Andrea Dworkin (1946-2005) fue una brillante teórica feminista, activista y escritora norteamericana. Autora del discurso “Quiero una tregua de veinticuatro horas durante la cual no haya violación” en 1983, que entre otros mensajes de alto impacto, encontramos estos:
“Y ese dĆa, ese dĆa de tregua, aquel dĆa en que no se viole a una mujer, comenzaremos la prĆ”ctica real de igualdad, porque no podemos comenzar antes de ese dĆa. Antes de ese dĆa no significa nada porque no es nada: no es real; no es verdad. Pero ese dĆa se vuelve real. Y luego, en lugar de una violación, por primera vez en nuestra vida, tanto hombres como mujeres, comenzaremos a experimentar la libertad. Si tienes una concepción de la libertad que incluye la existencia de una violación, estĆ”s equivocado. No puedes cambiar lo que dices que quieres cambiar. Para mĆ, quiero experimentar un solo dĆa de verdadera libertad antes de morir. Te dejo aquĆ para que lo hagas por mĆ y por las mujeres que dices que amasā.
āEstamos muy cerca de la muerte. Todas las mujeres estamos muy cerca de la violación y estamos muy cerca de la paliza. Y estamos dentro de un sistema de humillación del que no podemos escapar. Usamos estadĆsticas no para tratar de cuantificar las lesiones, sino para convencer al mundo de que esas lesiones incluso existen. Esas estadĆsticas no son abstracciones. Es fĆ”cil decir: “Ah, las estadĆsticas, alguien las escribe de una manera y alguien las escribe de otra manera”. Eso es cierto. Pero escucho sobre las violaciones una por una, una por una, una por una, que es tambiĆ©n cómo suceden. Esas estadĆsticas no son abstractas para mĆ. Cada tres minutos una mujer es violada. Cada dieciocho segundos una mujer es golpeada. No hay nada abstracto al respecto. EstĆ” sucediendo ahora mismo mientras estoy hablando “.
āEl poder que ejercen los hombres dĆa a dĆa en la vida es el poder que se institucionaliza. EstĆ” protegido por la ley. EstĆ” protegido por la religión y la prĆ”ctica religiosa. EstĆ” protegido por las universidades, que son bastiones de la supremacĆa masculina. EstĆ” protegido por una fuerza policial. EstĆ” protegido por aquellos a quienes Shelley llamó “los legisladores no reconocidos del mundo”: los poetas, los artistas. Contra ese poder, tenemos silencio ā.
āAsĆ es como se manifiesta el poder de los hombres en la vida real. Eso es lo que significa la teorĆa sobre la supremacĆa masculina. Significa que puedes violar. Significa que puedes golpear. Significa que puedes lastimar. Significa que puedes comprar y vender mujeres. Significa que hay una clase de personas allĆ para proporcionarle lo que necesita. Te mantienes mĆ”s rico que ellos, de modo que tienen que venderte sexo. No solo en las esquinas, sino en el lugar de trabajo. Ese es otro derecho que puede presumir tener: acceso sexual a cualquier mujer en su entorno, cuando lo desee. Ahora, el movimiento de hombres sugiere que los hombres no quieren el tipo de poder que acabo de describir. De hecho, he escuchado oraciones completas explĆcitas a tal efecto. Y, sin embargo, todo es una razón para no hacer algo para cambiar el hecho de que usted tiene ese poder “.
“Algunos de ustedes estĆ”n muy preocupados por el auge de la derecha en este paĆs, como si fuera algo separado de los temas del feminismo o del movimiento de hombres. Hay una caricatura que vi que reunió todo muy bien. Era una imagen grande de Ronald Reagan como un vaquero con un gran sombrero y una pistola. Y decĆa: āUn arma en cada funda⦠Una mujer embarazada en cada hogar…Haz de AmĆ©rica un hombre otra vez ā. Esas son las polĆticas de la derechaā.
āSi tiene miedo del ascenso del fascismo en este paĆs, y serĆa muy tonto no estarlo en este momento, es mejor que comprenda que la cuestión fundamental aquĆ tiene que ver con la supremacĆa masculina y el control de la mujer; acceso sexual a las mujeres; las mujeres como esclavas reproductivas; la propiedad privada de las mujeres. Ese es el programa de la derecha. Esa es la moralidad de la que hablan. Eso es lo que quieren decir. Eso es lo que quieren. Y la Ćŗnica oposición a ellos que importa es una oposición a los hombres que poseen mujeres”.
