En Venezuela no existen partidos polĂticos feministas, tampoco existen partidos que respalden y/o promuevan el feminismo, repitan conmigo una vez más, “En Venezuela NO existen partidos polĂticos que respalden y promuevan el feminismo”.
Si, el feminismo es un movimiento polĂtico que defiende los derechos de las mujeres y que exige continuamente cambios estructurales en la sociedad, aun asĂ no está representado dentro de ningĂşn partido polĂtico en el paĂs.
Por supuesto que hay muchas feministas que forman parte de algunos partidos polĂticos, no es extraño que algunas activistas terminen involucradas en la polĂtica, teniendo en cuenta que desde allĂ es donde se suelen generar los grandes cambios.
Sin embargo, en Venezuela quizás uno de los ámbitos más machistas es precisamente el ámbito polĂtico y eso se puede evidenciar en cuestiones tan simples como observar las plantillas de los partidos, comparar cuántas mujeres los conforman (casi siempre son mayorĂa) y cuántas mujeres ocupan las posiciones de más poder (casi ninguna). Otra evidencia podrĂa ser la cantidad de paneles polĂticos donde no hay presencia de mujeres y si la hay, posiblemente sea en calidad de moderadoras.
El argumento preferido de los negacionistas del machismo polĂtico en Venezuela es el siguiente: “Pero si existe una mujer que es lĂder de su partido polĂtico”.Â
SĂ, es UNA mujer, rodeada de hombres, dentro de uno de los partidos que  (al menos durante la cuarentena) más se ha esforzado por realizar foros y talleres en contra del feminismo y cualquier tipo de derechos exigidos por las mujeres. Aunque este partido, es el partido más abiertamente antifeminista del paĂs, no es para nada muy diferente al resto de los partidos de “oposiciĂłn” en cuanto a machismo se refiere.
Del otro lado de la balanza, en el paĂs mas polarizado de LatinoamĂ©rica, vemos como al partido oficialista le da por usarnos como bandera en sus propagandas electorales, autodenominándose feministas, aun cuando para nadie es un secreto que son precisamente ellos, los culpables de que Venezuela atraviese por la crisis humanitaria más compleja de su historia, una crisis que afecta a las mujeres de forma diferenciada, aumentado problemas como la violencia de gĂ©nero, la pobreza extrema, la prostituciĂłn y la trata, entre otros. Sin mencionar que, más de 20 años despuĂ©s los derechos sexuales y reproductivos siguen siendo materia de arrastre.
Un partido donde sus voceros han atentado infinidad de veces contra el valor de la mujer y se han burlado constantemente de la comunidad LGBT+ en sus discursos, no puede bajo ningĂşn concepto autodenominarse feminista. Es una burla y una falta de respeto enorme.
No caigamos en la trampa de dejarnos confundir con ideologĂas partidistas. Repitámoslo hasta el cansancio, hasta que a todas se nos quede grabado en la memoria y hasta que nadie se vuelva a confundir.
¡EN VENEZUELA NO EXISTEN PARTIDOS FEMINISTAS!
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Foto: El EstĂmulo
Comment (1)
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Estoy de acuerdo. Quizá valdrĂa añadir algĂşn elemento propositivo y, de considerarlo, reconocer que se presentan mĂşltiples puntos de quiebre ÂżHace falta un partido polĂtico feminista? Los partidos polĂticos no suelen ser transversales en ningĂşn tema especĂfico, quizá los más centro-democráticos (ya sean más liberales o conservadores o social-demĂłcratas) tengan mejor disposiciĂłn para la amplitud de enfoques y reclamos que pueden considerarse “feministas” (desde el fin del capitalismo para construir una sociedad global igualitaria hasta los planteamientos que compatibilizan el feminismo con las escrituras sagradas…) Otro enfoque serĂa ÂżDeben ciertos partidos polĂticos re concebirse como feministas? ÂżQuĂ© deberĂan hacer? En Venezuela, en el resto del Caribe, en LatinoamĂ©rica entera y en la mayor parte del Mundo, el reto es transversalizar el gĂ©nero tambiĂ©n en tĂ©rminos ideolĂłgicos, para que deje de ser parcela privativa de algunos movimientos y propuestas. Si se acepta que puede (y debe) haber un feminismo islamista y eso es mejor que un islamismo sin feminismo; un feminismo liberal y un feminismo marxista, entonces dejamos de discutir sobre terminologĂa intelectualizada y podemos considerar continuar la extensiĂłn de esta revoluciĂłn social y cultural a todos los pueblos del planeta. Incluso podemos evitar destacar en exceso el conflicto entre reclamos feministas y reclamos de otros grupos minoritarios relacionados (por ejemplo, la intersexualidad y el mundo queer) que nos ha llevado a algunos a precisar las diferencias. Saludos.



