Me complace presentarles este trabajo de investigación realizado por las estudiantes Valentina Arocha, Lorayner Fernández y Fiorella Torrens, presentado en la Cátedra Psicología de la Mujer y Género, en la Universidad Rafael Urdaneta, Maracaibo, Venezuela.
Introducción
En la ciudad de Maracaibo, las experiencias emocionales de celos retrospectivos en relaciones de pareja representan un fenómeno complejo que puede influir significativamente en la estabilidad y bienestar de quienes lo experimentan. A pesar de ser una emoción común en las dinámicas afectivas, su manifestación y gestión varía entre hombres y mujeres debido a factores socioculturales, psicológicos y personales. Sin embargo, existe una falta de comprensión profunda sobre cómo estas diferencias impactan la percepción, expresión y consecuencias de los celos en la vida de pareja. Este estudio busca abordar esta problemática mediante un enfoque cualitativo, explorando las experiencias subjetivas de los individuos para identificar patrones emocionales y conductuales relacionados con los celos retrospectivos.
Según Jorge, L. Leon, M. (2021) los celos son una posible fuente de conflicto en las relaciones de pareja. Por ese motivo es conveniente estudiar cómo éstos influyen y en qué medida producen que estas relaciones sean disfuncionales. Se presenta a continuación una delimitación conceptual del término.
Desde la época de Aristóteles distintos autores han definido los celos, pero sin llegar a un consenso (Rivera et al., 2017). Asimismo, la música y la literatura se han hecho eco frecuentemente de esta emoción universal y de sus consecuencias (Echeburúa y Fernández-Montalvo, 1999). De acuerdo con Canto, García y Gómez (2009), “los celos son una emoción compleja negativa que surgen ante la sospecha real o imaginada de una amenaza a una relación considerada valiosa” (p. 3). Además, según estos autores los celos no deben ser entendidos como una emoción estática y unitaria, sino multifacética, en la que la cultura cumple un papel muy importante.
De manera parecida, Martínez (2013) define los celos como emociones que surgen en las relaciones interpersonales y que se definen como la compleja reacción negativa de una persona ante la relación sexual o emocional (que puede ser real, imaginada o anticipada) de su pareja afectiva con otra persona. Asimismo, los celos entendidos como una emoción son reacciones rápidas, intensas, complejas, difíciles de controlar por quien las siente, que impulsan a la acción de forma irreflexiva. Por otra parte, Pines (1998) define los celos como una reacción compleja que se produce cuando un rival, ya sea real o imaginado, amenaza una relación amorosa significativa y donde la experiencia emocional, que principalmente es anticipatoria, se basa en un miedo intenso a perder a la persona amada.
En cierto modo, los celos tienen como finalidad proteger la integridad de la relación (DeSteno et al., 2006). Sin embargo, estos provocan “visión de túnel”, de manera que quien los sufre no puede pensar o concentrarse en otra cosa, produciéndose obsesión por lo que hace o pueda hacer la pareja (Martínez, 2013). Según este último autor, los celos se producen por un miedo al alejamiento o pérdida de la pareja, junto a un profundo dolor psicológico. Por lo tanto, los celos no nacen del amor, sino del miedo, la desconfianza y el sentimiento de propiedad y exclusividad respecto al aprecio de la pareja. En suma, los celos serían una forma de denominar un conjunto de procesos emocionales, cognitivos y conductuales distintos, pero que están estrechamente relacionados entre sí (White, 1981).
Los celos son una emoción muy frecuente en la población general (Echeburúa y Fernández-Montalvo, 1999) y muy sensibles al contexto cultural y social (Canto, García y Gómez, 2009). Además, según estos últimos autores, la cultura determina las condiciones creadoras de celos y las respuestas que se esperan en tales situaciones. Es más, la intensidad de la respuesta de celos, las emociones asociadas, las circunstancias que los provocan y las conductas relacionadas a los mismos serán especificados como normativos según el grupo social en el que tienen lugar.