āEn los Ćŗltimos aƱos he escuchado mucho sobre el sufrimiento de los hombres por el sexismo. Por supuesto, he escuchado mucho sobre el sufrimiento de los hombres durante toda mi vida. No hace falta decir que he leĆdo a Hamlet. He leĆdo al rey Lear. Soy una mujer educada. SĆ© que los hombres sufren. Esta es una nueva arruga. ImplĆcita en la idea de que este es un tipo diferente de sufrimiento, creo que en parte estĆ”s sufriendo por algo que sabes que le sucede a otra persona. Eso serĆa nuevoā
āPero sobre todo su culpa, su sufrimiento, se reduce a: caramba, realmente nos sentimos tan mal. Todo hace que los hombres se sientan tan mal: lo que haces, lo que no haces, lo que quieres hacer, lo que no quieres hacer, pero lo harĆ”s de todos modos. Creo que la mayor parte de tu angustia es: caramba, realmente nos sentimos tan mal. Y lamento que te sientas tan mal, tan inĆŗtil y estĆŗpidamente mal, porque hay una manera en que esto realmente es tu tragedia. Y no me refiero porque no puedes llorar. Y no me refiero a que no haya una intimidad real en sus vidas. Y no me refiero a que la armadura con la que tienes que vivir como hombre es estĆŗpida: y no dudo que lo sea. Pero no me refiero a nada de esoā.
āQuiero decir que existe una relación entre la forma en que se viola a las mujeres y tu relación social con la violación y la mĆ”quina de guerra que te mata y te escupe: la mĆ”quina de guerra que atraviesas como esa mujer pasó por el molinillo de carne de Larry Flynt. La portada de Hustler. Mejor crees que estĆ”s involucrado en esta tragedia y que tambiĆ©n es tu tragediaā …
āĀæQuĆ© implica hacer algo al respecto? El movimiento de los hombres parece quedarse estancado en dos puntos. La primera es que los hombres realmente no se sienten muy bien con ellos mismos. ĀæCómo pudiste? La segunda es que los hombres vienen a mĆ o a otras feministas y dicen: “Lo que dices sobre los hombres no es cierto. No es verdad de mi parte. No me siento asĆ. Me opongo a todo”.
āY yo digo: no me digas. Dile a los pornógrafos. Dile a los proxenetas. Dile a los calentadores. DĆgales a los apologistas de la violación, a los celebristas de la violación y a los ideólogos pro-violación. Dile a los novelistas que piensan que la violación es maravillosa. Dile a Larry Flynt. Dile a Hugh Hefner. No tiene sentido decirme. Sólo soy una mujer No hay nada que pueda hacer al respecto. Estos hombres pretenden hablar por ti. EstĆ”n en la arena pĆŗblica diciendo que te representan. Si no lo hacen, entonces es mejor que les digasā …
āDile a tus amigos que lo estĆ”n haciendo. Y hay calles por ahĆ en las que puedes decir estas cosas en voz alta y querida, para afectar a las instituciones reales que mantienen estos abusos. ĀæNo te gusta la pornografĆa? OjalĆ” pudiera creer que es verdad. Lo creerĆ© cuando te vea en las calles. Lo creerĆ© cuando vea una oposición polĆtica organizada. Lo creerĆ© cuando los proxenetas cierren el negocio porque no hay mĆ”s consumidores masculinosā …
āQuiero hablarles sobre la igualdad, quĆ© es la igualdad y quĆ© significa. No es solo una idea. No es una palabra insĆpida que termina siendo una tonterĆa. No tiene nada que ver con todas esas afirmaciones como: “Oh, eso tambiĆ©n les sucede a los hombres”. Nombro un abuso y escucho: “Oh, a los hombres tambiĆ©n les pasa”. Esa no es la igualdad por la que estamos luchando. PodrĆamos cambiar nuestra estrategia y decir: bueno, bueno, queremos igualdad; Vamos a meter algo en el culo de un hombre cada tres minutosā
āNunca has escuchado eso del movimiento feminista, porque para nosotros la igualdad tiene dignidad e importancia reales, no es una palabra tonta que se pueda torcer y hacer que parezca estĆŗpida como si no tuviera un significado realā…
āQuiero ver a este movimiento de hombres comprometerse a terminar con la violación porque ese es el Ćŗnico compromiso significativo con la igualdad. Es sorprendente que en todos nuestros mundos de feminismo y anti sexismo nunca hablemos seriamente sobre el fin de la violación. TerminĆ”ndolo. DeteniĆ©ndolo. No mĆ”s. No mĆ”s violación. En el fondo de nuestras mentes, Āænos aferramos a su inevitabilidad como el Ćŗltimo coto de lo biológico? ĀæPensamos que siempre va a existir sin importar lo que hagamos? Todas nuestras acciones polĆticas son mentiras si no nos comprometemos a poner fin a la prĆ”ctica de la violación. Este compromiso tiene que ser polĆtico. Tiene que ser serio. Tiene que ser sistemĆ”tico. Tiene que ser pĆŗblico. No puede ser autoindulgenteā…
āLas cosas que el movimiento de los hombres ha querido son cosas que vale la pena tener. Vale la pena tener intimidad. Vale la pena tener ternura. Vale la pena tener cooperación. Vale la pena tener una verdadera vida emocional. Pero no puedes tenerlos en un mundo con violación. Merece la pena acabar con la homofobia. Y puedesā

Comment (1)
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Excelente este enfoque. No lo habĆa leido antes, me impactó positiva y conscientemente .
Gracias.



