Maternidad, género y salud mental: Un rol que exige, demanda y pasa factura en las mujeres que acuden a la Maternidad Candelaria García, Estado Sucre, Venezuela.

Maternidad, género y salud mental: Un rol que exige, demanda y pasa factura en las mujeres que acuden a la Maternidad Candelaria García, Estado Sucre, Venezuela.
noviembre 27, 2025 Feminismo INC

Por: Gabriela Peña.

‘’La mujer será una madre más o menos buena según la sociedad valorice o desprecie a la maternidad”

(Badinter, 1998)

Históricamente, la experiencia de la maternidad de acuerdo con Molina (2006), viene anclada a numerosos arquetipos que aún conserva el imaginario colectivo. Desde la mitología griega representada por Deméter, la diosa de las cosechas y la fertilidad de la tierra, ella estimula la cualidad de la generosidad, encuentra agrado por el cuidado y la satisfacción de otros, es decir, dentro de la simbología, Deméter personifica la diosa que cuida no solo a su hija, sino que nutre a toda la humanidad desde todo elemento que ha de ser insertado en la tierra y cultivado. Para las interpretaciones cristianas hasta la edad media el discurso de la maternidad ha estado establecido por características tales como la procreación, la gestación, el parto y el amamantamiento, mientras que, en la edad moderna la maternidad está relacionada con la crianza como el compromiso, la dedicación total y los sacrificios.

Aunque, lo simbólico ha ido cambiando con el paso del tiempo, la estructura social y patriarcal aún conserva creencias que son utilizadas como instrumentos de control de los roles de género y distinguen la división del trabajo desde la biología, la genitalidad y lo sexual, éstas presunciones del cuerpo reconocen aquellas concepciones de lo que es ‘’normal’’ y ‘’natural’’, así lo afirma Basaglia (1983) quién sostiene que ‘’los sistemas culturales deducen que todo aquello que es la mujer lo es por naturaleza’’(p.35). En este sentido, las características socialmente atribuidas como la maternidad corresponderían a lo natural, por tanto, la no maternidad es concebida como un fenómeno que va en contra de lo natural o normal, estas reducciones impuestas desde un enfoque determinista se han convertido en la justificación histórica para que la maternidad sea construida como un rol desde lo privado y exclusivo de las mujeres como reproductoras de la vida.

Con esto, la maternidad ha sido un tema continuado y naturalizado como una señal de la identidad femenina, alienada en los significados que la construyen. Brandao (2022), sostiene que la maternidad al ser una experiencia social que convoca y atraviesa a las mujeres y personas, la convierte en una estructura pública que debe ser problematizada, por el contrario, reposaría nuevamente en la esfera de lo doméstico, lo responsabilidad exclusiva e individual y la biologización.

De esta manera, la maternidad al ser un factor que debe problematizarse, se constituye como un elemento que requiere ser visibilizado desde las condiciones que el sistema social provee, las cuales deben incluir las políticas públicas de salud y el acceso a servicios, ya que, cuando estas condiciones no están dadas, la experiencia de las madres puede convertirse en una tarea que exige sumar esfuerzos psicológicos, emocionales y sociales para cuidar, posibilitando la influencia y aparición de malestares emocionales, que al no tomarse en cuenta representarían una forma de violencia sistemática, sostenida, invisibilizada y normalizada.

Por otra parte, la maternidad al ser una experiencia reforzada por el entorno, desde su sistema de creencias y construida de manera subjetiva desarrolla habilidades que son reproducidas por el sistema de poder, puesto que, este sistema no refuerza cualquier tipo de madre, sino aquella que su ajusta al ideal de una ‘’buena madre’’, cuyos estándares se centran en el cuidado incondicional, el amor absoluto, el desinterés, el sacrificio, el silencio; el problema nace cuando esta subjetividad se convierte en ‘’una prisión al romantizar la idea rígida de amar y cuidar’’ (Brandao, 2022, p.53). Es así, como la maternidad y el trabajo de cuidar se convierte es un factor de alto riesgo para el desarrollo de problemas de salud mental reducidos desde lo social e institucional.