Los estudios transculturales que se han realizado sobre los celos confirman que éstos aparecen de una manera u otra en todas las culturas y se ha demostrado su existencia a lo largo de la historia de los distintos grupos de humanos (van Sommers, 1988). Los celos son un fenómeno relativamente común en nuestra sociedad que no necesariamente reflejan la existencia de un problema psicopatológico y que, por lo tanto, no debe producir un sentimiento de vergüenza. Es más, dentro de ciertos límites (siendo difícil establecerlos entre los celos normales y los patológicos), pueden significar una muestra de preocupación y de interés hacia la pareja y ser el resultado del amor experimentado (Echeburúa y Fernández-Montalvo, 1999).
Sin embargo, cabe destacar que la experiencia de celos más característica es la que aparece en los celos románticos, siendo una amenaza de deterioro del enamoramiento en las relaciones amorosas, que además se experimenta de forma intensa y desagradable. Por tanto, en ocasiones los celos suponen una situación problemática, que pueden entenderse como una experiencia estresante (Chóliz Montañés y Gómez Iñiguez, 2002). Además, generan insatisfacción en la relación de pareja, incrementan los conflictos, las separaciones y, en ocasiones, promueven situaciones de agresividad y violencia (Adams y Rankin, 2014; García y Enciso, 2014).
Como se ha visto, es difícil establecer los límites entre celos normales y celos patológicos. Sin embargo, podría decirse que las principales características que definen y caracterizan a los celos patológicos son las siguientes: falta de provocación lógica, extraña naturaleza de las sospechas, reacción irracional y excesiva, rituales de comprobación, pérdida de control, interferencia grave en la vida cotidiana y alto grado de sufrimiento personal (Echeburúa y Fernández-Montalvo, 1999). Aun así, es importante considerar que las características de los celos patológicos pueden variar y modificarse atendiendo a diferentes factores como son la intensidad de la activación emocional, fisiológica y conductual del individuo que los sufre (Martínez-León et al., 2016).
Además, los celos patológicos provocan una intensa reacción emocional que generan a su vez una sucesión de conductas comprobatorias que pueden ser denominadas rituales compulsivos, cuyo objetivo es controlar al otro miembro de la pareja. No obstante, se debe tener en cuenta que la forma en la que los celos se manifiestan variará entre hombres y mujeres (Echeburúa y Fernández-Montalvo, 1999).
A modo de resumen destacar que los celos son una importante fuente de conflictos en las parejas, provocando consecuencias diversas como pueden ser la insatisfacción con la relación, estrés en los miembros de la pareja, separaciones e incluso situaciones de agresión y violencia.
Por otra parte, las investigaciones recientes han explorado la naturaleza de los celos, sus desencadenantes, las diferencias de género en su manifestación y cómo el entorno digital, particularmente las redes sociales, ha influido en su expresión. La revisión teórica realizada por Jorge y León (2021), titulada «El papel de los celos en las relaciones de pareja: Una revisión teórica», tuvo como objetivo principal desentrañar la influencia de los celos en las relaciones románticas, analizando cómo interactúan con variables como la infidelidad, la satisfacción marital y la violencia de género. Los autores también buscaron determinar si existen diferencias significativas entre hombres y mujeres en la percepción de situaciones celosas y en sus respuestas emocionales.
Los hallazgos de esta revisión concluyen que los celos impactan negativamente en las relaciones de pareja, evidenciando una fuerte asociación con fenómenos como la violencia de género y la insatisfacción marital. Sin embargo, es importante destacar que los resultados de los estudios analizados mostraron inconsistencias en la intensidad de la experiencia subjetiva de los celos entre hombres y mujeres ante la infidelidad. Las discrepancias surgieron específicamente en relación con el tipo de infidelidad (emocional o sexual) y el género de la pareja. Un punto crucial que resalta esta investigación es que los celos deben ser comprendidos dentro de un contexto cultural específico. Aunque universales, su manifestación y percepción no pueden ser uniformes. Esta variabilidad cultural, junto con la edad de los participantes, se considera un factor clave para explicar las diferencias observadas en los estudios, ya que la concepción del amor y, por ende, de los celos, puede variar considerablemente a lo largo de las distintas etapas de la vida y en diferentes culturas.
