado en una comunidad en específico. Entre esas acciones, se tienen las siguientes:

  • Fortalecimiento de capacidades comunitarias para continuar con las iniciativas. El diseño participativo del presente proyecto, garantiza el empoderamiento y la corresponsabilidad de los actores comunitarios involucrados, pues la construcción colectiva del documento final actúa como un proceso que sensibiliza progresivamente a la comunidad y la involucra en el ámbito metodológico de la resolución de una problemática social; ello, con la apropiación de los contenidos, permite que, entre los compromisos que los actores sociales asuman en el documento final, se incluya la práctica periódica de revisiones comunitarias y en el hogar en torno al progreso en la disminución de la brecha de género en el trabajo doméstico no remunerado, lo cual se sugiere.
  • Establecimiento de alianzas con instituciones y organizaciones Para garantizar la sostenibilidad en el mediano y largo plazo, así como su replicabilidad periódica en una misma comunidad, se sugiere hacer alianzas interinstitucionales que involucren al consejo comunal, instituciones educativas, centros de salud, organizaciones sociales, movimientos de mujeres, y otros líderes sociales, e integrar a sus representaciones a las mesas de trabajo comunitarias que deben realizarse en el marco del presente proyecto, asegurando un liderazgo comunitario que continúe con el seguimiento y revisión de los compromisos adquiridos, y promueva nuevas iniciativas desde el propio seno de la comunidad, realizando reuniones periódicas, al menos una vez por trimestre.
  • Integración curricular y comunitaria del enfoque. La sostenibilidad a largo plazo puede verse reforzada por la integración adaptada de las propuestas generadas para reducir la brecha de género en trabajo doméstico no remunerado, a las bases curriculares de instituciones educativas que se encuentren en la comunidad o relacionadas con ésta; y que desde allí, las instituciones educativas integren a sus estudiantes en la impartición de charlas relativas al tema, dentro de otras organizaciones que se hallen en la misma comunidad, para reforzar un aprendizaje circular, intergeneracional y

Referencias.

Banco Interamericano de Desarrollo (2024). Trabajo no remunerado y desigualdades de género en Venezuela. Un análisis a partir de la encuesta de uso del tiempo 2023. https://publications.iadb.org/es/trabajo-no-remunerado-y- desigualdades-de-genero-en-venezuela

Beatriz, G. y Portillo, I. (2011). Valoración económica desde una perspectiva de género del trabajo doméstico no remunerado en El Salvador. Universidad Centroamericana José Simeón Cañas. https://www.uca.edu.sv/economia/wp- content/uploads/Valoración-económica-desde-una-perspectiva-de-género-del-trabajo-doméstico-no-remunerado-en-El-Salvador.pdf

Brunet, I. y Santamaría, C. (2015). La economía feminista y la división sexual del trabajo. https://www.redalyc.org/pdf/694/69445150003.pdf

CEPAL (2019). Oportunidades y desafíos para la autonomía de las mujeres en el futuro escenario del trabajo. https://repositorio.cepal.org/server/api/core/bitstreams/edc6e8c4-d873-4ad7- a069-1a4a260ca8c1/content

CEPAL (2025). Tiempo de trabajo no remunerado según ingresos propios por sexo. https://oig.cepal.org/es/indicadores/tiempo-trabajo-no-remunerado-segun- ingresos-propios-sexo

Curcio, P. (2020). El trabajo no remunerado de la mujer. Motor oculto de la humanidad. Últimas Noticias. https://ultimasnoticias.com.ve/general/abrebrecha-el-trabajo-no-remunerado- de-la-mujer-motor-oculto-de-la-humanidad/

García, A. (2024). Encuesta del BID: Mujeres en Venezuela trabajan 13 horas diarias, dos más que los hombres. https://talcualdigital.com/encuesta-del-bid- mujeres-en-venezuela-trabajan-13-horas-diarias-dos-mas-que-los-hombre

Ley de Sistema de Cuidados para la Vida. Gaceta Oficial Nº 6.665 Extraordinario de fecha 11/11/2021

Muñoz, E. (2025). Datos de uso del tiempo: una herramienta importante para la igualdad en América Latina y el Caribe. https://blogs.iadb.org/igualdad/es/datos-uso-del-tiempo-herramienta-igualdad- america-latina-caribe/

Ramos, L. (2021). Labores de cuidado y trabajo doméstico no remunerado. ONU- HABITAT. https://onu-habitat.org/index.php/labores-de-cuidado-y- trabajo-domestico-no-remunerado

Rodríguez, L. (2021). Trabajo de cuidados no remunerado: todo lo que necesitas saber. Global Citizen. https://www.globalcitizen.org/es/content/womens-unpaid-care-work-

World Economic Forum (2024). Por qué dar prioridad a la economía del cuidado es clave para el crecimiento y el bienestar.  https://es.weforum.org/stories/2024/10/por-que-cuidar-la-economia- del-cuidado-es-clave-para-el-crecimiento-y-el-bienestar

***

Este trabajo fue presentado como requisito de aprobación del Diplomado: Perspectiva de Género y Prevención de la Violencia en Razón de Género 2025, organizado por la Universidad Católica  Andrés Bello a través de la Cátedra Estudios de la Mujer Teresa de la Parra y Gender and Democracy.

El proyecto tiene ya establecidos
  • Marco teórico conceptual completo
  • Indicadores de impacto
  • Cronograma de ejecución
  • Estrategias de sostenibilidad
  • Estrategias de escalabilidad
  • Estimación de costos

    Si te interesa sumarte o copatrocinar su ejecución contacta a su autora MERLYN FLOREZ QUINTERO.

Las opiniones expresadas de los columnistas en los artículos son de exclusiva responsabilidad de sus autores y no necesariamente reflejan los puntos de vista de Feminismoinc o de la editora.

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