Por: Mariana Vahlis* y MarĆa Fernanda Montilla**
El 30 de diciembre de 2020 despertamos con la noticia de que, en Argentina, mujeres y niƱas ya no tendrĆan que arriesgarse a morir por abortar en la clandestinidad, o a ser encarceladas por llevar a cabo la decisión de interrumpir voluntariamente un embarazo.
Hay quienes consideran que el aborto es producto de la “irresponsabilidad” de la persona gestante. Ante ese juicio, no suelen considerarse las diferentĆsimas realidades que atraviesan a mujeres y niƱas; sobre todo aquellas que viven en situaciones realmente precarias y vulnerables.
Actualmente, Venezuela es uno de los paĆses en donde el libre ejercicio de nuestra sexualidad es un derecho del cual no podemos disponer completamente. Y no hablamos solo del aborto, sino de las polĆticas que deben acompaƱarlo para garantizar el disfrute de nuestros derechos sexuales y reproductivos con conciencia.
La mayorĆa de las mujeres en Venezuela no tiene idea de cómo llevar una sexualidad sana y libre de riesgos; no solo porque la educación sexual integral en Venezuela es prĆ”cticamente inexistente o porque desde hace varios aƱos el acceso a mĆ©todos anticonceptivos es extremadamente costoso; sino, ademĆ”s, porque la realidad de la mayorĆa de las niƱas y mujeres en el interior del paĆs, en las zonas mĆ”s vulnerables e invisibilizadas, es que su iniciación sexual ocurre en condiciones inseguras y muchas veces violentas. Crecen viendo cómo sus madres, tĆas, hermanas fueron vĆctimas del proceso de maternalización en el que ellas ya estĆ”n sumergidas, se les hace creer que tener sexo a edades tan precoces es la norma; no conocen de consentimiento y menos de precaución.
Venezuela es el tercer paĆs con mayor Ćndice de embarazos precoces en la región (UNFPA, 2019) y esto responde en gran medida a la ya mencionada ausencia de educación sexual integral, guĆa principal para decidir cómo llevar nuestra vida sexual de forma segura y responsable; y a la inaccesibilidad a mĆ©todos anticonceptivos, bien sea por escasez o debido al costo.
Faldas-R en su informe “El aborto desde la escucha: datos para un debate urgente” resalta muchos datos importantes a tomar en cuenta, si se quiere desmitificar un poco la idea generalizada que se tiene sobre el aborto y quienes han decidido hacerlo:
>El 49,7% de las mujeres que las contactaron para recibir orientación sobre la interrupción voluntaria del embarazo manifestaron tener un hijo/hija, o mÔs.
>Del 68,9% de mujeres que declaró no haber usado ningĆŗn mĆ©todo anticonceptivo durante la relación que provocó el embarazo, un 43% manifestó no haberlo hecho por la escasez/alto costo de los anticonceptivos en el paĆs. El otro 30% declara que el anticonceptivo falló.
>El 84% nunca habĆa tenido una experiencia previa de aborto.
>41% de las mujeres declara como la razón de la interrupción del embarazo su situación económica. Seguido del embarazo no deseado, violaciones, violencia, mala relación de pareja, estudios, entre otros.
Todos estos datos reflejan que, si bien las razones socioeconómicas son las de mayor peso para considerar abortar, los embarazos no deseados siguen ocurriendo, por determinadas causas.
Venezuela tiene una de las leyes mÔs restrictivas del continente sobre la interrupción voluntaria del embarazo. Nuestro código penal, reformado parcialmente en el año 2005, sigue incumpliendo los estÔndares internacionales en materia de derechos sexuales y reproductivos y no se ajusta a los derechos contemplados en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, por lo que es responsabilidad directa del parlamento revisar los marcos legales que permitan a las mujeres el goce pleno de sus derechos, especialmente aquellos dirigidos a su capacidad de elección sobre la cantidad de hijos que desean tener.
Omitir el debate sobre el aborto no harĆ” que el tema desaparezca ni harĆ” que las mujeres dejen de abortar. El aborto seguirĆ” siendo un tema de salud pĆŗblica con implicaciones tremendamente negativas para las mujeres que deben practicarlo en la clandestinidad y de forma insegura. En Venezuela, segĆŗn el informe āMujeres al lĆmiteā se estima que en el aƱo 2019 se realizaron al menos 2.246 abortos en el paĆs y representa entre la tercera y quinta causa de muerte de las mujeres venezolanas.