Por otro lado, Frampton y Fox (2018), en su estudio «Social Media’s Role in Romantic Partners’ Retroactive Jealousy: Social Comparison, Uncertainty, and Information Seeking», investigaron el impacto significativo de las redes sociales en el aumento de la celopatía retroactiva en parejas románticas. Este fenómeno se define como la angustia emocional derivada de la historia romántica pasada de la pareja, incluso cuando las exparejas no representan una amenaza directa para la relación actual.
La investigación exploró cómo plataformas como Facebook o Instagram exacerban estos celos al facilitar la comparación social con exparejas a través de la información disponible en sus perfiles. Los «remanentes digitales», como fotografías antiguas o comentarios, persisten en línea y actúan como recordatorios constantes de relaciones pasadas, lo que incrementa la inseguridad. Además, la incertidumbre relacional se ve acentuada por la información ambigua o incompleta sobre el pasado de la pareja encontrada en línea, lo que conduce a pensamientos obsesivos y a una compulsiva búsqueda de información. Para su análisis, los autores realizaron entrevistas cualitativas semiestructuradas con 36 participantes, obteniendo relatos detallados que fueron sometidos a un análisis temático.
Los hallazgos revelaron que las características inherentes a las redes sociales (como la persistencia del contenido, la asociación de perfiles y la visibilidad de las interacciones) intensifican la amenaza percibida de las exparejas, exacerbando así los celos retrospectivos. En respuesta a estos sentimientos, los individuos suelen involucrarse en comportamientos de búsqueda de información en línea, que incluyen el monitoreo regular de perfiles de exparejas, la denigración de ex-parejas utilizando la información encontrada, y la verificación digital de hechos para corroborar o refutar la información proporcionada por su pareja. Curiosamente, a pesar del «lado oscuro» que las redes sociales pueden tener en las relaciones, algunos participantes lograron reinterpretar la información hallada, dándole un significado diferente y hasta positivo.
El metaanálisis de Sagarin, Martin, Coutinho, Edlund y Patel (2012), titulado «Sex differences in jealousy: a meta-analytic examination», se centró en la hipótesis de la psicología evolutiva que postula diferencias de sexo en la experiencia de los celos. Esta teoría sugiere que los hombres experimentan mayor angustia ante la infidelidad sexual debido a la incertidumbre sobre la paternidad, mientras que las mujeres sienten más celos por la infidelidad emocional debido a la potencial pérdida de recursos y compromiso de la pareja. La investigación buscó validar estas predicciones y confirmar su consistencia a través de diversos estudios, incluso en situaciones de infidelidad real y utilizando diferentes metodologías de medición. Los objetivos clave fueron evaluar si estas diferencias persistían independientemente de la metodología (como el uso de escenarios hipotéticos o formatos de respuesta específicos) y determinar qué emociones específicas se veían más afectadas por cada tipo de infidelidad, lo que buscaba fortalecer la credibilidad de la teoría evolutiva.
Las conclusiones de este metaanálisis proporcionaron un fuerte respaldo a la teoría de las diferencias de sexo en los celos, confirmando de manera consistente que los hombres reaccionan con mayor angustia ante la infidelidad sexual y las mujeres ante la infidelidad emocional. Estos hallazgos no se limitaron a escenarios hipotéticos ni fueron un mero artefacto del formato de respuesta, ya que se encontraron pruebas sólidas tanto en estudios con medidas continuas como en aquellos que evaluaron reacciones a infidelidades reales. El impacto de estas diferencias fue más pronunciado cuando las mediciones se centraban directamente en la «angustia/malestar» o los «celos”, lo que sugiere una especificidad en la emoción afectada. En síntesis, esta investigación robustece la idea de que las presiones selectivas a lo largo de la evolución probablemente moldearon estas respuestas de celos específicas de cada sexo, proporcionando una base sólida para comprender estos complejos patrones emocionales.
Finalmente, la investigación posee como propósito comprender la experiencia de celos retrospectivos en mujeres y hombres en relaciones de pareja, con la finalidad de contribuir al conocimiento sobre la manera en que los celos retrospectivos afectan la dinámica de pareja en distintos géneros, permitiendo una mejor comprensión de sus implicaciones emocionales y relacionales. Por lo que se plantea la pregunta de investigación ¿Cómo es la experiencia de celos retrospectivos en mujeres y hombres en relaciones de pareja?
En dicha investigación se pretende comprender las influencias del género en las relaciones de pareja y obtener información que facilite el desarrollo de estrategias psicológicas para una gestión más saludable de esta emoción. Además, se espera que los hallazgos aporten a futuras investigaciones y a la práctica profesional en psicología, promoviendo relaciones afectivas más equilibradas en la sociedad marabina.
Metodología
La presente investigación adoptó un enfoque cualitativo con un alcance exploratorio y descriptivo, buscando comprender en profundidad las experiencias subjetivas de los celos retrospectivos. Este enfoque se seleccionó por su idoneidad para explorar fenómenos complejos desde la perspectiva de los participantes, lo cual es fundamental para captar los matices de las emociones y cogniciones asociadas a los celos (Flick, 2009). El diseño del estudio fue no experimental, de tipo narrativo, lo que permitió reconstruir las historias y vivencias de los individuos tal como ellos las percibieron.
Los participantes fueron seis adultos tempranos (cuatro mujeres y dos hombres) residentes en Maracaibo, Zulia, Venezuela, que habían experimentado celos retrospectivos en sus relaciones de pareja. La muestra se seleccionó mediante un muestreo no probabilístico intencional, también conocido como muestreo por juicio o por conveniencia, basándose en la disposición de los participantes a compartir sus experiencias detalladamente y su capacidad para reflexionar sobre ellas. (Hernández Sampieri et al., 2014).
El instrumento principal para la recolección de datos fueron entrevistas semiestructuradas de desarrollo, compuestas por seis preguntas abiertas. Estas preguntas fueron diseñadas con base en el marco teórico para asegurar su pertinencia y capacidad para obtener respuestas significativas sobre ideas, sentimientos, conductas y aprendizajes derivados de los celos retrospectivos. Las preguntas formuladas fueron las siguientes:
- Cuando pensabas en el pasado romántico de tu expareja, ¿qué ideas específicas tenías?
- ¿Sentías la necesidad de buscar información sobre el pasado de tu expareja? Si es así, ¿qué métodos utilizaste (incluyendo redes sociales) y qué buscabas obtener con ello?
- ¿Cómo te sentías emocional y físicamente cuando surgían pensamientos sobre el pasado de tu expareja? Describe la intensidad de esas emociones.
- ¿Con qué frecuencia experimentabas esos sentimientos intensos y qué situaciones los activaban o intensificaban?
- ¿Crees que tu expareja entendía o validaba tus sentimientos? ¿Cómo influyó su reacción en tu experiencia?
- ¿Qué aprendizajes clave obtuviste de esa experiencia con los celos retrospectivos, tanto sobre ti mismo/a como sobre las relaciones en general?
El procedimiento de la investigación se llevó a cabo en varias fases. Primero, se contactó a posibles participantes que cumplieran con los criterios de inclusión. Una vez que aceptaron, se programó la entrevista. Al inicio de cada sesión, se obtuvo el consentimiento informado de cada participante, donde se les explicó el propósito del estudio, su derecho a retirarse en cualquier momento, y las garantías de confidencialidad y anonimato. Las entrevistas se realizaron de forma individual, se registraron de manera escrita con permiso explícito.
Por otro lado, el análisis de datos se realizó mediante un análisis temático, siguiendo un proceso inductivo. Las transcripciones se leyeron repetidamente para familiarizarse con los datos. Luego, se identificaron y codificaron temas emergentes recurrentes en las respuestas de los participantes, como reacciones cognitivo-conductuales, emocionales, fisiológicas, eventos activadores, reacción de la pareja, consecuencias y aprendizajes. Estos códigos se agruparon en categorías más amplias que reflejaban patrones significativos en las experiencias.
En cuanto a las consideraciones éticas, se priorizó la protección de los participantes. Se obtuvo el consentimiento informado de manera clara y comprensible. Se garantizó la confidencialidad de todas las respuestas, manejando la información de forma anónima. Además, se tomaron medidas para la minimización de riesgos, dada la sensibilidad del tema, asegurando que la entrevista no generara angustia excesiva y ofreciendo la posibilidad de detenerse en cualquier momento (Sieber & Stanley, 1988).
