Por Gabriela Caro

¿Por qué los ataques a las mujeres se realizan con sus propias imágenes desnudas?

¿Por qué se cuestiona, castiga, acosa y hostiga a una mujer que vive?¿Qué comparte su naturaleza?

¿Desde cuando es politicamente correcto atacar un acto natural como tener relaciones sexuales bajo consentimiento?

Pues está mal, muy mal desde el comienzo cuando el hombre involucrado es sacado de la escena, a partir de alli todo lo que vivió tras bastidores con la compañera, es usado en su contra y no sólo eso, tiene la facultad de salir bien librado de la situación sin ser tildado de acosador o criminal, por lo que mucho menos es procesado por un delito, ni siquiera es sometido a juicio moral.

Y todo ello se multiplica, por miles de casos cada día, con algunas alteraciones y con más o menos indicios de violencia fisica hasta llegar al homicidio, al feminicidio tal cual epidemia de virus que crece alarmantemente.

Yo lo he pensado mucho, cada noticia de feminicidio en Latinoamérica, en España, por el mundo entero, es comentada en los noticieros con cierta ligereza que asusta, que duele la naturalización del dolor al maltrato de la mujer y su muerte, se convierte en un dato para estudio.

Por lo tanto, desde mi perspectiva, si hacemos un enfoque tradicional para tratar epidemias biológicas, es decir, de forma muy resumida ante un virus peligroso en pleno brote, se procede a crear la vacuna correspondiente, que consiste en inyectar un poco del mismo virus o agente en el cuerpo, para que cree anticuerpos, que lo defiendan del ataque del propio virus inyectado.

Pues bajo esa perspectiva, si nos agreden y acosan por mostrar nuestra sexualidad, por posar desnudas, si nos insultan porque se nos nota el pezón bajo una franela cualquiera, resulta claro que es imperativo normalizar en la cotidianidad la desnudez de la mujer dentro o fuera de contextos sociales.

Para los hombres, es un asunto cotidiano, que dan por sentado, ellos van y vienen sin camisa, semi desnudos y hasta desnudos al completo, como decimos en bolas, en pelotas, como Dios los trajo al mundo en playas, calles, jardines y reuniones familiares y no pasa nada, son vistos con ligereza; son calificados como cómicos, graciosos y hasta es considerado por muchos como muestra de hombría y son tratados con respeto, con lo cual nadie intenta abusar de ellos sexualmente, ni agredirlos y no son despedidos de sus cargos sí por casualidad se tropiezan al jefe o alguien les toma una foto y se la envía a un compañero de trabajo.

Ejemplificando: Vladimir Putin, el presidente ruso aparece en numerosos medios con el torso al descubierto, sin ser criticado y además recibe halagos de hombres y mujeres, como muestra de virilidad y buena salud, en contraparte me imagino sí  Angela Merkel, canciller alemana apareciera en el medio de un bosque con un presa en una mano y el torso al descubierto, no recibiría el mismo trato;  es más, si llegara aparecer en una portada sería para ser humillada y cuestionada  sobre su capacidad de ocupar un cargo político como el que tiene.

Dicho esto, a lo que voy, es necesario:

  • Normalizar la desnudez del cuerpo de la mujer, quitándole el velo de sagrado e inmaculado, ligado a antecedentes históricos y religiosos, castradores y dominantes, haciendo ver el cuerpo de la mujer y su sexualidad como una ofrenda para alguien especial, por supuesto un hombre, como mecanismo de creacion divina, sin ser enaltecida, ni reconocida en el proceso, delimitada a una función reproductiva.
  • Desvincular del contexto sexual, la desnudez: Es decir me desnudo si estoy con otro y ese otro se considera dueño de mi desnudez, por lo tanto al terminar el vínculo, ese ¨otro¨ se queda con la ¨adquisición¨, que es el desnudo, en términos de imágenes, fotos, videos hasta ropa interior todo lo ligado a ello, que sirva de prueba del vínculo que existió, pero del cual se considera propietario.
  • Concientizar que la desnudez de la mujer, no incluye sexualidad y sí ese fuese el caso, la desnudez no implica, agresión sexual, o sea estar desnuda no es una señal de apta al abuso.

