La manosfera y la “testeria” colectiva

La manosfera y la “testeria” colectiva
abril 24, 2026 Feminismo INC

Por Karina Abou Orm

Toda la vida he repetido a mis amigas y conocidas que no hay nada que cause más dolor al patriarcado que la libertad de las mujeres. Cuando las mujeres son libres, los hombres responden de forma más brutal, más agresiva y buscan otras formas de violencia para expresar su escozor colectivo.

En estos últimos años estamos presenciando un cuadro de testeria aguda de la década, el problema es que cuando a las mujeres nos inventaron la histeria lo adjudicaron a nuestro pobre cerebro rosa y nos mandaron a psiquiátricos con ansiolíticos, antidepresivos y “masajes pélvicos” (si, probablemente abuso sexual).

La literatura sobre la histeria es extensa, pero algunas lecturas obligatorias incluyen a Katerina Bryant. Imagínense que los hombres están desgarrados porque las mujeres deciden ser las protagonistas de sus decisiones y cada día son más quienes deciden descentralizar a los hombres de sus vidas y esto ha dado como resultado la testeria más encrudecida de nuestra generación. Para muestra tenemos el nacimiento de la manosfera, una forma en que los hombres de occidente encontraron para influenciar a los jóvenes en odiar aún más a las mujeres.

Hay literatura que establece el nacimiento de estos influencers como una copia de contenido ya existente en canales online de pastores, sacerdotes musulmanes y de religiones ultra conservadoras en donde se dedican a hablar y aconsejar a los jóvenes a convivir con las mujeres dentro de los estándares religiosos como la sumisión, la protección, la virginidad, y como “liderar” a la familia. Con esto quiero dejar claro que la manosfera no es nueva, los hombres siempre se han organizado para violentarnos, pero tenemos un término nuevo para referirnos a esta era de redes sociales, creación de contenido en ellas, e inteligencia artificial.

Mientras a nosotras nos medicalizaban y patologizaban usando a la histeria como diagnóstico  clínico, ahora tenemos que sentarnos a ver como los hombres frustrados hacen pedazos a la sociedad sin que nadie los ingrese forzosamente en un psiquiátrico. Yo propondría que agregáramos a la testeria al catálogo internacional de enfermedades y estos individuos puedan recibir la rehabilitación que necesitan en vez de terminar en tiroteos masivos donde casualmente las víctimas fatales son mayoritariamente mujeres o en feminicidas incels como el caso de las docentes mexicanas que vimos hace poco.

No tenemos que hablar de feminicidios para ver las consecuencias de la testeria, basta ver los abusos de las mujeres en las redes sociales, madres y docentes abriendo foros preguntándoles a otras mujeres como lidiar con sus hijos que están siguiendo cursos de estos personajes y han dejado de respetarlas como autoridad. También lo podemos ver en el entorno político, donde más y más hombres conservadores hablan de la “emasculación” y el empoderamiento femenino como un problema para el futuro de la familia occidental y proponiendo un orden social de dominación más… “oriental”.

En lo cotidiano también vemos sus efectos, nuestros amigos y conocidos se han vuelto parte de la retórica de “proveer y proteger” a la familia y están severamente preocupados por las bajas tasas de natalidad. De hecho, están testéricos por las bajas tasas de natalidad en el mundo, después de haber pasado décadas diciéndole a las mujeres que son absolutamente responsables de la anticoncepción, que cerraran las piernas, que maternaran solas, que fueran a la corte de familia por la pensión de alimentos de sus hijos/as, y no puede faltar: que supieran elegir a sus maridos para que no resultaran maltratadores y en todo caso, que se hagan responsables de las consecuencias de sus terribles decisiones porque evidentemente, no saben elegir.

Ellos hablan de que el feminismo es anti-familia. Están testéricos de que las mujeres no quieran tener hijos por culpa del feminismo. Parece que el instinto maternal es tan natural que faltaba un diploma de graduación para borrarlo de la el ADN de las mujeres. Pero lo que verdaderamente yo me pregunto es ¿Cuándo se han organizado los hombres para promover leyes que protejan a la familia, a las mujeres y niños/as? Todas las leyes que protegen a las mujeres durante la maternidad han sido logros de las feministas, todas las leyes que protegen económicamente a las mujeres y los niños si el padre falta por fallecimiento o separación, son logros feministas. Todas las leyes que protegen la salud reproductiva de las mujeres son logros feministas. Todas las seguridades sociales antes, durante, y después del parto, son logros de las mujeres.

El único movimiento político que es pro-familia es el feminismo. Es decir que cuando las mujeres se organizan, documentan y estudian, el resultado es la emancipación de las mujeres y la libertad de decidir, pero a los hombres esto les causa mucho escozor, y por eso les decía que a ellos les encanta la democracia pero solo cuando son ellos quienes pueden ejercer el poder político y social.  En cambio, cuando los hombres se organizan es para mantener su pacto con otros hombres: violaciones grupales, academias que educan a drogar y violar mujeres, podcasts para aprender a escoger mujeres vírgenes y no mayores de 20 para poder manipularlas, “war rooms” o “cuarto de guerra” les llaman en los foros privados.

El pacto se expresa también en redes de trata, abuso sexual infantil, redes de captación de mujeres empobrecidas para hacer contenido sexual y lucrarse y un largo, muy largo etc… Los hombres alfa ahora están buscando mujeres sumisas y nos están mostrando como sus congéneres realmente desprecian a las mujeres, tanto así que ridiculizan a los hombres que se enamoran o que aman a sus parejas y ahora están llamando a una prohibición del voto femenino.

Los varones todos los días nos dan ejemplos sinceros del valor que tenemos en sus vidas y este valor siempre es el servicio. Ya sea el servicio sexual, reproductivo, doméstico, espiritual, etc. Ahora mismo parece que los hombres están careciendo de los servicios que prestamos y esto ha creado un malestar general, un testeria colectiva. Tenemos que creerles a los hombres cuando nos dicen la verdad y la testeria solo es otro ejemplo de la misoginia que nos rodea.

Nos queda claro que nunca habrá una testeria colectiva por la muerte de nuestras hermanas, ni por los maridos drogando a sus esposas para venderlas a otros hombres, ni el abuso infantil, ni el tráfico de mujeres.  La testeria es la respuesta a la herida del patriarcado en este momento histórico y debemos dejar que siga sangrando.

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Karina Abou Orm
Medica Cirujana UCSA – Licda. Ciencia Politicas CUNY
redes: instagram @kaos_maiden
Las opiniones expresadas de los columnistas en los artículos son de exclusiva responsabilidad de sus autores y no necesariamente reflejan los puntos de vista de Feminismoinc o de la editora.

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