Categorización de las entrevistas:
Reacciones cognitivo-conductuales.
- Creencias irracionales
Escenarios intrusivos e ideas detalladas del pasado (lugares, conversaciones, salidas, actividades que solían hacer, cómo se conocieron, cómo eran con el otro).
- Comparación con su relación pasada (no tener las mismas oportunidades de invitarla a salir, no ser su primera vez, ser menos bonita, presumir en redes, aceptación familiar)
- Necesidad de búsqueda de información:
Método de confirmación de una creencia irracional. Se encontró que ésta se presentaba de dos maneras:
- Preguntar directamente detalles de su pasado.
- Indagar por redes sociales. (Búsqueda en: perfiles de exparejas y otras personas en común, comentarios, fotos, videos, compartidos)
- Necesidad de entender: la intensidad de su relación pasada, la similitud y forma de ser, infidelidades, conexión e intimidad emocional, física y sexual con las personas del pasado. Extrañar, pensar o querer aún a sus ex y repeticiones de ciclos en relaciones, aceptación familiar y duración de la relación.
Reacciones emocionales: angustia, rabia, frustración, presión, agotamiento, miedo, sentimientos de insuficiencia, compararse, ansiedad, tristeza, ira, inseguridad, sentimientos de engaño, sentimientos de inferioridad o debilidad, envidia, sentimientos de desplazamiento, necesidad de aprobación de la familia, desconfianza.
Reacciones fisiológicas: dolor y opresión en el pecho, corazón acelerado, nudo en el estómago, náuseas y vómitos, falta de aire, dolor en la boca del estómago, pérdida de apetito.
Eventos activadores: canciones, películas, conversaciones sobre el pasado por parte de la pareja, lugares, silencios, ver algo relacionado en redes sociales, sobrepensar en la situación, salidas familiares.
Reacción de la pareja: desconcierto, minimización de los sentimientos, intentos de tranquilizar la experiencia emocional, frustración, confusión, permitía que terceros se involucraran en la relación, manipulación.
Consecuencias: cerrarse en hablar de sus sentimientos, aislamiento, incomprensión, soledad, invalidación de sentimientos propios, incremento de las inseguridades.
Aprendizajes: conciencia de inseguridades propias, reforzamiento de la autoestima y autoconfianza, importancia de sanar heridas del pasado, confianza y comunicación como pilares en las relaciones, validar sentimientos propios, buscar apoyo, entendimiento de que cada persona tiene su historia e importancia de construir desde el presente y el futuro, no forzar un amor no correspondido, aprender a soltar y priorizar la propia paz, ser más abierto a expresar sus sentimientos, priorizar necesidades propias, que cada quien elige a la persona con la que quiere estar y no debe compararse por esta razón, no darle toda la confianza a la persona ni entregarse completamente por más que la conozca.
Resultados
Para explorar a fondo las experiencias de celos retrospectivos en Maracaibo, se realizó un estudio cualitativo con seis participantes, de los cuales cuatro eran mujeres y dos eran hombres. Estos individuos fueron seleccionados intencionalmente por su experiencia relevante en el ámbito de los celos retrospectivos.
Los resultados generales indican una similitud en la vivencia emocional y cognitiva de los celos retrospectivos entre los participantes. Los relatos recogidos describieron emociones intensas como angustia, rabia, frustración y miedo, acompañadas de pensamientos obsesivos sobre el pasado de sus parejas y, en ocasiones, con manifestaciones físicas como opresión en el pecho o taquicardia. Estas experiencias impulsan a los participantes a la búsqueda de información o al desarrollo de escenarios intrusivos relacionados con las relaciones anteriores de sus parejas, lo que White (1981) identifica como procesos estrechamente relacionados. Aunado a ello, no se encontró una correlación directa entre la intensidad de los celos retrospectivos reportados y la duración de la relación actual de los participantes. Es decir, tanto en relaciones recientes como en aquellas de larga data, la vivencia de esta emoción podía ser igualmente potente.
Las conductas comprobatorias fueron una respuesta común a estas experiencias emocionales. La búsqueda de información o el desarrollo de escenarios intrusivos relacionados con las relaciones anteriores de sus parejas eran frecuentes. Esta necesidad de búsqueda se manifestaba a menudo como un intento de confirmar creencias irracionales que los participantes tenían sobre el pasado de sus parejas. Estas acciones se alinean con la descripción de los celos como una reacción que impulsa a la acción de forma irreflexiva y puede llevar a «rituales compulsivos» de control (Echeburúa & Fernández-Montalvo, 1999).
Sin embargo, se observaron diferencias en la manifestación de estos celos según el género. Las mujeres mostraron una mayor inclinación a la búsqueda de información a través de redes sociales. Sus principales preocupaciones se centraron en la naturaleza y el trato que sus parejas tuvieron en relaciones previas, lo que generó comparaciones afectivas y, en ocasiones, sobre el aspecto físico. Este hallazgo es consistente con la investigación de Frampton y Fox (2018), quienes destacaron el impacto de las redes sociales al exacerbar la celopatía retrospectiva mediante la comparación social.
Además, las participantes femeninas tendieron a comunicar sus sentimientos a sus parejas. Por otro lado, los hombres mostraron una mayor tendencia a reprimir sus emociones o a no compartirlas abiertamente, prefiriendo preguntar directamente a sus parejas sobre su pasado. Sus preocupaciones principales se vincularon con las oportunidades de «proveer» o invitar a salir a sus parejas en comparación con relaciones anteriores, la intimidad sexual y el temor a la repetición de patrones en sus relaciones. Esta distinción se alinea con la hipótesis de la psicología evolutiva sobre las diferencias de sexo en la angustia ante la infidelidad sexual (Sagarin et al., 2012).
A pesar de estas diferencias, la experiencia de los celos retrospectivos en ambos géneros conlleva consecuencias negativas en la dinámica de pareja, como el aislamiento y la incomprensión. No obstante, un aspecto significativo de los hallazgos fue la serie de aprendizajes clave que los participantes identificaron a raíz de sus experiencias, incluyendo una mayor conciencia de sus propias inseguridades y el reconocimiento de la importancia de la confianza y la comunicación en las relaciones. Los datos se analizaron mediante un análisis temático de las entrevistas, lo que permitió categorizar y describir los patrones emergentes en las experiencias de los participantes.
Referencias bibliográficas
Flick, U. (2009). An introduction to qualitative research. SAGE Publications.
Frampton, J. R., & Fox, J. (2018). Social Media’s Role in Romantic Partners’ Retroactive Jealousy: Social Comparison, Uncertainty, and Information Seeking. Social Media + Society, 4(3), 1–12. https://doi.org/10.1177/2056305118800317
Hernández Sampieri, R., Fernández Collado, C., & Baptista Lucio, P. (2014). Metodología de la investigación (6ta ed.). McGraw-Hill Education.
Jorge, L., & León, M. (2021). El papel de los celos en las relaciones de pareja: Una revisión teórica. Universidad de La Laguna. https://riull.ull.es/xmlui/handle/915/24038
Sagarin, B. J., Martin, A. L., Coutinho, S. A., Edlund, J. E., & Patel, L. (2012). Sex differences in jealousy: a meta-analytic examination. Personality and Social Psychology Review, 16(1), 58–73. https://www.niu.edu/jskowronski/publications/2012SagarinEtAl.pdf
Sieber, J. E., & Stanley, B. (1988). Ethical and professional considerations in social psychological research. En P. Shaver & C. Hendrick (Eds.), Sex and gender (pp. 127–142). Sage Publications.
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Comments (2)
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Este trabajo aborda con sensibilidad y rigor un fenómeno emocional poco explorado pero profundamente humano. Los celos retrospectivos revelan cómo el pasado puede influir en el presente afectivo, y entenderlos desde una perspectiva psicológica permite fomentar vínculos más conscientes, empáticos y saludables.
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Author
Gracias, celebro que haya sumado a tu vida
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