La superluna más brillante de los últimos años se alza esta noche en Tauro. Llamada así por la actividad estacional de los castores, observada por los pueblos indígenas, esta Luna del Castor invita a la preparación, la provisión y la perseverancia antes de que llegue la época de escasez.
Lo que permanece frente a lo que se transforma
El Sol en Escorpio ilumina lo oculto, lo compartido y lo transformador, mientras que la Luna en Tauro sostiene lo estable, lo encarnado y lo perdurable.
Esto plantea la siguiente pregunta: ¿Qué compromisos han perdurado más que todo lo demás en tu vida?
Nací en Maracaibo bajo la luna en Tauro, rodeada de una familia católica de Caracas, cuya calidez, humor y resiliencia hicieron tangible la fe.
El salón de mi abuela, con su imagen onírica de Cristo crucificado, era como un punto de encuentro entre lo sagrado y lo cotidiano. La misa dominical y los santos místicos formaban parte del ritmo de nuestras vidas.
Esa educación moldeó mi devoción. Me enseñó a dar amor libremente, pero también a ser reservada, creyendo que la cercanía requería control. La típica energía de Tauro.
A lo largo de los años, me he mantenido fiel al trabajo interior de la creatividad y el crecimiento espiritual. Estos compromisos han perdurado más allá de trabajos, hogares y épocas de confusión. Me enseñaron que la perseverancia consiste en regresar a lo que aún se siente verdadero.
Mi vida ha sido un largo camino, a veces literal, de un lugar a otro, incluso hacia mi interior, en busca de libertad y pertenencia. Cada paso me ha despojado de algo innecesario, guiándome hacia una vida donde mi fe, mi trabajo y mi corazón se alinean.
Últimamente, ese paseo me ha llevado cerca de una parroquia de la Inmaculada Concepción. Un recordatorio de que lo divino no tiene por qué ser abstracto, sino que puede estar cerca y ser fiable. Me siento atraída a comprender el sufrimiento de Jesús y a dejar que la presencia de María me enseñe a amar sin reservas. Sin embargo, una parte de mí aún duda, deseando mantener esa llama en privado.
Mi oración ahora es sencilla: que este fuego silencioso crezca firme y valiente, iluminando un camino hacia adelante, un calor que pueda compartir libremente sin temor a perder la paz.
Esta es la lección de Escorpio: la verdadera intimidad requiere dejar entrar el amor sin barreras. La consagración consiste en recibir la amorosa palabra de Dios en profunda contemplación.
Quizás no compartas mi fe, pero conoces esta tensión. Esas prácticas que siempre te llaman. Esos compromisos que han sobrevivido a cada transición de la vida.
El nuevo sencillo de Rosalía, Berghain, plasma esta confesión operística en tres idiomas, grabada con la Orquesta Sinfónica de Londres. Arte como consagración. Toda la ambición espiritual de su álbum LUX gira en torno a este enfoque. El proyecto nace de su anhelo de acercarse a Dios. Pronto podrán escuchar más sobre este increíble proyecto.
Estoy aprendiendo cómo esta lunación sirve de puente entre el cuerpo y el alma, recordándome que la expansión espiritual requiere primero estabilizar lo que ya poseo.
Tu ritual de consagración
- Elige un rincón tranquilo, cerca de una ventana o al aire libre. Siente tu peso. Deja que el suelo te sostenga. Visualiza raíces que se extienden desde tus pies hacia la tierra, anclándote. Permanece así durante 3 minutos.
- Reflexiona sobre ese compromiso que ha perdurado a lo largo de las estaciones. ¿Qué ha sobrevivido a todo lo demás? ¿Tu práctica creativa? ¿Tu paseo matutino? ¿Tu forma de amar? Dilo en voz alta o escríbelo.
- Enciende una vela. Coloca tu mano sobre tu corazón. Deja que esta luz ilumine aquello que deseas cultivar y disuelva suavemente lo que ya no te sirve. Agradécete por mantenerte fiel a lo que realmente importa.
- Apaga la vela. Respira hondo tres veces, estírate y vuelve lentamente a centrar tu atención en la habitación.
Escribe en los comentarios: ¿Qué estás construyendo que te servirá de sustento durante el invierno?