Las estadísticas reflejan un aumento de problemas emocionales en las mujeres que desarrollan el rol de madres, para el 2024 la Organización Mundial de la Salud estimó que el 10% de las mujeres embarazadas y el 13% de las mujeres en el posparto experimentan síntomas de salud mental afectada, entre el más destacado la depresión, este índice ha venido en aumento puesto que para el 2025 indicó que el 25% de las mujeres embarazadas experimenta algún tipo de malestar de carácter psíquico y una de cada cinco va a padecer algún trastorno de salud mental durante el embarazo y el primer año tras el parto, aunado a ello la romantización de la maternidad a nivel social y cultural invisibiliza algunos malestares emocionales que no son reportados o que se establecen como factores propios de la función de ‘’atender la casa’’.

Al ser un elemento estructural, Venezuela no se escapa de esta realidad PSICODATA (2024), en su estudio ‘’El venezolano resiliente pero altamente vulnerable’’ reportó que en fusión del contexto un 59% de las amas de casa son las más desesperanzadas, mientras que en su reporte 2023 reconoce como malestares psíquicos predominantes la ansiedad y la depresión, específicamente en las mujeres en un 23%, indicadores elevados en comparación con la población de hombres en un 16%.

Aunado a ello, estudios recientes reconocen que las condiciones de salud mental abarcan las desigualdades de género. Así Bacigalupe et al. (2020), de acuerdo al informe de la Sociedad Española de Salud Pública y Administrativa Sanitaria reflejaron que la prevalencia de mala salud mental en las mujeres españolas fue de un 23,4%, donde la interseccionalidad en edad, clase social e instrucción educativa en niveles bajos tienden a ser los peores predictivos de salud mental, igualmente, Coo et al. (2021), determinaron en una muestra de madres chilenas como durante el periodo perinatal un 41,3% y 44,3% manifestó sintomatología ansiosa elevada mientras que un 13,9% a 20,9% refirió síntomas depresivos, los cuales podían ir en aumento durante los tres y seis meses de postparto, a pesar de estos hallazgos, la ausencia de una mirada desde las desigualdades de género reduciría los síntomas percibidos como agentes causales desde los cambios fisiológicos.

Otro acercamiento científico significativo fue brindado por Diaz y Ramírez (2022), quienes a través de discursos y prácticas narrativa observaron como la maternidad de niños con discapacidad revela las creencias androcentristas de la división de género en el cuidado de los hijos e hijas, y el no cumplimiento de ellas puede llevar a generar sentimientos de culpa, así dentro de la categoría ‘’Naturalización del patriarcado’’ se evidencian discursos que reconocen a la mujer como la encargada de preservar la especie, mientras que el hombre puede asumir el abandono como una práctica sin consecuencias sociales, del mismo modo, en la categoría ‘’Renuncia- sacrificio’’, ratifican el ideal de ser madre y cuidadora desde la invisibilidad social a través de expresiones como “Para ser buena mamá he tenido que renunciar a mi estudio, Solo me dediqué al niño. Por la casa tenía muchas amigas y me olvidé del mundo totalmente’’, mismas que se han convertido hoy en día en las portadoras de los índices más altos de ansiedad y depresión en las mujeres y madres.

De acuerdo a los hallazgos encontrados, la salud mental de las mujeres y madres las atraviesa las vivencia de prejuicios sociales y culturales sobre lo que se espera de ellas, componentes fundamentales de un cóctel deformado por la presencia de la violencia simbólica y psicológica que puede considerarse como la causa principal de niveles bajos de salud mental y bienestar, ya que, la naturalización del patriarcado como parte del orden social de las cosas obliga a la puesta en práctica del trabajo doméstico y exclusivo en el ser, sentir y actuar, convirtiéndose en un rol que pasa factura, violenta y compromete la salud mental. La consecuencia de esto, se observa en altos niveles de depresión y ansiedad en las consultas psicológicas, así como la continua reproducción del modelo médico hegemónico el cual justifica la vulnerabilidad psicológica como una forma de ‘’locura y patología’’ exclusiva de las mujeres, que se traduce en una alta prescripción de psicofármacos (Del Rio, 2022, p.60).

