En esta oportunidad traigo el estudio realizado en febrero 2023 por Daniel Mata, Francys Oquendo y Daniela Serrano, estudiantes PsicologĆa en la Universidad Rafael Urdaneta, en el marco de la cĆ”tedra PsicologĆa de la Mujer y GĆ©nero que me honra dirigir.
La mujer se ha visto oprimida y violentada de formas distintas en contextos variados, entre esos, el Ômbito ocupacional, donde se ha encontrado con impedimentos invisibles e injustificados en un fenómeno conocido como techo de cristal. En este sentido, se llevó a cabo una investigación cualitativa de tipo fenomenológica, bajo la modalidad de estudio de casos a través de entrevistas semiestructuradas a tres mujeres de dos empresas distintas en Maracaibo, Venezuela.
Se hallaron tres componentes con sus respectivas partes: el componente personal, con los roles familiares, el rol reproductivo, la autoestima femenina y la defensa al hombre; el componente organizacional con los grupos de poder, la insolidaridad femenina y la segregación laboral; y el componente social, con la cultura machista, el cambio social, el pseudo privilegio y la evolución. De igual forma se encontró la importancia femenina en la otra mirada que otorgan y el ir mÔs allÔ. Esto permitió concluir una percepción femenina cegada sobre la presencia de un techo de cristal en las organizaciones.
Durante siglos la mujer ha sido oprimida, violentada, vulnerada y controlada de diversas formas en todos los Ć”mbitos de su vida por el sistema patriarcal que busca reducirla a un objeto de placer y complacencia para el hombre y una incubadora para sus crĆas. Muchas mujeres han alzado su voz para luchar contra el despotismo al que fueron sometidas, y gracias a ellas muchas mujeres sufragan, tienen empleos remunerados, son protegidas por leyes institucionales y han podido penetrar en los terrenos de la ciencia en la actualidad. Sin embargo, aunque mucho se ha hecho, aĆŗn queda mucho por hacer. El patriarcado, si bien ya no es tan evidente como lo fue ayer, hoy sigue violentando, asesinando y limitando a toda mujer e, incluso, a cualquier pizca de femineidad.
En el Ć”mbito ocupacional, la mujer se ha visto relegada Ćŗnicamente a la realización de las tareas del hogar, propio o ajeno, y el cuidado de los hijos, tambiĆ©n propios o ajenos, por ser consideradas inferiores a las capacidades fĆsicas y cognitivas de los hombres. De hecho, Gerbaldo (2021) plasmó en su trabajo el duro camino que han tenido que recorrer las mujeres a lo (muy) largo de la historia para poder arrancar de las manos de los tiranos la posición que merecen en el contexto laboral.
La autora sostiene que las mujeres comenzaron a aparecer en el mundo del trabajo remunerado tan solo 6 siglos atrĆ”s, con trabajos eventuales y sujetos a condiciones sexistas: Los trabajos pĆŗblicos eran exclusivamente cosa de hombres, las mujeres solo podĆan coser, hilar, limpiar y servir a otros, y esto solo con el consentimiento de sus padres o esposos. AdemĆ”s, se creĆa que el sueldo de un hombre debĆa bastar para suplir las necesidades de sĆ mismo y de toda su familia, mientras que el sueldo de las mujeres era, si acaso, suficiente para sostener sus propias necesidades. Situación que, por supuesto, aprovecharon diversas empresas para explotar una mano de obra barata.
Apenas en el siglo XX se instauraron leyes que permitieron a las mujeres tener empleos mĆ”s dignos e igualitarios en teorĆa. Sin embargo, en la prĆ”ctica, la realidad es que los roles de gĆ©nero preestablecidos por la sociedad siguen en vigencia, de forma que la mujer se ve encasillada principalmente en puestos de trabajo que requieren ādelicadeza, sumisión, repetición, tolerancia ⦠tareas de enseƱanza, cuidado de niƱosā (p. 2) y trabajos de oficinista en general, mientras que los empleos relacionados con la fuerza y rapidez fĆsicas, la inteligencia lógica y la gerencia, son mĆ”s propios de hombres.
Esto permite comprender la percepción que se tenĆa entonces y cuyos vestigios siguen impactando en la mujer actual, como un ser accesorio de su esposo o padre cuya dependencia debĆa mantenerse sistemĆ”ticamente y cuya participación laboral era relevante exclusivamente en la medida que implicase comodidad y facilidad para los hombres y sus empresas; y en la medida que ocupase los puestos laborales que los hombres no deseaban ocupar por considerarlos cosas de mujeres y por tanto, un despilfarro de sus capacidades y habilidades masculinas.
Zúñiga y Orlando (2001) aportan que la participación femenina en el mercado laboral es solo uno de los factores que se deben tomar en cuenta, ya que tambiĆ©n supone una gran importancia las caracterĆsticas del trabajo que realizan y la remuneración que obtienen de Ć©ste, especialmente en este siglo XXI donde la disparidad de los niveles educativos entre hombres y mujeres o su participación en ciertos sectores económicos ya no puede justificar la diferencia entre sus salarios, lo que deja en evidencia la presencia de discriminación salarial segĆŗn el sexo del empleado.
Las autoras demostraron segĆŗn la Encuesta de Hogares por Muestreo realizada en 1990 y en 1997 que los salarios de las mujeres en Venezuela eran inferiores en comparación a los salarios de los hombres con los mismos niveles de escolaridad. Algunos textos consultados por las autoras explican que la diferencia en la remuneración de hombres y mujeres se debĆa a la concentración femenina en trabajos con bajo ingreso salarial, sin embargo, ellas seƱalaron que ālas brechas de ingresos tienden a ser mĆ”s altas en aquellas ocupaciones donde las mujeres tienen menor presenciaā (sección de Hombres y mujeres en el mercado del trabajo, pĆ”rrafo 4). Y aĆŗn mayor es la diferencia entre patrones o empleadores mujeres en relación a los hombres, ya que, para 1997 solo el 8% de los jefes venezolanos eran mujeres.
Esto quiere decir que, ademÔs de limitar los puestos de trabajo que pueden ser ocupados por mujeres, cuando éstas logran alcanzar uno de estos puestos para hombres, la remuneración que obtienen es menor, sin importar su formación académica, sus habilidades, su desenvolvimiento y su dedicación al empleo. Para el contexto laboral la mujer merece menos simplemente por ser mujer.
Esto deja entrever el funcionamiento tĆpico socio patriarcal donde mĆ”s allĆ” de buscar una modificación de las creencias discriminatorias hacia la mujer, por otras donde sea percibida como capaz, hĆ”bil e inteligente, se busca depositar la culpa y responsabilidad sobre Ć©sta planteando que son las propias mujeres quienes escogen ocupaciones poco remuneradas sin mencionar que el sistema patriarcal trabaja arduamente para reducir sus opciones y las empuja a escoger entre ocupar puestos de bajos ingresos u ocupar nada.
Asimismo, quedan expuestos los obstĆ”culos que han tenido las mujeres para acceder a sueldos justos, la dificultad para acceder a puestos gerenciales o principales en las jerarquĆas organizacionales y la casi imposibilidad de obtener una remuneración adecuada incluso cuando logran acceder a estos puestos, aunque la mujer cuente con una formación amplia y profunda, habilidades esenciales y deseables desarrolladas, una trayectoria que le brinde experiencia suficiente y cumpla con todos los requisitos detallados por una empresa para ascender en la jerarquĆa.