En Venezuela, los avances en materia de derechos sexuales y reproductivos han sido obviados por todos los actores de los partidos polĆticos, sin importar su ideologĆa. Ni en el perĆodo entre el 2005 -2010 de la Asamblea Nacional, ocupada en su totalidad por el chavismo, ni en el perĆodo legislativo próximo a culminar con mayorĆa opositora, hubo un solo acto parlamentario con intenciones de -al menos- abrir el debate sobre la despenalización del aborto. El conservadurismo polĆtico venezolano, cubierto de una carga religiosa oculta en una moralidad hecha a la medida, ha torpedeado cualquier iniciativa para hablar del tema.
En Argentina, uno de los hechos mĆ”s relevantes de la aprobación del proyecto de ley sobre la interrupción voluntaria del embarazo fue la proporción de los votos segĆŗn gĆ©nero: los senadores varones votaron mayormente en contra (21 votos en contra y 19 a favor), mientras que las mujeres senadoras votaron a favor de la despenalización (19 votos a favor y 8 en contra). Demostrando, una vez mĆ”s, la teorĆa de que la participación de las mujeres en espacios de poder polĆtico genera cambios, avance de derechos y transformaciones sociales para las propias mujeres, siempre y cuando estĆ©n sensibilizadas al tema del gĆ©nero y tengan la capacidad de cuestionar el ejercicio tradicional del poder profundamente masculino.
El llamado es, de mujeres a mujeres, a las diputadas de la Asamblea Nacional de Venezuela para que promuevan el debate sobre la revisión del código penal venezolano dentro de sus organizaciones polĆticas y en el seno del parlamento. TambiĆ©n, a documentar información sobre el tema y las experiencias de polĆticas pĆŗblicas de otros paĆses. Referencias hay muchas, como las europeas, la canadiense, la argentina o la uruguaya. Las hay en contextos culturales y polĆticos diversos que pueden dar luces sobre el abordaje de la interrupción voluntaria del embarazo, con evidencia empĆrica que favorece no solo a la vida de las mujeres, sino a la sociedad entera. El aborto va mĆ”s allĆ” de una moralidad temporal: es un tema de derechos humanos y tambiĆ©n de salud pĆŗblica.
El precepto de los DDHH no es un traje que puede ajustarse a la medida segĆŗn la conveniencia moral del momento. En el sistema de protección universal de DDHH existen tratados y convenios suscritos por Venezuela como la CEDAW donde se han hecho varias recomendaciones para la despenalización del aborto en causales como violación, incesto, riesgo de malformaciones en el feto o riesgo de salud de la madre, sin embargo, estas recomendaciones no han sido adoptadas por el paĆs.
De igual forma, organizaciones como el ComitĆ© Para AmĆ©rica Latina y el Caribe, AmnistĆa Internacional, Human Rights Watch, entre otras, han diseƱado manuales para los paĆses para promover el acceso a derechos sexuales y reproductivos como vĆa para favorecer la no discriminación y a la igualdad sustantiva de las mujeres y el cumplimiento de otros derechos como el derecho a la seguridad personal, el derecho a la libertad, el derecho a la privacidad.
A nuestras mujeres polĆticas: es el momento de sumergirse en esas realidades que, aunque disten mucho de las suyas, existen y merecen respuestas oportunas. Es hora de abrir el debate, mantenerlo en las sombras nos mantiene atadas no a unas pocas, sino a todas.
A quien interese profundizar en el tema, acĆ” van algunas referencias:
- Artavia Murillo vs. Costa Rica: AnĆ”lisis crĆtico a la Sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el fallo sobre fertilización in vitro: https://www.corteidh.or.cr/tablas/r36839.pdf
- Derechos humanos y acceso al aborto: https://www.hrw.org/es/news/2005/06/15/qa-derechos-humanos-y-el-acceso-al-aborto
- El aborto como un bien social: Revista de bioƩtica y derecho: http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1886-58872018000200004
- Informe de Seguimiento Alternativo a las Observaciones Finales del Comité para la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW) (documento CEDAW/C/VEN/CO/7-8) República Bolivariana de Venezuela. https://tbinternet.ohchr.org/Treaties/CEDAW/Shared%20Documents/VEN/INT_CEDAW_NGS_VEN_31516_S.pdf
- Las causas del aumento de embarazo adolescente en Venezuela:https://eldiario.com/2020/03/11/las-causas-del-aumento-de-embarazo-adolescente-en-venezuela/
- Mujeres al lĆmite (informe): https://avesawordpress.files.wordpress.com/2019/05/mujeres_limite_a4web.pdf
MARIANA VAHLIS *
Antropóloga egresada de la Universidad Central de Venezuela. Secretaria de la Comisión Permanente de Desarrollo Social de la Asamblea Nacional en el año 2019. Miembro del equipo técnico de la Subcomisión de Mujer e Igualdad de Género del Parlamento venezolano.
MARĆA FERNANDA MONTILLA **
Comunicadora social egresada de la UCAB, feminista, activista polĆtica, crĆtica de cine aficionada y mamĆ”.



