En pleno siglo XXI, los estereotipos de género siguen, de cierta forma, condicionando nuestras trayectorias profesionales, relegando a muchas mujeres, especialmente en sectores técnicos, a la invisibilidad o la precariedad.
La construcción es uno de los sectores más masculinizados, donde ser mujer no solo implica luchar por un puesto, sino también resistir el cuestionamiento constante y, muchas veces, el rechazo. Cansada de vivir esa discriminación en carne propia la arquitecta española, Laura Baquero, pasó de la indignación a la acción y fundó en 2017 la organización “Ella Construye” la cual ofrece cursos y formación profesional a mujeres en el área de albañilería, electricidad, carpintería y pintura donde ya han pasado más de 500 mujeres en diversas regiones del país.
Baquero recuerda que desde muy joven siempre tuvo pasión por la construcción. “Una anécdota que me marcó fue vivir una situación de discriminación al estar embarazada y que mis clientes dejaran de verme como una persona válida para dirigir obras. Esto me hizo reflexionar: si en determinadas ocasiones no hay espacios para nosotras las técnicas, y aún menos para las mujeres que trabajan en oficios ¿por qué no crear uno? Ella Construye nació con la idea de abrir caminos y demostrar que las mujeres también podemos transformar este sector. Actualmente no tengo un número exacto, pero puedo decir que muchas de las alumnas han continuado formándose, y algunas han logrado insertarse en el mercado laboral o emprender sus propios proyectos en construcción. Esto último es lo más factible para una mujer en España, porque desgraciadamente los empleadores aún desconfían de contratar a mujeres”.
Uno de los logros de Ella Construye ha sido conseguir alianzas con empresas y así, detalla, ofrecer prácticas reales y oportunidades de empleo. “Además, estas alianzas ayudan a demostrar que la inclusión femenina en la construcción no solo es posible, sino que aporta valor y diversidad a los equipos. La experiencia ha sido positiva, y seguimos buscando fortalecer estas colaboraciones”.

Junto con el del transporte, el sector de la construcción, es uno donde puede encontrarse más sexismo, la arquitecta relata que sí han enfrentado resistencia y prejuicios, “pero la estrategia ha sido siempre mostrar resultados concretos y testimonios de mujeres que han triunfado en el sector. También promovemos campañas de sensibilización y trabajamos con empresas para crear ambientes más inclusivos. La clave está en demostrar que la diversidad en la construcción enriquece y mejora los resultados”, añade.
Querer construir
La directora de Ella Construye indica que para participar en los talleres y formaciones no se requiere experiencia previa, solo muchas ganas de aprender y compromiso.
“Buscamos mujeres que quieran cambiar su vida a través de la construcción. Podemos conectar a quienes nos contacten con las mujeres formadas que ofrecen sus servicios, en función de sus necesidades. Nuestro enfoque principal es empoderar a las mujeres para que puedan acceder a oportunidades laborales
Después de ocho años de trayectoria, Baquero manifiesta que ha enfrentado dos retos principales: romper con los prejuicios sociales y culturales que aún existen en torno a la presencia femenina en la construcción y conseguir alianzas y financiamiento sostenido. En cuanto a los aprendizajes, recuerda la importancia de la perseverancia, la necesidad de sensibilizar a la sociedad, y especialmente, a los empresarios de la construcción para que no duden en confiar en el talento femenino en sus empresas.

Fotografías: Curso de Alicatados para mujeres. Imagen cedida por Ella Construye.