Anteriormente este fenómeno era conocido como techo de cristal, explicado por Morrison et al. (1987) como la presencia de barreras invisibles e injustificadas, pero tambiĆ©n impenetrables en el ascenso femenino dentro de la estructura organizacional que le permitĆan llegar hasta un determinado nivel. En la actualidad se ha transformado por la concepción de laberinto de cristal, definido por Eagly y Carli (2007) como todos aquellos obstĆ”culos que deben superar las mujeres para poder acceder a los altos cargos de las empresas. De acuerdo con estos autores, las promociones suelen ser mucho mĆ”s dificultosas y lentas para las mujeres en comparación con los hombres, aĆŗn cuando ambos tengan la formación y experiencias del mismo nivel.
De acuerdo con Gaete et al. (2019), el techo o laberinto de cristal tiene tres componentes: el personal, el organizacional y el social, cada uno recoge una serie de barreras que limitan a la mujer en el mundo del trabajo. El componente personal se subdivide a su vez en: a. roles familiares, ya que la imposición social de la atención del cónyuge y los hijos a la mujer suponen una doble jornada para ésta, dificultando enormemente la capacidad de equilibrar la responsabilidad familiar con la responsabilidad laboral de los altos puestos de mando que suelen ser mÔs que demandantes, y b. autoestima femenina, pues muchas mujeres, por aprendizaje sociopatriarcal, se consideran insuficientes para desempeñar cargos superiores, de forma que ni siquiera se postulan.
En cuanto al componente organizacional tambiƩn se observaron dos subdivisiones: a. grupos de poder, donde el acceso a los cargos directivos queda en manos de personas -principalmente hombre- que ya pertenecen a Ʃstos y que seleccionan a partir del sexismo y no de la objetividad, y b. insolidaridad femenina, pues las mismas enseƱanzas patriarcales llevan a las mujeres a creer que son inferiores de los hombres y, por tanto, que solo los hombres tienen el deber y derecho de corregirles o liderarles dentro de las empresas.
Finalmente, el componente social estĆ” dividido en: a. cultura machista, con base en las mismas creencias expuestas con anterioridad aunado a la ausencia de responsabilidad con los quehaceres domĆ©sticos y la crianza de los hijos, se obtiene hombres que se consideran superiores en capacidad y que, efectivamente, tienen mĆ”s tiempo y disponibilidad para asumir las responsabilidades propias de un nivel elevado en la jerarquĆa organizacional; ademĆ”s, socialmente se cree que la presencia femenina en cargos destacados se debe a factores sexuales y no a sus capacidades, y b. cambio social, que se relaciona fuertemente con el punto anterior, ya que la ausencia de un cambio social significativo mantiene el funcionamiento del sistema patriarcal.
En este sentido, HĆ©rnandez realizó en el aƱo 2017 una investigación de campo titulada Ā«Actitud hacia la metĆ”fora ātecho de cristalā en los trabajadores bajo el liderazgo de mujeres en la empresa de petróleos venezolanaĀ», de tipo y nivel descriptivo, con un muestreo no probabilĆstico e intencional,Ā llevada a cabo en 81 trabajadores de la empresa de petróleos venezolana en el Estado Falcón, Venezuela, a travĆ©s de la aplicación del instrumento Actitud hacia el āTecho de cristalā. En Ć©sta se encontró que la mayor parte de la población estuvo en desacuerdo con el techo de cristal, de acuerdo con la presencia de mujeres en los cargos superiores y reacción positiva ante los esfuerzos femeninos, aunque tambiĆ©n observaron percepción de mayor rapidez en el ascenso masculino y obstaculización de mujeres entre sĆ.
Asimismo, Caira-Tovar llevó a cabo el estudio descriptivo documental Ā«Brecha de GĆ©nero: Una mirada a la lucha contra el Techo de Cristal y el Suelo PegajosoĀ» en el aƱo 2022 con la intención de caracterizar el estado del arte de la brecha de gĆ©nero. En Ć©ste encontró que las brechas de gĆ©nero persisten en los paĆses occidentales a pesar del acceso de mujeres a formación superior y al mercado laboral, con mayor visualización de esta brecha en el Ć”mbito acadĆ©mico, cientĆfico y tecnológico.
Durante la revisión teórica se pudo evidenciar un sinfĆn de estudios, investigaciones y revisiones sustentadas en el mĆ©todo cuantitativo, sin embargo, pocas de las obras consultadas relataron la vivencia de la mujer que se impacta contra el techo de cristal o que se cansa en el laberinto. Es por esto, y todo lo descrito con anterioridad, que surge el cuestionamiento: ĀæCómo perciben las mujeres el techo de cristal dentro de su ambiente laboral?
Con el objetivo general de que su respuesta sirva para:
- Conocer la percepción de la mujer del techo de cristal dentro de su ambiente laboral
y los objetivos especĆficos de:
- Describir la vivencia femenina dentro de las organizaciones,
- Comprender el funcionamiento de la mujer en la jerarquĆa organizacional,
- Evidenciar las diferencias en el ascenso de hombres y mujeres desde la mirada femenina y
- Delimitar el nivel en la jerarquĆa donde se encuentra el techo de cristal.
MetodologĆa
Se realizó una investigación de tipo cualitativa, definida por BalcÔzar (2013) como aquella en la cual se utiliza la observación como método de estudio y su propósito consiste en la reconstrucción de la realidad, se enfoca en el proceso y en desarrollar una descripción cercana a la realidad que se investiga. Esta investigación es de tipo fenomenológica, la cual, según Elida (2018), se fundamenta en el estudio de las experiencias personales de cada individuo y cómo estos lo entienden desde su propia perspectiva, se analizan los aspectos mÔs importantes de la vida humana que se extienden mÔs allÔ de lo cuantificable. También, según Muñoz y Erdmann (2013), es útil porque permite visualizar una realidad conocida por medio de experiencias sensoriales individuales y que forma parte de la relación del individuo con el mundo.
Se empleó el mĆ©todo de estudio de casos, el cual es una herramienta importante en las investigaciones, ya que a travĆ©s de este mĆ©todo se puede registrar y describir la conducta de las personas involucradas en el fenómeno estudiado (López, 2013).Ā Aunado a esto, se utilizó como mĆ©todo de recolección de información la entrevista semi-estructurada, la cual se define, siguiendo los planteamientos de López (2011), como una herramienta donde se efectĆŗa un acto de comunicación entre un entrevistador y un entrevistado a travĆ©s de preguntas preestablecidas que pueden ser adaptadas a cada entrevistado, con la finalidad de obtener información especĆfica sobre el tema de interĆ©s.
Se entrevistaron tres mujeres que actualmente laboran en dos empresas distintas de Maracaibo, Venezuela, con un rango etario de entre 39 y 61 aƱos de edad y con un mĆnimo de 3 aƱos laborando para dichas empresas. La entrevista consta de preguntas abiertas que fueron realizadas a las participantes en un ambiente adecuado, sin distracciones, con buena iluminación y una temperatura cómoda.
Las preguntas realizadas fueron:
- ĀæHa percibido diferencias entre las oportunidades laborales que tienen los hombres y las que tienen las mujeres?
- ¿CuÔl es, para usted, la importancia de la participación femenina en el mercado laboral?
- ¿Ha experimentado u observado la presencia de barreras en cuanto al ascenso femenino en la organización?
- ¿Cómo piensa que los roles sociales asignados a las mujeres, tales como la crianza de los hijos y los quehaceres del hogar, afectan a la mujer en el Ôrea organizacional?
- ĀæCree que existe un ātecho de cristalā en el contexto laboral para las mujeres?