Igualmente, es importante rescatar el hecho de la defensa y repudio al acoso, por todos los medios posibles y de las formas más diversas y masivas que se puedan:

  • Toda imagen de miembro masculino, que sea recibida sin ser solicitada, debe viralizarse, exponerse y retornar a su origen, porque pretender dañar, acosar, hostigar en silencio, ya no será tolerado EN SILENCIO, pero sí les molesta el RUIDO de sus actos, les indigna la CACERÍA DE BRUJAS, pero solamente de aquel lado, no de éste. Entonces, que empiece la cacería, no es fácil, lo sé el condicionamiento social, lidiar con el cuestionamiento moral, pero es más difícil dejar pasar lo intolerable, ya eso no tiene que ver conmigo, no lo pedí, no lo soporto y menos lo respaldo y la mejor forma de restarle poder y debilitar esa costumbre, es dejarlos en EVIDENCIA, porque muchos de los acosadores son expertos en la doble vida, doble moral y expertos de la manipulación, de la cuál viven pero merecen ser expuestos por lo que realmente son.
  • Validar e impulsar el autoconocimiento en las mujeres en general. Así como existe el lema de #TÓCATE para la prevención del cáncer de mama, porque atenta contra la salud de la mujer y  de la familia y de su esquema de acción.

Así urge que se reimpulse, el lema de #DESNÚDATESINMIEDO. Yo lo propongo porque hay una especie de obsesión por cuidarse y resguardarse de una situación escandalosa (con razón) en la que la difusión de una foto desnuda, porque  ya sabe que será objeto de escarnio público, social y moral, que la puede dejar en la calle, literalmente porque las posibilidades que la dejen sin trabajo son altas y sin contactos para encontrar uno, son bajas también; por lo que ante este escenario las mujeres vivimos la sexualidad sigilosamente y hemos sobrellevado el malsano hábito de aguantar sin rechistar ante la doble moral, que nos consume como mercancía y desecha como meros que animales (con el debido respeto que merecen ojo).

No, no acepto ese trato, ni ese nivel de desasosiego al que estamos expuestas las mujeres cotidianamente. Así que por mi salud mental y física y la libertad sexual de mis homólogas femeninas, considero sano plegarnos al #desnudatesinmiedo, para iniciar la inyección de vacuna contra la epidemia del acoso, al menos en una de sus fases más tempranas.

DESNUDATE SIN MIEDO, — no es fácil, ni escoger una foto en traje de baño durante las vacaciones para subirla en alguna red social, porque solemos ser duras con nosotras mismas, exigentes, intolerantes con nuestra propia naturaleza, porque nos medidos con parámetros de belleza difíciles de mantener ni corresponden a la mayoría de la población.

Pero dicho esto no dejo de pensar, que quizás esa propia intolerancia hacia una misma, hace nuestro ambiente más hostil, nos ayuda a ser presa fácil del abusador, nos divide como colectivo y facilita el ataque hacia una y hace propensa a todas las demás, eso sin entrar en el detalle de todas las industrias que se lucran de dichas inseguridades como las empresas de cosméticos, higiene, cirugías etc., que han vendido que para aceptarnos primero debemos encajar en los cánones de belleza ajenos, de terceros, desconocidos, siempre alejándonos del poder propio que surge de la individualidad y de la auto aceptación.

                Yo me imagino, que sí un acosador de estos tipo troll, que se ofenden al ser llamados machistas, al entrar a un chat whatsapp y en los perfiles de sus amigas, conocidas, hermanas, tías y primas,  solo ve en los perfiles fotos de senos, torsos al descubierto, mujeres desnudas pues, una tras otra, ya la foto desnuda deja de ser un objeto de amenaza, codiciado para atacarnos y se verían sin armas para dominarnos.

Y pensándolo bien, andar desnuda por la casa, andar por la calle sin miedo a ser tocada, atacada y amenazada, es una sensacion de seguridad, liberadora, de la cual somos merecedoras.

Y sí bien, en algún momento de nuestras vidas, todas hemos experimentado alguna incomodidad, respecto al hecho de estar desnudas, en espacios privados o públicos, la incomodidad debe superar el miedo de la vejación y dar paso a la liberacion, a través del cambio.

Finalmente como dice una de mis mentoras:

Acción, mata juicio. La única manera sostenida en el tiempo, para erradicar los juicios de género, es coordinar acciones en común para todos, porque la determinación de la mayoría es la que marca la diferencia entre lo que deseamos y lo que vivimos, cotidianamente.

Y si el prejuicio, es el cuerpo desnudo de la mujer, vamos a desnudarnos todas sin miedo y sí nos quieren atacar, con certeza no podrán con todas.

Cuando una mujer es dueña de su casa, anda desnuda por ella. ¿Por qué vivir como  prisioneras, en un mundo que es nuestra casa?

 

Dibujo tomado de http://dibujo-con-lapiz.blogspot.com/2015/10/desnudo-artistico-eva-dibujo-sin.html

Author: Gabriela Caro

Feminista | Escritora | Lcda. En Relaciones Industriales | Especialista en Psicolingüística | Consultora de Recursos Humanos con una década de experiencia | Comprometida con el cambio positivo | Amante de la diversidad| Zuliana

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *