Desde hace casi 20 años la legislación española contempla la violencia digital y a pesar de la actualización que hubo en 2022 con la llamada “ley del solo sí es sí” todavía existe desconocimiento y dificultades para aplicarla, especialmente en el ámbito judicial.
Es por eso que la asociación Columbares, con base en Murcia tiene como uno de sus objetivos la investigación y prevención de esta forma de violencia de género. Su más reciente proyecto es “Tras el match: explorando la violencia digital en las plataformas de citas”, en alianza con la Universidad de Baleares, el cual se encuentra en la fase de procesamiento de los más de 1300 cuestionarios respondidos.
Carmen Martínez, trabajadora social de Columbares indica que en noviembre realizarán unas jornadas donde harán la presentación del informe así como la de una guía de prevención y de buenas prácticas para el uso de este tipo de aplicaciones.
“La violencia digital tiene consecuencias emocionales similares a la violencia física o psicológica, pero está más normalizada en la sociedad. Todavía nos queda trabajo para concienciar y para trabajar también en el ámbito judicial. Hemos conocido algunos casos de denuncias por sextorsión (la amenaza de compartir imágenes íntimas) donde los abogados no han llevado los casos como lo que son, sino al haber más jurisprudencia en delitos de odio o delitos de extorsión en general, llevan la denuncia por ese ámbito y no como una forma de violencia de género”.
Martínez detalla que, a través del proyecto Redex, han llevado a cabo talleres de sensibilización tanto a cuerpos especializados de protección como a la población en general lo que les ha permitido darse cuenta que la falta de formación no es solo en jueces o policías.
“Hemos hecho talleres en centros universitarios, con estudiantes de psicología y de enfermería y tampoco sabían realmente qué es violencia, qué es violencia digital y qué no. Es un trabajo estructural que todos necesitamos, la violencia en las redes sociales está mucho más normalizada que una agresión física”, manifiesta.
Como cualquier organización perteneciente al tercer sector, Martínez señala que los retos a los cuales se han enfrentado es la falta de financiación y la estabilidad profesional.
“En Columbares siempre hemos tenido una visión de innovación, de arriesgar, de probar programas y metodologías diferentes y eso nos ha dado buenos resultados y nos da experiencia, pero que también cuesta encontrar ese apoyo de fondos que arriesguen e innoven con nosotros”.
Llegar a todas las personas
Si bien muchas de las iniciativas de la organización están enfocadas en los derechos de las mujeres, Columbares trabaja también por la inclusión social, el cuidado del medioambiente y la protección de colectivos vulnerables. Actualmente tienen una plantilla de 180 profesionales integrada por trabajadoras sociales, psicólogas, abogadas, enfermeras, nutricionistas, administrativas, periodistas y voluntarios en múltiples áreas.
“Columbares nace de ese ambiente de asociacionismo y voluntariado, potenciamos mucho la participación ciudadana para poder seguir enriqueciendo nuestra labor”, añade.
Martínez narra que uno de los momentos más importantes este año fue el proceso de regularización extraordinaria para los migrantes pues se abocaron al acompañamiento para que nadie se quedase fuera del trámite.
“En todas las sedes de Columbares se han hecho más de mil informes de vulnerabilidad social de personas que querían acogerse al proceso de regularización. En las regiones en las que más migración hay, pues es donde más se necesita ese acompañamiento para evitar que se den situaciones de personas trabajando en el campo cobrando muy poco o trabajando muchísimas horas, por supuesto sin contrato. Es importante formar y acompañar, no solo a las personas migrantes, sino también a las empresas. Ese es un trabajo que también hacemos porque es fundamental que los empresarios sepan cuál es el procedimiento y que no hay tantas trabas administrativas para poder contratar a una persona y hacer un precontrato, pero las empresas no lo saben”, afirma.
De cara a 2027, la organización trabajará para ampliar la investigación “Tras el match” a grupos focales en los que se detecte una investigación más cualitativa y no tanto cuantitativa.
“Nos gustaría también, igual que hemos hecho en Redex, empezar a trabajar con jóvenes, sobre todo, en esta prevención y concienciación de qué es delito y que no, e intentar romper esa normalización de la violencia que hay en redes sociales trabajando directamente con institutos, universidades y población joven”.