ENTREVISTA 1:
-(Entrevistador): ĀæUsted ha percibido diferencia en las oportunidades laborales que tienen hombres y mujeres?
(Entrevistado): En mi caso no, Āæo es en general?
-Si las ha vivido o si las ha presenciado.
Las he visto. No las he vivido, pero sà las he visto, porque normalmente en el Ôrea de recursos humanos predominan mucho las mujeres. O sea, no hay esa competencia con el hombre.
-¿Usted por qué cree que pase eso, que en recursos humanos generalmente hay mÔs mujeres?
Probablemente porque es una carrera de vocación, de pasión. Creo que el hombre no, no, no va con la personalidad masculina.
-¿Y en qué casos los ha visto?
Mira, en los casos operativos. Sobre todo en departamentos operativos, este, donde el⦠no sé si es la res⦠no es la responsabilidad, sino realmente la inversión de tiempo requiere que sean mÔs hombres. Y yo como mujer, que de repente estoy en el Ôrea de recursos humanos, muchas veces veo que la exigencia en el Ôrea operativa, este, me va a servir mÔs un hombre que una mujer. Por temas de cansancio, el tema de la cantidad de horas que tiene que trabajar, el tema de no descuidar el Ôrea laboral por pedir permiso para ir a atender a los hijos, entonces allà de repente sà he sido un poquito mÔs⦠¿sabes? (risas). Entonces cuando tú haces tu perfil de búsqueda y tú dices bueno, dependiendo de para qué departamento es, entonces yo me inclino mucho mÔs hacia los hombres cuando es Ôrea operativa, porque la necesidad que tiene operativamente las empresas no es como para tener mujeres, entonces ahà entro yo en⦠(risas)
-ĀæLos hombres normalmente soportan mejor este trabajo?
SĆ. Normalmente soportan mĆ”s⦠”Ah! Y aparte que lo he vivido por lo menos en el tema de, aquĆ no tanto, pero en el tema de las droguerĆas o las clĆnicas, por ejemplo. Yo trabajĆ© para clĆnicas y farmacias y las mujeres normalmente despuĆ©s de las cinco de la tarde no pueden quedarse a trabajar horas extras porque tienen que atender a los niƱos e incluso a los esposos, y muchas veces el tema de los mismos esposos es lo que hacen que las mujeres digan no, ya va, porque mi esposo se va a molestar si yo⦠En cambio, creo que la mujer estĆ” acostumbrada a que sea el hombre el que trabaje y llegue tarde y no ayude en la casa. Ya es un tema de cultura.
-Para usted, ¿cuÔl es la importancia que tienen las mujeres en la participación en el mundo laboral?
Mira, para mĆ es sĆŗper importante. Hoy en dĆa, este, o yo creo que con el pasar de los aƱos cada vez va adquiriendo mayor importancia y mayor presencia. Y, por ejemplo, esta empresa ahorita es una organización donde el 70% son mujeres, entonces sĆ es importante, porque hemos dado como que un cambio, Āæsabes? al tema empresarial y a todo lo que son los negocios. O sea, le hemos dado un plus distinto al que normalmente le dan los hombres.
-ĀæCómo serĆa este cambio? O sea, Āæen quĆ© lo ha visto asĆ como mĆ”s marcado?
En que de repente las mujeres somos mÔs influyentes que los hombres, entonces con la influencia femenina, somos capaces como de cumplir el objetivo insistentemente, persistentemente, y ese plus que tenemos nosotros como de conseguir las cosas, probablemente el hombre no la tenga. Tiene, sà tiene, tiene fuerza, tiene aguante para trabajar mucha cantidad de horas y otras cosas, pero en cuanto a personalidad, yo creo que la mujer ahà va rematando.
-¿Usted ha visto o ha experimentado barreras en el ascenso en el organigrama? O sea, quizÔs, por ejemplo, por cuestión de tiempo a usted le tocaba ascender, pero ascendió un hombre
No, no me ha tocado.
-¿Y lo ha visto en la organización?
O sea, asĆ tan cerca, tan cerca, no lo he vivido.
-Ok. ¿Cómo piensa que los roles que son socialmente asignados a las mujeres, como los que estÔbamos hablando, crianza de los hijos, atención del esposo, quehaceres del hogar, afectan a la mujer en el Ôrea organizacional?
No, las afectan muchĆsimo porque normalmente tratas de darle prioridad al tema familiar y otros Ć”mbitos, que a lo laboral. Y, como te digo, a mĆ en mi caso no, porque gracias a Dios cuento con mi esposo y Ć©l siempre me ha apoyado y es algo que hacemos los dos, Āæsabes? O sea, yo cocino, tĆŗ tambiĆ©n cocina, yo atiendo a la niƱa, yo tengo mi responsabilidad laboral y si yo necesito quedarme hoy hasta las ocho de la noche lo voy a hacer, y si tĆŗ necesitas dentro de dos dĆas, yo busco el tiempo para yo irme y atender a la niƱa y que tu lo hagas, pero sĆ© que ese no es el comĆŗn denominador, entonces sĆ afecta muchĆsimo porque normalmente las mujeres no le dan prioridad a la parte laboral, sino que mĆ”s a su casa, porque⦠yo creo que es una conducta aprendida de familia, que te enseƱan y te ponen como prioridad que las mujeres atienden la casa, atienden familia e hijos y despuĆ©s trabajan. Y muchas parejas le piden a las mujeres que renuncien y dejen sus trabajos antes de que se casen.
-SĆ, he escuchado de eso.
SĆ, eso sĆ lo he visto. Y he visto muchas veces que mujeres renuncian a sus trabajos porque tienen un problema con el esposo. No, que tiene un problema con el esposo. ĀæPor quĆ©? Porque estĆ” llegando tarde. ĀæPor quĆ©? Porque no se puede seguir quedando. Y los esposos lo que hacen es que, de alguna forma, buscan que las esposas cambien de trabajo por uno que sea ah bueno, no importa. Y tambiĆ©n he visto casos de mujeres que no aceptan ser ascendidas. Que se les da la oportunidad y dicen no, no, porque es mayor responsabilidad y no voy a poder. O porque consultĆ© en mi casa y mi esposo no estĆ” de acuerdo. Porque voy a tener que viajar y de repente no puedo viajar porque tengo que atender a mi hija. Eso sĆ lo he visto, que las mismas mujeres son las que se cohiben de afrontar un ascenso, otra responsabilidad por no poder llevar la logĆstica de todo.
-Es muy complicado cuando son muchas responsabilidades.
Menos mal que no somos nosotras (risas)
-Hablando del techo de cristal como estas barreras que hacen que las mujeres usualmente les cueste como que un poquito mÔs ascender, aunque tengan las mismas habilidades y capacidades que los hombres, ¿cree que esto existe? ¿Que es un fenómeno real y actual?
SĆ. SĆ existe. Que cada vez es menor, que cada vez esa brecha se ha ido disminuyendo y que ya las mujeres, o sea, ese techo ya como que lo va rompiendo, eso es otra cosa, pero sĆ existe.
