Los padres que no quieren a sus hijos

Los padres que no quieren a sus hijos
junio 28, 2025 Ana Mary Risso

El verdadero amor hacia los hijos e hijas es algo que sólo se puede experimentar, es un sentimiento fuerte que te lleva a proteger a ese ser humano desde que nace hasta el último día de tu vida.

El amor hacia los hijos es generoso y abnegado, no hay lugar para la mezquindad ni egoísmos. Por el bienestar y la felicidad de los hijos se hacen todos los esfuerzos posibles porque esa es la realización: lograr que sean personas felices y exitosas en lo que se propongan hacer.

Sus alegrías son las nuestras, sus dolores y problemas también porque ser padre o madre significa preocuparse y ocuparse por ellos siempre, incluso cuando sean adultos porque jamás se deja de ser padre/madre, esa condición no tiene fecha de caducidad. Aunque la mayoría de edad legalmente sea a los 18 años, ser padres es para siempre… Se les acompaña y ayuda en el camino de sus vidas porque quien ama procura el bien del ser amado.

Para ser buen padre es requisito ser buena persona, tener buena calidad humana, no se trata de ser un “buen proveedor” porque no solo importa el dinero, el bienestar económico de los hijos sino de ser un padre presente aunque estén divorciados.

Buenos padres hay muchos, de esos que se preocupan y se ocupan de estar disponibles para los hijos con su presencia y acompañamiento. Son padres que quieren a sus hijos por ellos mismos no porque sean una “extensión” de su padre, son los que se extrañan y añoran aun después de su partida porque así de grande y generoso fue su amor por sus hijos.

Lamentablemente estos buenos padres no son la regla, diría que casi son la excepción, porque de hombres que se olvidan de los hijos, que les dan la espalda y abandonan en todo sentido en lo que se separan de la madre o se divorcian hay demasiados y los tribunales de familia confirman esta realidad: ¿que haya qué demandar a un padre para obligarlo a contribuir con la manutención de sus hijos?

¿Cómo se pueden sentir esos hijos abandonados por sus padres? Debe ser horrible sentir que tu padre no te quiere y no le importa tu bienestar. Ese abandono tiene obligatoriamente que causar daños emocionales aunque no se admitan. Si no te quiere ni se preocupa por ti quien te trajo al mundo ¿quién te va a querer? De niños y adolescentes esto es algo muy difícil de sobrellevar…

El éxito de las mujeres se acostumbra a medir por el resultado de sus maternidades, el de los hombres por el éxito en el nivel socio económico que alcancen. No importa si es un desgraciado mal padre, si tiene dinero y estatus es “un buen tipo”, el resultado de su paternidad no es relevante, no se toma en cuenta socialmente. Lo triste son los daños “colaterales” de estos hombres que valoran su éxito social y económico despreciando su responsabilidad con las vidas que libremente contribuyeron  a traer a éste mundo.

Es falsa esa idea de que “el amor de madre es abnegado y el del padre es interesado”, es falsa porque como construcción cultural, la maternopaternidad es aprendida y modificable solo que a los hombres no les sancionan las normas ni las costumbres por ser irresponsables y egoístas con sus hijos. El concepto de “mal padre” ni se piensa pero el de “mala madre” está muy claro para toda la sociedad.

El amor de ambos padres debe y tiene que ser abnegado, generoso y sin límite para lograr educar personas emocionalmente sanas. Un padre irresponsable condena a la pobreza a sus hijos y a la madre de éstos porque ella termina cubriendo sola lo que ha debido ser una manutención compartida.

Ojalá cada día tengamos más hombres con calidad humana que asuman sus paternidades con la responsabilidad y amor que requiere y que sean cada vez menos los hijos dañados por padres egoístas e irresponsables. No se puede obligar a nadie a querer a sus hijos pero es un asunto de integridad, decencia y coherencia hacerlo porque son responsabilidad inherente a ser padres.

Ser buen padre es una decisión personal, como lo es también no ser mentiroso, ladrón o corrupto… sin excusas ni justificaciones, y sin importar cómo sean las madres de esos hijos, al final siempre terminamos siendo las “locas conflictivas” que “sembramos odio” en los hijos, porque muchos padres irresponsables juran que pueden engañar siempre y que sus hijos nunca se van a dar cuenta de las incoherencias entre el hacer y el decir… Estos niños/adolescentes observan, contrastan, analizan y toman decisiones cuando alcanzan la adultez, y esas decisiones suelen  no gustar porque muchas veces implica mantener distancia con el padre maltratador, porque abandonar a un hijo ES maltrato.

La vasectomía existe ¡Hágansela! ¡Sean sinceros y no sigan dañando inocentes que no pidieron venir al mundo! La paternidad no es un asunto que deba dejarse al azar. En este sentido las mujeres suelen ser más honestas, se esterilizan para no tener más hijos de los que pueden mantener, la mayoría adopta esta actitud frente a la posibilidad de un embarazo: tomar medidas para evitarlo y tener una gestación no deseada. De allí que incluso exista desde hace casi una década el movimiento “NoMother” que bastantes críticas ha recibido por sectores conservadores, porque son mujeres jóvenes que han decidido que la maternidad no es para ellas.

Traer un hijo al mundo para abandonarlo es la peor de las iniquidades pero a los hombres no se les sanciona socialmente por eso.

¡Así estamos!

Las opiniones expresadas de los columnistas en los artículos son de exclusiva responsabilidad de sus autores y no necesariamente reflejan los puntos de vista de Feminismoinc o de la editora.

Comment (1)

  1. Carmen Josefina Regalado 8 meses ago

    Exelente tu artículo Ana Mary , real y planteado con mucha delicadeza y elegancia .
    Puede llegar a todo tipo de lector dejándole una lección y la invitación, muy sutil , a una auto revisión personal .

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