El paĆ­s que quiero es feminista

El paĆ­s que quiero es feminista
octubre 7, 2021 Veronica Arvelo

Un país lleno de diversidad donde a pesar de las diferencias sean mÔs las cosas que nos unen que las que nos separan, donde trabajando en conjunto creemos propuestas para solucionar los problemas, donde los espacios públicos sean precisamente eso, espacios a los que tenga acceso toda la ciudadanía, independientemente de las creencias y corrientes ideológicas individuales. Donde se garantice el derecho a la protesta, y que estas se desarrollen con alegría, esperanza, con exigencias claras, pasos firmes y al compÔs de los tambores. un país donde todos los derechos humanos son prioritarios y donde las diferencias se respetan.

Sé que todo lo mencionado suena utópico, sobre todo cuando vives en un país polarizado, atravesado por una crisis humanitaria compleja, con una sociedad  extremadamente conservadora y donde a veces las líneas entre iglesia y estado se desdibujan, sin embargo estoy segura de que estÔ ahí, al alcance de nuestras manos, yo lo viví, muchas lo vivimos el 28 de septiembre, en la primera marcha por la despenalización y legalización del aborto en Venezuela.

Por unas horas las calles desde la plaza Morelos hasta la Asamblea Nacional se tiñeron de verde, nunca antes una manifestación feminista había tenido tanta gente. Fue emocionante ver a tanta diversidad marchando junta por una causa en común y de manera tan organizada, muchas dieron discursos, otras tocaban los tambores o cantaban, algunas empapelaban o repartían volantes informativos y casi todas bailÔbamos. Los hombres que se unieron a la manifestación se encargaron de documentar, ayudar a cargar las pancartas y la mayoría quedaba en los extremos de la marcha para darnos seguridad, sin buscar ningún tipo de protagonismo. Había feministas de todas las generaciones y de todas las corrientes. Nuestras ilustres maestras del feminismo también estaban allí, dÔndonos fuerza e inspirÔndonos, caminando con pancartas al lado de las activistas mÔs jóvenes que apenas comienzan su camino.

Ver a las voceras de la movilización entrar juntas a la Asamblea Nacional para exigir la despenalización y legalización del aborto, aun cuando tenían posturas políticas tan distintas, fue quizÔs uno de los momentos mÔs hermosos y esperanzadores de la jornada.

El 28 de septiembre fue una marcha en pro del aborto, sin embargo, se dejaron muchas otras cosas sobre la mesa, porque en unas pocas horas las feministas logramos lo que los polĆ­ticos venezolanos no han logrado en los ya incontables ā€œdiĆ”logosā€ que se han establecido en los Ćŗltimos aƱos. Tal vez despuĆ©s de la Ruta Verde, deberĆ­amos comenzar a ver mĆ”s mujeres en las mesas de diĆ”logo, porque la trillada excusa de la meritocracia quedó en evidencia.

Definitivamente el paĆ­s en el que quiero vivir es un paĆ­s feminista.

Concentración feminista de la Ruta Verde. Caracas, 28 sept 2021

Las opiniones expresadas de los columnistas en los artĆ­culos son de exclusiva responsabilidad de sus autores y no necesariamente reflejan los puntos de vista de Feminismoinc o de la editora.

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