-Bueno, ahora se estĆ” hablando, en vez de techo de cristal, de laberinto. Ya no como algo que es imposible de cruzar, sino deā¦
Como que cueste. Que el camino es mayor, hasta que llegues, pero claro, se te complica. Tiene sentido. Porque sĆ, porque tĆŗ ves que poco a poco se ha ido disminuyendo. AquĆ, por ejemplo, la mayorĆa son mujeres, pero tĆŗ ves, por ejemplo, lo que te decĆa del Ć”rea operativa. En el Ć”rea operativa de las droguerĆas, el operativo es hombre, 60% es hombre. Y el Ć”rea administrativa es mujer. AquĆ como es Ć”rea administrativa somos muchĆsimas mujeres mĆ”s que hombres, entonces sĆ como que poco a poco dependiendo de, que si la fuerza y todas esas cosas y las funciones que tu tengas asignadas, ahĆ es donde⦠Pero sĆ, se ha ido rompiendo. Todo lo que es la parte administrativa, la ejecutiva y todo eso creo que las mujeres al poder.
ENTREVISTA 2:
-ĀæHas visto diferencia entre las oportunidades laborales que tienen los hombres de las que tienen las mujeres?
Ehhh⦠Muy reciente he sabido de, justo de, de una oportunidad, en sĆ de una descripción de cargo que estĆ” muy marcada en un hombre y sin embargo lo ganó una mujer, y aun en las pruebas prĆ”cticas, porque fueron muy tambiĆ©n de hombres, como⦠manejar carros, desenvolverse en la calle manejando un carro, pues lo ganó una mujer, asĆ que, no, no, no las he vivido muy asĆ, la verdad que no.
-¿CuÔl consideras que es la importancia de que las mujeres participen en el mundo laboral?
Se necesitan. Se necesitan porque para mĆ la mujer tiene un poquito mĆ”s, hay algo mĆ”s allĆ”, que no sĆ©, esa percepción, esa visión, ese⦠ese mĆ”s allĆ” de lo bĆ”sico. En todas las Ć”reas. Y si⦠digamos⦠se quiere destacar en algo muy⦠muy particular todavĆa, porque en sĆ ya lo trae⦠me parece fenomenal.
-ĀæY podrĆas darme un ejemplo de eso, de ese algo mĆ”s que tienen las mujeres?
A ver, te vuelvo y te digo, es algo innato, yo⦠yo lo he vivido en muchas cosas también personales, no solo en el trabajo.
-¿Cómo cuÔl?
Por ejemplo, con la relación con los hombres de mi familia, lo que es⦠bueno, la figura del padre uno siempre la tiene de lĆder, Āæno? pero los hermanos⦠o sea, asĆ. He tenido tambiĆ©n parejas muy estudiosas, muy tal y⦠vuelvo y te digo, ellos son⦠son eso y nada mĆ”s, o sea, asĆ (gesto de mano recta), mientras que la mujer yo la veo mĆ”s como un pulpo pues, Āæme entiendes? o sea, abarca muchas mĆ”s cosas aunque el final, la meta sea la misma pues. Analiza, piensa, se va por los callejones, coge por los caminos verdes⦠Ćl no, Ć©l si no tiene la autopista, la seƱal que me dice que cruzĆ” a la derecha, que cruzĆ” a la izquierda, no sabe coger caminos verdes. Algo asĆ, Āæme entiendes?
-Ok, o sea que⦠¿las mujeres como que saben darle la vuelta a las cosas?
SĆ⦠Es la percepción, es habilidades, de que sĆ tiene que haber algo, de que tu puedes llegar allĆ” y no sea siempre lo mismo pues, es lo bĆ”sico de todo el mundo.
-ĀæTĆŗ has visto barreras en el ascenso de las mujeres? Por ejemplo, habĆa un cargo disponible que era superior al tuyo o de otras compaƱeras y que, a pesar de que tuviesen mĆ”s tiempo en la empresa, o tuviesen la misma formación y eso, el puesto se lo daban a un hombre.
Mmm⦠No. No lo vi tan marcado asĆ⦠Lamentablemente pues, de verdad, si lo hubo, no lo recuerdo. Vuelvo y te digo. No recuerdo haber vivido una experiencia tan de cerca, pero sĆ© que existen. SĆ© de otra cosa⦠De otras vivencias de otras personas allegadas a la familia o conocidos de que sĆ han visto esa barrera en los trabajos, que las limitan a las mujeres por ser mujeres. Y vuelvo y te digo, cosa extraƱa⦠ahorita que vuelven los flash. Sobre todo en Italia, casualidad una prima trabajaba para una aseguradora y con los tiempos del covid tambiĆ©n, hubo⦠como que eso se repuntó muchĆsimo, el hecho de que allĆ” tambiĆ©n ese tipo de contratos son asĆ, y⦠cuando volvieron a la actividad despuĆ©s del postcovid, fue la mayorĆa eran hombre, y en sĆ, en su oficina tuvieron que escoger, y escogieron a un tipo, porque dicen no, que ya la edad que tu tienes, que ya tuviste un niƱo y ya posiblemente vuelvas a salir embarazada, en todas esas cosas, Āæme entiendes? SĆ lo vivĆ, vai, me vino la memoria con mi prima. DespuĆ©s del covid ella quedó sin trabajo, porque se quedaron con la mayorĆa de hombres. SĆ, ya me acuerdo.
-SĆ, y es que⦠¿por quĆ© escogen al hombre y no a la mujer? O sea, ĀæserĆ” que hay roles sociales que estĆ”n afectando ahĆ? Como queĀ ay, bueno, ella es la mujer, ella es la que se tiene que encargar de los hijos, Āæpero el hombre por quĆ© no?
-Ā”SĆ, eso. Correcto, eso! Esa fue la razón en sĆ, ella me dijo mira, sabes que tal, es que yo tuve a G y tal, y piensan que puedo salir embarazada otra vez y todas esas cosas y⦠y sĆ pues. Yo creo que todavĆa⦠ese concepto de⦠de la mujer en la casa, de la mujer en los hijos, la mujer es la dĆ©bil⦠sĆ, se mantenga en uno que otro no sĆ©, tipo de trabajo⦠O tal vez el rol del hombre, gerente o director, que tenga que tomar esas decisiones, tenga mucho que ver con⦠con sĆ mismo.
-Claro⦠¿Y tú piensas que esto afecta directamente a la mujer? O sea, como que estos roles sociales que les han impuesto, de la crianza de los hijos, de mantener el marido, de cuidar la casa⦠¿afectan también en el Ôrea organizacional? No necesariamente como despido.
SĆ, correcto. SĆ, indiscutiblemente. HabrĆ” muchos casos que asĆ⦠asĆ sigue pasando, aunque no lo vea de cerca, pero sĆ©. No debe ser en absoluto pero⦠por lo menos en nuestra sociedad, todavĆa latinoamĆ©rica, Venezuela, pase lo que pase que todo lo queremos achacar tipo paĆs, tipo polĆtica, tipo lo que sea, sĆ, todavĆa eso estĆ” muy⦠estĆ” muy⦠fuerte todavĆa. Muy poco creo que van a poder aceptar estos macho, machito, machote, pues esa igualdad.
-Es complicado⦠Finalmente, habiendo hablado de esto, y conociendo un poquito de lo que es el término techo de cristal, ¿piensas que esto estÔ presente en el mundo laboral en general?
SĆ. SĆ creo. Totalmente. Sigue estando presente ese techo de cristal. Aunque hemos ido evolucionando mucho, mucho. TambiĆ©n en el tipo de profesión. TĆŗ lo puedes notar ahĆ. Antes la mujer era sólo enfermera, sólo maestra⦠¿si me entiendes? Ahora es ingeniero, astronauta, ingeniero mecĆ”nico, petroleroā¦. Recuerdo tambiĆ©n una amiga que⦠en los aƱos 80 todavĆa aquĆ era asĆ⦠eran pocas las estudiaban ingenierĆa en petróleo y todo eso, habĆa una prima de la hermana de una tĆa de la vecina de mi madre, algo asĆ recuerdo, que tambiĆ©n era asĆ como Ā”ay! casi un escĆ”ndalo que llegara con un casco, con botas de seguridad, con los jeans y la camisa de cuadros⦠la camisa de caqui en aquellos momentos, entonces, y todo eso, Āæme entiendes? Hemos roto muchos cristales, los hemos roto, pero bueno, todavĆa faltan techitos por ahĆā¦
ENTREVISTA 3:
-ĀæHas percibido diferencia en las oportunidades laborales que tienen los hombres y las mujeres?
Negativo. No.
-¿CuÔl es para ti la importancia de la participación femenina en el mercado laboral?
No sé. Lo que pasa es que yo soy feminista, y para mà las mujeres son mil veces mÔs competentes que los hombres. Tienen mÔs neuronas que los hombres.
-ĀæEntonces cuĆ”l vendrĆa siendo la importancia que tienen las mujeres dentro de las organizaciones laborales? O sea, ĀæquĆ© importancia les das tĆŗ?
Para mĆ las mujeres somos mĆ”s⦠mmm⦠mĆ”s centradas, mĆ”s ehhh⦠¿Cómo se llama eso? ahhh⦠Dios mio. No sĆ©, mĆ”s equilibradas al momento de tomar decisiones, de⦠de llevar una empresa, una compaƱĆa. Somos mĆ”s⦠Dios mĆo, centradas. MĆ”s que los hombres. Tenemos mĆ”s capacidad de liderazgo, mĆ”s de todo. Por lo menos lo he visto. MĆ”s inventiva, mĆ”s. Entonces quĆ© pasa, que si la compaƱĆa o la empresa, lo que sea, estĆ” formada solo de hombres, pues ese tipo de fuerza no va a existir. Por eso la mujer tiene que estar obligatoriamente en una empresa.
-Entonces la importancia es prioritaria.
Es demasiado importante que las mujeres estƩn en las empresas.
-¿Tú has experimentado u observado la presencia de barreras en cuanto al ascenso femenino en la organización donde laboras?
Mmm⦠no. Para nada. Somos en la mayorĆa mujeres.
-¿Cómo piensas que los roles sociales asignados a las mujeres, tales como la crianza de los hijos y los quehaceres del hogar afectan a la mujer en el Ôrea organizacional?
Mayormente, sĆ, en un pasado afectaba y⦠bueno, no lo sĆ© si todavĆa pasarĆ”, pero⦠efectivamente vivimos en un mundo machista y los hombres son criados para ser lĆderes, en cambio las mujeres son criadas para estar detrĆ”s de la casa, entonces cuando ya se enfrentan a un trabajo pues⦠es como que las visualizan como la parte dĆ©bil de la organización.
-¿Y en la actualidad cómo ves eso?
A mà me parece que ha cambiado. Que estÔ cambiando, por lo menos. Que la mujer y el hombre estÔn llevando casi que los mismos papeles o los mismos roles. EstÔn desempeñando los mismos roles en la vida cotidiana.
-SĆ, pero todavĆa falta mucho camino por recorrer.
TodavĆa falta, claro, pero se han integrado muchĆsimo. MuchĆsimo, muchĆsimo. De hecho, nosotros porque somos un paĆs subdesarrollado, pero si vas a los paĆses desarrollados, existen hasta cargos ehhh⦠presidenciales a manos de mujeres, que antes no existĆan. Ahora se ve mĆ”s ese tipo de inclusión.
-SĆ, hay un camino a la igualdad. ĀæEntonces piensas que las labores de la mujer y el hombre en la casa son iguales?
Mmm⦠A ver, deberĆan ser iguales, sĆ. TodavĆa no se cumplen en un ciento porciento, pero yo he visto muchĆsimas casas, por lo menos de mis compaƱeras de trabajo que eso se cumple. El hombre y la mujer hacen prĆ”cticamente la misma, o sea, se dividen las mismas actividades.
-ĀæCrees que existe un techo de cristal en el contexto laboral para las mujeres?
Habitualmente sĆ. No lo puedo decir en mi empresa. O sea, donde yo trabajo no, pero hay muchas, muchas, muchas empresas que sĆ, que sĆ lo tienen. Por lo menos cuando en los requisitos para ingresar te dicen, ajĆ” Āæy si es mujer? no, no sirve. O sea⦠Entonces que pasa⦠O si a la mujer la limitan a ciertas posiciones, ciertos puestos, y no la dejan llegar a puestos ejecutivos, no la dejan llegar mĆ”s allĆ”, entonces, solo por el hecho de ser mujer. O sea, se estĆ” trabajando, pero no es cien porciento aceptado todavĆa. Hay muchas empresas que sĆ, pero hay otras que no. La mĆa es cien porciento mujer,Ā cien porciento femenina.
| Extractos de entrevistas | SubcategorĆas | CategorĆas |
| las mujeres normalmente despuƩs de las cinco de la tarde no pueden quedarse a trabajar horas extras porque tienen que atender a los niƱos e incluso a los esposos (25-26)
muchas veces el tema de los mismos esposos es lo que hacen que las mujeres digan no, ya va, porque mi esposo se va a molestar si yo⦠(28-29) normalmente tratas de darle prioridad al tema familiar y otros Ć”mbitos, que a lo laboral (52-53) yo creo que es una conducta aprendida de familia, que te enseƱan y te ponen como prioridad que las mujeres atienden la casa, atienden familia e hijos y despuĆ©s trabajan (59-61) Y muchas parejas le piden a las mujeres que renuncien y dejen sus trabajos antes de que se casen (61-62) he visto muchas veces que mujeres renuncian a sus trabajos porque tienen un problema con el esposo (64-65) Y los esposos lo que hacen es que, de alguna forma, buscan que las esposas cambien de trabajo por uno que sea ah bueno, no importa (66-68) Porque voy a tener que viajar y de repente no puedo viajar porque tengo que atender a mi hija (70-71) se cohiben de afrontar un ascenso, otra responsabilidad por no poder llevar la logĆstica de todo (72-73) |
Roles familiares:
La imposición de la atención a la familia nuclear supone una doble jornada, imposibilitando el equilibrio familiar-laboral (Gaete et al., 2019). |
Componente personal:
Se refiere a todos los roles y aspectos que las mujeres asumen como propios, de forma que la mujer considera como parte de su deber la reproducción de la especie, la atención de su familia nuclear por encima de sus responsabilidades laborales y la protección de sus hombres cercanos ante lo que perciba como crĆtica. Asimismo, la mujer se autopercibe inferior al hombre, por lo que es incapaz de postularse y desempeƱar cargos superiores.