Tal es el caso, de las mujeres que acuden a la Maternidad Candelaria García, Estado Sucre, Municipio Bermúdez. Este es el único centro de salud materno/infantil que atiende a todas las mujeres y madres de los municipios que están al sur de la Península de Paria como lo son Benítez, Valdez, Libertador, Cajigal, Mariño y Valdez, así como los municipios que se encuentran al norte de la Península de Paría dentro de los que se encuentran Bermúdez y Arismendi, debido a la extensión geográfica que abarca dentro del sistema de referencias, recibe mensualmente según datos epidemiológicos recientes del centro de salud entre 500 a 600 mujeres embarazadas, lactantes, madres con diagnósticos de VIH, madres adolescentes, madres con un alto número de personas bajo sus cuidados, madres con trabajos no remunerados, entre otras, cuya atención a nivel de personal sanitario y no sanitario se encuentra determinada bajo el modelo patriarcal sobre la maternidad, situación que genera una alta carga mental y un índice elevado de exposición continua a episodios de violencia simbólica, psicológica y obstétrica.

Todo ello, aunado a las precarias situaciones económicas y sociales, generan que sean las mujeres y madres las que más acudan y sean constantemente patologizadas y referidas a consultas de salud mental por altos niveles de estrés, síntomas ansiosos, depresivos y episodios psicóticos breves, sin embargo, existe una brecha de acceso a los servicios de higiene mental debido a la ausencia de este servicio a nivel público, por lo que la poca respuesta mínima brindada por organizaciones no gubernamentales y/o asociaciones civil sin fines de lucro, mantiene una gran demanda de pacientes, así como largas listas de espera.

Conforme a lo expuesto, se parte de la pregunta central ¿cómo mejorar la atención de las mujeres y madres que acuden a la maternidad Candelaria García, Estado Sucre, Municipio Bermúdez que ayude a disminuir expresiones de violencia obstétrica y favorezca la promoción de actividades que generen bienestar desde una perspectiva de género?, de esta forma el presente proyecto busca generar un manual de apoyo psicosocial materno dirigido a personal sanitario y no sanitario que deconstruya creencias sobre el ideal de maternidad y formule nuevas miradas de salud mental desde el cuidado a la cuidadora.

Objetivo general de este proyecto:

Diseñar un manual de apoyo psicosocial dirigido a personal sanitario y no sanitario que deconstruya el ideal de maternidad y promueva prácticas que resguarden la salud mental de las mujeres y madres que acuden a la Maternidad Candelaria García en el municipio Bermúdez, estado Sucre.

Objetivos Específicos:

  1. Identificar las construcciones subjetivas sobre maternidad y salud mental de las mujeres y madres que asisten a la Maternidad Candelaria García en el municipio Bermúdez, estado Sucre.
  2. Analizar las creencias sociales impuestas y normalizadas sobre el rol de la maternidad que generan problemas de salud mental en las mujeres y madres que asisten a la Maternidad Candelaria García en el municipio Bermúdez, estado Sucre.
  3. Elaborar un programa de apoyo psicosocial que deconstruya creencias previas y promueva nuevas formas de ver la maternidad generando mejores niveles de bienestar y salud mental en las mujeres y madres que asisten a la Maternidad Candelaria García en el municipio Bermúdez, estado Sucre.

Ejecución:

A fin de obtener un verdadero impacto, la implementación del proyecto se visualiza en tres momentos, el primero enmarcado en el diseño del modelo instruccional y del manual de apoyo psicosocial, un segundo que permita la implementación del producto al personal sanitario y no sanitario, que incluya sesiones de formación, seguimiento de indicadores de uso, seguido de sesiones de supervisiones técnicas y discusión de casos, esto con la intención de realizar verdaderos procesos de sensibilización, internalización de nuevas creencias con enfoque de género e identificación práctica de situaciones cotidianas en el centro de salud que vulneren los derechos de las mujeres, de la misma forma, que funcionen como medios de producción y reproducción de la violencia simbólica y obstétrica e influyan en la aparición de malestares emocionales, y un tercer momento que incluya la intervención del programa a las mujeres y madres que sean beneficiarias de los servicios del centro de salud.

Se busca con el diseño de un manual de apoyo psicosocial, garantizar la continuidad de una atención no especializada en salud mental para las mujeres y madres que asisten a la maternidad Candelaria García, del Municipio Bermúdez, Estado Sucre. Para ello, se brindará el manual de manera digital a fin de tener un uso adecuado de los recursos tecnológicos y que el producto final pueda ser compartido, tomando en consideración los altos niveles de renuncia y/o alta rotación del personal sanitario y no sanitario. Socialmente, se realizará un primer proceso formativo sobre el manual y sus indicadores de uso, a un grupo de 20 personas, muestra que involucrará a 2 personas de cada departamento, y luego serán estás participantes quienes repliquen el contenido en cada una de sus áreas, asegurando habilidades de atención y facilitación.

Por otra parte, a través del manual se busca que el personal sanitario y no sanitario amplíen sus capacidades en la atención a las mujeres y madres, que acompañen los cuestionamientos de un sistema heteronormativo que legitima la exclusividad del rol del cuidado como destino de las mujeres y la única forma de realización personal, y reconozcan la carga mental relacionada a las labores del cuidado doméstico, el cuidado de los hijos e hijas y el cuidado de la humanidad, esto permitiría generar acciones inclusivas a largo plazo, de corresponsabilidad en las consultas de planificación familiar, lactancia materna, entre otros.

Aunado a ello, el alcance del proyecto busca la posibilidad de generar en los y las participantes la construcción de un mapeo de servicios de protección en mujeres, que sea visible y esté al alcance de quienes asisten a la Maternidad Candelaria García, estas acciones fomentarán la

identificación de puntos focales y alianza institucionales que den respuesta en casos de violencia de género en todas sus presentaciones. Es importante destacar que, al ser un proyecto enmarcado en un centro de salud público, la sostenibilidad puedo presentar algunos riesgos por lo que una medida necesaria es realizar incidencia de la importancia de implementación tanto a nivel directivo como a través de las coordinaciones regionales de salud mental en la región.

Referencias

Bacigalupe, A., Cabezas., A., Baza, M. y Unai, M. (2020) El género como determinante de la salud mental y su medicalización. Informe SESPAS 2020. GAC Sanit, 34(1), 61-67.

sociedad.pdf

Beauvoir, S. de. (1949). El segundo sexo. Clásicos vintage.

Brandão, T. (2022). Género y salud mental materna en pandemia: cuando la violencia es del sistema. Methaodos. Revista de Ciencias Sociales, 10 (1): 42-57.

Burin, M. (2003). Género femenino y consumo abusivo de psicofármacos. Foros temáticos.  Psicoanálisis, estudios feministas y género.

Burin, M. (2010). Género y salud mental: construcción de la subjetividad femenina y masculina.

Del Río, C. (2022). La medicalización del malestar en la mujer. Una valoración crítica. Revista de la Asociación Española de Neuropsiquiatría, 42(141), 55-73.

Marcus, J. (2006). Ser madre en los sectores populares: una aproximación al sentido que las mujeres le otorgan a la maternidad. Rev. Argent. Sociol.4 (7), 99-118.

Palomar, C. (2005). Maternidad: historia y cultura. Revista de Estudios de Género. La ventana, 22, 35-67.

PSICODATA     (2024).     El  venezolano  es resiliente,   pero  altamente vulnerable. https://www.ucab.edu.ve/guayana/psicodata-2024-el-venezolano-es-resiliente-pero-altamente-vulnerable/

Rich, A. (2019). Nacemos de mujer. La maternidad como experiencia e institución. Ed. Traficante de sueños.

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Este trabajo fue presentado como requisito de aprobación del Diplomado: Perspectiva de Género y Prevención de la Violencia en Razón de Género 2025, organizado por la Universidad Católica  Andrés Bello a través de la Cátedra Estudios de la Mujer Teresa de la Parra y Gender and Democracy.

El proyecto tiene ya establecidos
  • Marco teórico conceptual completo
  • Indicadores de impacto
  • Cronograma de ejecución
  • Estrategias de sostenibilidad
  • Estrategias de escalabilidad
  • Estimación de costos

  Si te interesa sumarte o copatrocinar su ejecución contacta a su autora

 

Gabriela Peña

Ante todo mujer, hermana, hija y amiga. Desde hace 6 años conocí la psicología como profesión y me especialicé en el área clínica, convencida de que la psicología debe traspasar las paredes de un consultorio conocí el mundo humanitario del cuál actualmente pertenezco como coordinadora/consultora de salud mental y apoyo psicosocial, con especial atención en el apoyo a mujeres en situaciones de riesgo de VBG y/o sobrevivientes de VBG, una realidad que te vuelve más sensible, más humana, más sorora y te regala maravillosos lentes de género. Ig: @gabrielap17

 

 

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