Cuando hablamos de meritocracia, nos enfocamos principalmente en las habilidades, competencias, conocimientos y experiencia profesional. En el Ômbito corporativo, esto se traduce en promover equilibrio e igualdad de oportunidades, basadas en el mérito profesional, lo cual promueve ambientes mÔs productivos en una organización.
Por otra parte, es importante destacar que el crecimiento profesional en una organización no siempre va a requerir ser vertical. La posibilidad de un desarrollo horizontal viene a potenciar la visión holĆstica del negocio u organización, fomentando a su vez la toma de decisiones mĆ”s inclusiva, al no considerar un Ćŗnico factor de referencia, sino que se integran mĆŗltiples perspectivas que permiten ejecutar decisiones mĆ”s acertadas, basadas al mismo tiempo en experiencia y conocimiento.
La meritocracia vista desde una óptica puntual serĆa entonces un factor determinante para que una organización sea exitosa, toda vez, que se promueve conocimiento, habilidades y experiencia; y la carencia de ello conlleva a estructuras organizacionales colmadas de favoritismo, privilegios e improductividad, generando desĆ”nimo, apatĆa, y la pĆ©rdida de recursos valiosos por la ausencia de una misión, visión, y valores coherentes.
Ahora adentrĆ”ndonos al mundo corporativo global, encontramos que la meritocracia cumple un rol muy importante. Quienes tenemosĀ Ā la oportunidad de formar parte de organizaciones globales, observamos que la diversidad profesional, en su mayorĆa producto de la inmigración con ocasión de las mĆŗltiples oportunidades de crecimiento tanto para hombres como para mujeres, fortalecen la meritocracia como mecanismo efectivo de crecimiento, resaltando que ademĆ”s, en las Ćŗltimas dĆ©cadas se ha producido un incremento en la participación de las mujeres en posiciones estratĆ©gicas de liderazgo, todas ellas mayormente inmigrantes, yĀ Ā cuyos espacios siempre estuvieron históricamente liderados por hombres, lo cualĀ Ā ha producido que mĆ”s mujeres se motiven a postularse aĀ Ā posiciones de liderazgo en la organizaciones, quedandoĀ Ā anuladaĀ Ā toda posibilidad de favoritismo o privilegios.
Por ende, la participación de las mujeres en posiciones estratégicas de liderazgo en el mundo corporativo global promueve y continuarÔ promoviendo una visión mucho mÔs fortalecida del concepto de meritocracia, tomando en cuenta que el enfoque actual potencia la importancia de las habilidades blandas (soft skills) para un liderazgo mucho mÔs integral dentro de las organizaciones globales.
Asà las cosas, la meritocracia nos abre puertas, pero depende de nosotras, el crecer y liderar en nuestros espacios como profesionales e inmigrantes. Como bien lo dice Brené Brown: El Coraje y el miedo no son excluyentes el uno del otro, atrévete a liderar (Dare to Lead-2018), ”asà que sigamos liderando con coraje, para vencer el miedo!
Ćxito para todas, hoy y siempre.
***