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| ya la edad que tu tienes, que ya tuviste un niƱo y ya posiblemente vuelvas a salir embarazada (131-132) | Rol reproductivo:
Asegurar la reproducción social para garantizar el bienestar y la supervivencia familiar (INMUJER, 2007). |
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| Y tambiƩn he visto casos de mujeres que no aceptan ser ascendidas. Que se les da la oportunidad y dicen no, no, porque es mayor responsabilidad y no voy a poder (68-69) | Autoestima femenina:
Autopercepción de insuficiencia para desempeñar cargos superiores, evitando postularse (Gaete et al., 2019). |
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| No las he vivido, pero sĆ las he visto (6)
asà tan cerca, tan cerca, no lo he vivido (48) No recuerdo haber vivido una experiencia tan de cerca, pero sé que existen (124-125) De otras vivencias de otras personas allegadas a la familia o conocidos de que sà han visto esa barrera en los trabajos (125-126) asà sigue pasando, aunque no lo vea de cerca (147-148) |
Defensa al hombre:
Acción y efecto de proteger o protegerse sobre ataques externos (RAE, s.f., definición 1 y 6), en este caso hacia los hombres cercanos. |
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| O tal vez el rol del hombre, gerente o director, que tenga que tomar esas decisiones, tenga mucho que ver con⦠con sà mismo (141-143)
O si a la mujer la limitan a ciertas posiciones, ciertos puestos, y no la dejan llegar a puestos ejecutivos, no la dejan llegar mƔs allƔ, entonces, solo por el hecho de ser mujer (208-210) |
Grupos de poder:
Acceso a cargos directivos queda en manos de quienes seleccionan sin objetividad (Gaete et al., 2019). |
Componente organizacional:
Son todos los factores y cualidades que limitan a la mujer en el mundo laboral, ya que se encuentran con creencias impuestas desde la infancia respecto a su inferioridad ante los varones, crea una distinción sexista donde las mujeres son asociadas con labores de oficinista o la parte privada de la empresa, mientras que los hombres constituyen la parte pública de la organización, se encargan de las tareas que requieren fuerza, rapidez y capacidad de gerencia, por lo que se conforman grupos directivos que seleccionan otros miembros bajo sus propios gustos e intereses, en ausencia de objetividad.
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| la figura del padre uno siempre la tiene de lĆder (109-110)
vivimos en un mundo machista y los hombres son criados para ser lĆderes, en cambio las mujeres son criadas para estar detrĆ”s de la casa, entonces cuando ya se enfrentan a un trabajo pues⦠es como que las visualizan como la parte dĆ©bil de la organización (188-190) |
Insolidaridad femenina:
Las enseñanzas patriarcales llevan a la mujer a creerse inferior al hombre, por lo que sólo éste debe y puede corregirla y liderarla (Gaete et al., 2019). |
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| normalmente en el Ɣrea de recursos humanos predominan mucho las mujeres (6-7)
Probablemente porque es una carrera de vocación, de pasión. Creo que el hombre no, no, no va con la personalidad masculina (9-10) la inversión de tiempo requiere que sean mĆ”s hombres (13-14) muchas veces veo que la exigencia en el Ć”rea operativa, este, me va a servir mĆ”s un hombre que una mujer. (14-16) entonces yo me inclino mucho mĆ”s hacia los hombres cuando es Ć”rea operativa (19-20) es una organización donde el 70% son mujeres (34) el operativo es hombre, 60% es hombre. Y el Ć”rea administrativa es mujer. AquĆ como es Ć”rea administrativa somos muchĆsimas mujeres mĆ”s que hombres (86-87) dependiendo de, que si la fuerza y todas esas cosas y las funciones que tu tengas asignadas, ahĆ es donde⦠(88-89) Todo lo que es la parte administrativa, la ejecutiva y todo eso creo que las mujeres al poder (89-90) las pruebas prĆ”cticas, porque fueron muy tambiĆ©n de hombres, como⦠manejar carros, desenvolverse en la calle manejando un carro (97-98) Somos en la mayorĆa mujeres (184) |
Segregación laboral:
A un grupo especĆfico se le asignan ciertas ocupaciones simplemente por pertenecer a ese grupo (Tenjo y Herrera, 2009; como se citó en AvendaƱo, 2011), de forma que a las mujeres se les asigna labores relacionadas con la sumisión, la repetición y el trabajo de oficinista en general, mientras que a los hombres se les contrata donde puedan aplicar su fuerza, capacidad de gerenciar y pensamiento lógico (Gerbaldo, 2021). |
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| la inversión de tiempo requiere que sean mÔs hombres (13-14)
Por temas de cansancio, el tema de la cantidad de horas que tiene que trabajar, el tema de no descuidar el Ć”rea laboral por pedir permiso para ir a atender a los hijos (16-17) creo que la mujer estĆ” acostumbrada a que sea el hombre el que trabaje y llegue tarde y no ayude en la casa (28-29) tiene fuerza, tiene aguante para trabajar mucha cantidad de horas y otras cosas (41-42) en su oficina tuvieron que escoger, y escogieron a un tipo (130-131) ella quedó sin trabajo, porque se quedaron con la mayorĆa de hombres (133-134) Yo creo que todavĆa⦠ese concepto de⦠de la mujer en la casa, de la mujer en los hijos, la mujer es la dĆ©bil⦠sĆ, se mantenga en uno que otro no sĆ©, tipo de trabajo (139-141) Āæy si es mujer? no, no sirve (208) |
Cultura machista:
Creencia de superioridad masculina y mayor disponibilidad de tiempo para Ʃstos al relegar el cuidado del hogar a la mujer. TambiƩn se considera que la presencia femenina en altos cargos se debe a factores sexuales (Gaete et al., 2019).
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Componente social:Ā
Se encuentra conformado por las creencias sociopatriarcales y machistas de que los hombres tienen mayor aptitud académica y tiempo que las mujeres, mientras que el mayor aporte de éstas se encuentra en sus capacidades sexuales. Estas creencias se han mantenido estÔticas por un periodo prolongado y han sido comprobadas y afirmadas al imponer a las mujeres la carga completa del hogar y la crianza, que les limita en cuestión de tiempo y capacidad de educación. Es por esto que muchas mujeres consideran como un favor especial cuando un hombre reconoce en ellas habilidades o capacidades normativamente masculinas que las posiciona por encima de las demÔs o simplemente no se esfuerzan en sostener o aumentar las barreras que de por sà ya encuentran. Otras mujeres han hecho conciencia sobre las cadenas que las atan y luchan contra éstas desde hace siglos, con miras de posicionar dignamente la feminidad dentro del mundo del trabajo. |
| Ya es un tema de cultura (29)
las limitan a las mujeres por ser mujeres (126) No debe ser en absoluto pero⦠(148) por lo menos en nuestra sociedad, todavĆa latinoamĆ©rica, Venezuela, pase lo que pase que todo lo queremos achacar tipo paĆs, tipo polĆtica, tipo lo que sea, sĆ, todavĆa eso estĆ” muy⦠estĆ” muy⦠fuerte todavĆa (148-150) Muy poco creo que van a poder aceptar estos macho, machito, machote, pues esa igualdad (150-151) Sigue estando presente ese techo de cristal (154) Recuerdo tambiĆ©n una amiga que⦠en los aƱos 80 todavĆa aquĆ era asĆ⦠eran pocas las estudiaban ingenierĆa en petróleo y todo eso (157-158) pero bueno, todavĆa faltan techitos por ahĆ⦠(162) TodavĆa falta, claro (196) A ver, deberĆan ser iguales, sĆ. TodavĆa no se cumplen en un ciento porciento (202) |
Cambio social:
