Por Vanessa Marcano Boos.

Gloria Steinem declaró haber visto esta frase reflejada en una pancarta en una manifestación en contra de la guerra de Vietnam y, en ese momento, decidió adoptarla para su labor activista y de denuncia por los derechos de las mujeres y la igualdad de género. La hizo suya, la incorporó a sus discursos y, con el paso del tiempo, quedó profundamente asociada a su pensamiento. La rabia y la resistencia atravesaron toda su labor política-feminista.

La consigna aparece en varios de sus discursos, así como en el título de su libro “The Truth Will Set You Free, But First It Will Piss You Off!: Thoughts on Life, Love, and Rebellion” (La verdad te hará libre, pero primero te hará enfurecer: reflexiones sobre la vida, el amor y la rebelión) editado por Penguin Random House. Este libro es una recopilación ilustrada de frases, reflexiones y fragmentos de sus discursos y escritos, acompañados de textos breves sobre feminismo, poder, desigualdad, envejecimiento, racismo, política y transformación social.

Este 02 de septiembre supimos del fallecimiento de la feminista en su casa en Nueva York. Una gran pérdida para las que compartimos movimiento, pero agradecidas de un nutritivo legado que deja a su paso. Fue una feminista originaria de Estados Unidos, activista política, periodista y editora.

“Feminista es cualquier persona que reconoce la igualdad

y la plena humanidad de las mujeres y los hombres”

Steinem afirma que el movimiento por los derechos de las mujeres es una lucha colectiva, para quienes creen en la igualdad y la humanidad. Esta frase nos inspira a involucrarnos, mujeres y hombres, por el simple hecho de lograr justicia y reivindicar nuestra condición de seres humanos.

A Gloria se la ubica en la segunda ola del feminismo, que se desarrolla a inicios de los años 60 y finales de los 80 (según algunos estudios). Las olas, como se le llama a los momentos más álgidos en los que se puede estudiar al movimiento, dan cuenta de una lucha continua e histórica por la igualdad. Son luchas que han sufrido avances y retrocesos, que como su nombre indica, “van y vienen”. No porque las feministas demos reposo a nuestras reivindicaciones, sino porque nuestros derechos se ven constantemente afectados por acontecimientos políticos, económicos y sociales que reconocen derechos o fuerzan su retroceso momentáneo.

La consigna “lo personal es político”, formulada y desarrollada colectivamente por el movimiento feminista de la época, atravesó también el periodismo y el activismo de Steinem. Su trabajo ayudó a llevar al debate público experiencias de las mujeres que habían sido relegadas al ámbito privado. Esta frase alude al origen sistémico o estructural de las desigualdades.

Los problemas que aquejan o afectan a las mujeres no deben ser relegados a un asunto privado o individual, son producto de una gran desigualdad en el sistema en el que nos desenvolvemos e intentamos desarrollarnos como mujeres.

Gracias a las insistentes iniciativas de Steinem de hacer público todo lo que nos pasa a las mujeres, aprovechando su formación periodística, así como el manejo de medios de comunicación, podría mencionar, como un acto de atrevimiento y excesiva síntesis, los trascendentales aportes de Gloria Steinem en diez iniciativas claves para el feminismo.

Diez aportes de Gloria Steinem al feminismo

1. Expuso la explotación laboral y sexual detrás del imperio Playboy

En 1963 se infiltró durante once días como camarera en el Playboy Club de Nueva York. Su reportaje, A Bunny’s Tale, documentó los bajos salarios, el acoso, las exigencias sobre los cuerpos de las trabajadoras y la distancia entre la supuesta “liberación sexual” de Playboy y las condiciones reales de las mujeres.

2. Ayudó a convertir la experiencia personal del aborto en una demanda política

En 1969 asistió a una audiencia pública en Nueva York en la que varias mujeres narraron sus abortos clandestinos. Allí habló por primera vez públicamente del aborto que había tenido en Londres a los 22 años, cuando el procedimiento todavía era ilegal. A partir de ese momento hizo de la autonomía reproductiva una causa central de su activismo. Su aporte, además de defender el aborto, fue legitimar el testimonio de las mujeres como fuente de conocimiento político.

3. Defendió ante el Senado la igualdad constitucional

El 6 de mayo de 1970 compareció ante el Senado estadounidense para apoyar la Equal Rights Amendment, la propuesta de enmienda que buscaba prohibir constitucionalmente la discriminación por sexo. Su intervención desmontó argumentos paternalistas que presentaban las restricciones laborales como supuestas “protecciones” para las mujeres y relacionó la igualdad jurídica con la justicia económica.

4. Cofundó una revista que llevó el feminismo a los medios masivos

En 1971, junto con un colectivo de periodistas feministas, creó Ms., cuya primera edición regular apareció en 1972. La publicación introdujo en el periodismo de circulación nacional asuntos que los medios trataban como privados, marginales o indecorosos: aborto, violación, violencia doméstica, brecha salarial, trabajo de cuidados y discriminación laboral. Las 300.000 copias de prueba se agotaron en ocho días y generaron 26.000 solicitudes de suscripción.

5. Impulsó la participación política de las mujeres

En julio de 1971 fue una de las fundadoras del National Women’s Political Caucus, junto con Shirley Chisholm, Fannie Lou Hamer, Bella Abzug, Betty Friedan y más de 300 mujeres. El Caucus nació para identificar, formar, respaldar y financiar candidaturas de mujeres comprometidas con la igualdad, tanto para cargos electivos como para puestos de designación pública. Con ello, Steinem ayudó a trasladar el feminismo de la movilización social a la disputa por los espacios donde se toman decisiones.

6. Contribuyó a construir infraestructura para el movimiento feminista

También en 1971 cofundó, con Dorothy Pitman Hughes y Brenda Feigen, la Women’s Action Alliance. Esta organización conectó a activistas locales, ofreció asistencia técnica y desarrolló materiales educativos no sexistas y con representación multirracial. La Alianza apoyó iniciativas vinculadas con los primeros refugios para mujeres víctimas de violencia y ayudó a transformar demandas aisladas en redes nacionales de acción.

7. Ayudó a financiar el feminismo desde las comunidades

En 1973 participó en la creación de la Ms. Foundation for Women, una de las primeras fundaciones estadounidenses dedicadas a financiar organizaciones lideradas por mujeres. Esta decisión fue estratégica: comprendió que un movimiento no se sostiene únicamente con discursos y figuras públicas sino con recursos, instituciones y apoyo al liderazgo comunitario.

8. Convirtió los cuerpos y la vida cotidiana en materias de análisis político

Sus ensayos hicieron accesibles ideas feministas complejas. En If Men Could Menstruate, publicado en 1978, imaginó cómo la menstruación sería transformada en símbolo de poder si fueran los hombres quienes menstruaran. Mediante la ironía mostró que la vergüenza asociada a los cuerpos de las mujeres no procede de la biología, sino de las jerarquías sociales. Esta capacidad para revelar el poder escondido en lo cotidiano fue una de sus contribuciones intelectuales más duraderas.

9. Amplió la agenda hacia una concepción internacional de los derechos de las mujeres

En 1979 publicó en Ms. un artículo que llevó la mutilación genital femenina a la discusión pública estadounidense. Más adelante fue cofundadora de Equality Now, organización creada en 1992 para combatir internacionalmente la violencia y la discriminación contra mujeres y niñas. Su mirada también estuvo influida por los dos años que pasó en India durante su juventud, donde conoció formas de organización comunitaria basadas en escuchar, recorrer los territorios y construir consensos.

10. Disputó la representación de las mujeres en los medios

En 2005 cofundó, junto con Jane Fonda y Robin Morgan, el Women’s Media Center. Esta organización investiga la desigualdad de representación, forma a mujeres como fuentes y voceras y promueve un lenguaje periodístico más preciso y menos sexista. Este proyecto condensó una convicción que atravesó toda su trayectoria: quien tiene la posibilidad de nombrar la realidad también tiene poder para transformarla.

“El problema es sentirnos separadas de la política,

creer que nuestro voto no cuenta o que lo que hacemos no cuenta”

 Si algo debemos destacar de la obra y el activismo de Gloria Steinem es su permanente invitación a intervenir en la política, a defender el voto, ejercerlo de manera consciente, a manifestar, organizarnos y disputar los espacios en los que se toman las decisiones.

Aunque constituimos aproximadamente la mitad de la humanidad, las mujeres continuamos subrepresentadas en los cargos de poder político y esto parece agravarse ante el avance de discursos autoritarios, el neoliberalismo y por nuevas amenazas contra derechos que creíamos consolidados.

Su legado nos recuerda que ninguna conquista es irreversible. Lo personal sigue siendo político, pero también lo son nuestra presencia, nuestra voz y nuestra capacidad de actuar colectivamente.

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Vanessa es consultora especializada en liderazgo femenino, igualdad y perspectiva de género, cofundadora de FemData Consultoría. Integra investigación, formación y diseño de estrategias para fortalecer la agencia, la autonomía y el posicionamiento profesional de las mujeres, así como para impulsar culturas organizacionales más igualitarias y corresponsables.

Actualmente investiga las capacidades humanas necesarias para el liderazgo femenino ante la transformación del trabajo por la inteligencia artificial.

Es máster en Violencias de Género y en Medios y Educación, Especialista en Políticas Pública de Cuidados y autora de dos publicaciones.

 

 

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