Ausencia de un movimiento distinto al funcionamiento patriarcal (Gaete et al., 2019). |
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| a mà en mi caso no, porque gracias a Dios cuento con mi esposo y él siempre me ha apoyado (53-54)
pero sĆ© que ese no es el comĆŗn denominador (57-58) he sabido de, justo de, de una oportunidad, en sĆ de una descripción de cargo que estĆ” muy marcada en un hombre y sin embargo lo ganó una mujer (95-96) pues lo ganó una mujer, asĆ que, no, no, no las he vivido muy asĆ, la verdad que no (98-99) existen hasta cargos ehhh⦠presidenciales a manos de mujeres, que antes no existĆan. Ahora se ve mĆ”s ese tipo de inclusión (197-199) |
Pseudoprivilegio:
Sustracción de una obligación o adición de una ventaja exclusiva o especial que es concedido por un superior o por una circunstancia particular (RAE, s.f. definición 1), aun cuando hombres y mujeres tengan las mismas habilidades y capacidades. |
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| cada vez es menor, que cada vez esa brecha se ha ido disminuyendo (79)
ese techo ya como que lo va rompiendo (80) Porque sĆ, porque tĆŗ ves que poco a poco se ha ido disminuyendo (84) Pero sĆ, se ha ido rompiendo (89) Aunque hemos ido evolucionando mucho, mucho (155) Antes la mujer era sólo enfermera, sólo maestra⦠¿si me entiendes? Ahora es ingeniero, astronauta, ingeniero mecĆ”nico, petrolero (155-156) Hemos roto muchos cristales, los hemos roto (162) Mayormente, sĆ, en un pasado afectaba y⦠bueno, no lo sĆ© si todavĆa pasarĆ” (187) A mĆ me parece que ha cambiado. Que estĆ” cambiando, por lo menos (192) pero se han integrado muchĆsimo. MuchĆsimo, muchĆsimo (196) O sea, se estĆ” trabajando, pero no es cien porciento aceptado todavĆa. Hay muchas empresas que sĆ, pero hay otras que no (210-212) |
Evolución:
Camino que han recorrido y siguen recorriendo las mujeres para obtener la posición que merecen en el mundo laboral (Gerbaldo, 2021). |
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| hemos dado como que un cambio, Āæsabes? al tema empresarial y a todo lo que son los negocios. O sea, le hemos dado un plus distinto al que normalmente le dan los hombres (34-37)
en cuanto a personalidad, yo creo que la mujer ahĆ va rematando (42-43)} esa percepción, esa visión (102) en sĆ ya lo trae (103) es algo innato (106) ellos son⦠son eso y nada mĆ”s, o sea, asĆ (gesto de mano recta) (111-112) la mujer yo la veo mĆ”s como un pulpo (112) abarca muchas mĆ”s cosas aunque el final, la meta sea la misma pues. Analiza, piensa, se va por los callejones, coge por los caminos verdes⦠Ćl no, Ć©l si no tiene la autopista, la seƱal que me dice que cruzĆ” a la derecha, que cruzĆ” a la izquierda, no sabe coger caminos verdes (113-116) Es la percepción, es habilidades, de que sĆ tiene que haber algo, de que tu puedes llegar allĆ” y no sea siempre lo mismo pues (118-119) para mĆ las mujeres son mil veces mĆ”s competentes que los hombres. Tienen mĆ”s neuronas que los hombres (169-170) las mujeres somos mĆ”s⦠mmm⦠mĆ”s centradas (173) mĆ”s equilibradas al momento de tomar decisiones, de⦠de llevar una empresa, una compaƱĆa (174-175) Tenemos mĆ”s capacidad de liderazgo, mĆ”s de todo (175-176) MĆ”s inventiva, mĆ”s (176) |
Otra mirada:
Las mujeres proveen a las organizaciones de una perspectiva distinta a la masculina, siendo capaces de resolver los problemas de forma creativa. |
La importancia femenina:
La mujer en la organización es importante porque aporta otra mirada de las cosas, los problemas y las soluciones, por lo que va mÔs allÔ de lo solicitado y mÔs allÔ de los obstÔculos, a diferencia del hombre.
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| las mujeres somos mƔs influyentes que los hombres (38)
somos capaces como de cumplir el objetivo insistentemente, persistentemente, y ese plus que tenemos nosotros como de conseguir las cosas, probablemente el hombre no la tenga (39-41) para mà la mujer tiene un poquito mÔs, hay algo mÔs allÔ, que no sé (101) |
MƔs allƔ:
Las mujeres tienden a persistir de distintas formas para alcanzar las metas y objetivos planteados, a diferencia de los hombres |
Discusión
Se observaron los tres componentes del techo de cristal planteados con anterioridad por Gaete et al. (2019), los cuales fueron definidos y ampliados segĆŗn los propios hallazgos. Aunado a esto se planteó otra categorĆa donde se estudia la importancia femenina. De esta forma se encontró un Componente Personal, donde se engloban todos los roles y aspectos asumidos como propios por las mujeres, tales como los roles familiares, en los cuales, de acuerdo con dichos autores, la mujer asume la carga absoluta de la atención y el cuidado de los hijos y conyuge, por lo que debe priorizar esta responsabilidad por encima de cualquier otra, relegando su propio trabajo; ademĆ”s, esto implica que la mujer debe abandonar o disminuir su carga laboral para satisfacer los deseos de sus parejas, o rechazar los ascensos que le correspondan por no poder asumir todas las exigencias. TambiĆ©n se evidenció un rol reproductivo, pues es la mujer quien debe asegurar la reproducción de la especie humana en general y de la familia en particular, puesto que es ser gestante y principal cuidador de las crĆas, aun cuando el hombre tiene un papel relevante en la reproducción y deberĆa tenerlo tambiĆ©n en la crianza de sus propios hijos.
Asimismo, se presenció falta de autoestima femenina, definida por los autores mencionados con anterioridad como la percepción de insuficiencia que tienen las mujeres sobre sĆ mismas a causa de las creencias patriarcales impartidas desde antes de su nacimiento, donde rechazan ascensos en el organigrama por creerse incapaces de asumir las responsabilidades propias del cargo. De igual forma, se halló necesidad de defensa al hombre, entendiendo como tal el impulso a proteger a los hombres de sus cĆrculos cercanos de aquello que pudiese ser interpretado como crĆtica, posiblemente por la percepción de propia culpa y responsabilidad por el manejo de su ambiente circundante.
Por otra parte, en el Componente Organizacional se encuentran los factores y cualidades que limitan a la mujer en el mundo laboral, que son: los grupos de poder, entendiendo esto como las Ć©lites que se conforman entre los que ocupan los cargos directivos y gerenciales de las empresas, quienes cuentan con la potestad para decidir quiĆ©nes ascienden y quiĆ©nes no, muchas veces basĆ”ndose en juicios sexistas, como explicaron Gaete et al. (2019); igualmente se presenció insolidaridad femenina, que es explicada con base en lo expuesto por los autores como aquellas enseƱanzas patriarcales tempranas y reforzadas con el transcurso de la vida respecto a la inferioridad masculina y la superioridad masculina, de modo que los hombres son criados para ser lĆderes y tener siempre la razón para corregir a las mujeres.
AdemĆ”s, se notó segregación laboral, definida por Tenjo y Herrera (2009; como se citó en AvendaƱo, 2011) como Ā la asignación de tareas especĆficas a personas de un grupo especĆfico simplemente por pertenecer a dicho grupo; en este caso, y segĆŗn lo expuesto anteriormente por Gerbaldo (2021), las mujeres tienden a ser contratadas en labores relacionadas con la repetición, la sumisión a otros, el trabajo de papelerĆa y oficinista, principalmente, mientras que los hombres suelen ocupar puestos donde se requiera fuerza, rapidez, capacidad de dirigir grupos y pensamiento lógico, en primera instancia.
Para finalizar los hallazgos relacionados con Gaete et al. (2019), se tiene que el Componente Social estĆ” conformado por las creencias patriarcales presentes en la sociedad. Ćste se encontró fuertemente asociado a la cultura machista, la cual, de acuerdo con los autores, favorece las creencias de superioridad masculina y la sexualización femenina, por una parte debido a que los hombres tienen mayor tiempo para dedicarle a su trabajo y, por tanto, mayor Ć©xito, pues del hogar y los hijos se ocupa la mujer; y por otra debido a que el valor asignado desde el patriarcado a la mujer se encuentra en su capacidad de servir sexualmente a los hombres. TambiĆ©n se visualizó la ausencia de cambio social, debido a que la evolución -explicada mĆ”s adelante- no ha sido suficientemente significativa para detener el funcionamiento patriarcal, tal como sostienen los autores referidos, ya que los hombres no desean desprenderse de la comodidad que les brinda un sistema hecho por y para ellos, sin importar las consecuencias que implique para la mujer.
Dentro de este componente se encontró el pseudo privilegio que perciben las mujeres cuando un hombre reconoce en ellas habilidades o capacidades normativamente masculinas que las posiciona sobre las demĆ”s, pues son capaces de equipararse a los hombres, o cuando se encuentran con un hombre que contribuye equitativamente en las labores del hogar y la crianza de los hijos, dado que su comportamiento se encuentra alejado de lo tĆpico. Aun asĆ, muchas mujeres han generado una evolución en el mundo del trabajo, tal como expuso Gerbaldo (2021), pues han tomado conciencia sobre lo injusto de las cadenas que las oprimen y han luchado contra Ć©stas por siglos para poder dignificar sus labores, sin embargo, existe un reconocimiento de que aun queda camino por recorrer.
Y, finalmente, se extrajo como categorĆa La Importancia Femenina dentro de la organización, que se encuentra principalmente en su aporte de otra mirada, ya que las mujeres han aprendido desde muy temprana edad a resolver los problemas propios y ajenos de forma creativa para responder a las exigencias externas, mientras que los hombres han sido acostumbrados a la atención de sus madres y hermanas, centrĆ”ndose exclusivamente en sus propios intereses, es por esto que las mujeres son capaces de encontrar soluciones creativas ante problemas comunes aunados a un mayor aprovechamiento de los recursos disponibles. En este mismo sentido, las mujeres tienden a ir mĆ”s allĆ” de lo que se les pide y a persistir e insistir de todas las formas posibles para alcanzar los objetivos planteados y satisfacer las necesidades del entorno laboral, mientras que los hombres suelen ajustarse a un protocolo limitado de acción y resolución.
Conclusiones
Se puede concluir que el Techo de Cristal sigue siendo una realidad que enfrentan las mujeres en su dĆa a dĆa, aun cuando Ć©ste continĆŗa invisible para muchos e incluso para muchas. Este fenómeno estĆ” compuesto por tres dimensiones principalmente, las cuales son:
1. El componente personal, que incluye a. roles familiares, donde se imposibilita el equilibrio familia-trabajo por la imposición de la atención a la familia nuclear, b. rol reproductivo, que refiere a la imposición de la gestación a la mujer como medio para garantizar la supervivencia familiar y social, c. autoestima femenina, como la autopercepción de insuficiencia en el desempeño de cargos superiores al actual, y d. defensa al hombre, entendida como la acción de proteger a los hombres cercanos de los ataques externos.
2. El componente organizacional, en el cual se encuentran a. los grupos de poder, caracterizados por la selección no objetiva de los postulantes a cargos directivos, b. insolidaridad femenina, donde las enseƱanzas patriarcales se afianzan en la mujer, creyĆ©ndose inferior al hombre y otorgĆ”ndole a Ć©ste el poder para corregirla y liderarla, y c. segregación laboral, ya que se asignan roles especĆficos a hombres y mujeres de acuerdo con su sexo biológico.
Y 3. El componente social, conformado por a. la cultura machista que reafirma las creencias de la superioridad masculina por tener mĆ”s tiempo para dedicarse al trabajo mientras la mujer se encarga de los hijos y el hogar o de la promoción de la mujer en el organigrama debido a factores sexuales, b. cambio social, entendiendo la ausencia de un movimiento suficiente para desestabilizar al patriarcado, c. pseudo privilegio, donde la mujer se sobrepone a las demĆ”s por poseer caracterĆsticas tĆpicamente masculinas, y d. evolución, ya que las mujeres han recorrido un largo tramo para obtener la posición laboral que tiene actualmente.
Asimismo, se infirió que la importancia femenina dentro de la organización sigue sostenida por lineamientos patriarcales, ya que se espera que la mujer sea capaz de manejar todas sus responsabilidades simultÔnea e impecablemente, e incluso que ejecute mÔs de lo que se le pide y mÔs de lo que se le reconoce. AdemÔs, se impone, de forma silenciosa, la responsabilidad de resolver los conflictos y situaciones presentadas en su Ôrea de trabajo. Esto demuestra que la vida laboral para las mujeres es, en general, una fuente de estrés, explotación y violencia machista. Sin embargo, aunque el patriarcado tenga una estructura sólida, las mujeres, como la gota, tienen un paso calmado, pero firme, que mella la roca.
Finalmente, y como respuesta directa a la pregunta de estudio, las mujeres perciben el techo de cristal como parte de la vivencia femenina tĆpica y justa; se encuentran satisfechas con el cargo que poseen y reconocen de forma inconsciente a las mujeres como inferiores, ya que se halagan con la posición pseudo privilegiada que le provee el identificarse como igual con los hombres y sus caracterĆsticas socialmente impuestas. AquĆ se observa nuevamente la sobre exigencia femenina donde no solo abarca los cargos impuestos que asumió como caracterĆsticas innatas de su sexo biológico, sino tambiĆ©n roles masculinos que le otorgan poder.
Recomendaciones
El fenómeno ātecho de cristalā ha sido poco estudiado por la comunidad cientĆfica en Venezuela, siendo necesario y relevante replicar el estudio en distintas ciudades y estados del paĆs para evaluar las diferencias sociodemogrĆ”ficas y establecer un plan de acción mĆ”s acoplado a la realidad. Aunado a esto, la presente investigación fue realizada con trabajadoras de dos organizaciones de Maracaibo, por lo que se recomienda repetir la investigación con mayor diversidad de informantes para conocer la percepción de las trabajadoras de distintas empresas; en este mismo sentido, se sugiere replicar la investigación con un nĆŗmero mayor de informantes y con mayor diversidad de cargos en cada empresa.
Asimismo, se evidenció desconocimiento del tĆ©rmino y del fenómeno por parte de las personas entrevistadas, lo que sostiene la vulnerabilidad que presentan las mujeres en el contexto labora, de forma que se considera prudente facilitar información y formación respecto a la temĆ”tica para reducir la vulnerabilidad de las mujeres al ser capaces de identificar las caracterĆsticas de la presencia del techo de cristal, y generar conciencia y reflexión en los demĆ”s que conlleven a movimientos de las creencias y estructuras patriarcales.
TambiĆ©n es recomendable realizar un estudio sobre la temĆ”tica con un enfoque cuantitativo, para conocer el porcentaje aproximado de la población que conoce o desconoce el fenómeno y conocer cuĆ”ntas personas se topan con Ć©ste dĆa a dĆa, lo que servirĆ” para evidenciar cientĆficamente la magnitud del fenómeno. Finalmente, se sugiere la instalación de entes gubernamentales destinados al estudio y combate de Ć©ste y otros fenómenos machistas y patriarcales que atentan contra la libertad de las mujeres.
Referencias
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Importancia de la Educación Sexual Integral
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Tengo miedo y sin embargo el ser mujer me hace ser valiente pese a la posverdadĀ
Comment (1)
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¿Tiene la investigación en algún formato formal? Para poder incluirlo en mi tesis.