Por Vanessa Federico

Reconocida Bióloga Cultural, Comunicadora Social y Consultora en Comunicaciones Internas y Transformación Organizacional, Pamela Astudillo nos sorprende cada vez más por su gran talento y calidad humana. El gran valor que puede tener una persona lo representa a plenitud su ser: humildad, simpatía, confiabilidad, gentileza y amor por lo que hace. Su carrera comenzó por pura pasión y con el sabor del trabajo duro. Por muchos años Pamela se ha interesado por las mujeres, su historia y el rol que han cumplido dentro de la sociedad venezolana.

En esta ocasión Astudillo expresó su opinión acerca de las mujeres venezolanas.

  1. ¿Cuál piensa usted que ha sido el papel de las mujeres en la sociedad venezolana?

Si uno escucha con atención qué emerge de modo espontáneo de las conversaciones de los propios venezolanos, podemos observar cómo cada vez que emerge la conversación acerca de las mujeres venezolanas, el denominador común para calificarla es la belleza. Esta parece ser la pauta que conecta el modo de convivir con y de las mujeres. Sin embargo, las culturas se transforman como todo sistema vivo o constituido por seres vivos. Esto no es una fotografía o lo es, de un momento que habla de un punto que vale la pena preguntarse si queremos conservar o transformar. “La mujer venezolana y su papel en el sistema social en el que convive, es que es “echá palante”.

Otro aspecto que nos habla acerca de esto último en gran medida determinado por el rol que juega dentro de la familia, donde por lo general hubo ausencia del hombre en la crianza de los hijos y han tenido la capacidad de sacar adelante una familia “sin ayuda”. De hecho, el modo mismo de decirlo deja en evidencia que la mujer es la responsable de llevar el hogar y si el hombre está es para ayudar, no es una responsabilidad de dos, es de la mujer y el hombre que es “un buen hombre” “ayuda”, no es que se hace cargo de lo que en rigor corresponde. Así, por lo menos, lo ha vivido la sociedad venezolana durante mucho tiempo.  En otros ámbitos, por ejemplo, en las universidades venezolanas hay una mayoría notable de mujeres dentro de las aulas de clases, sin embargo, dentro de las autoridades de esas mismas casas de estudio no se ven representadas como lo están en las aulas.

Astudillo explica que la mujer venezolana dentro de las instituciones tiene un rol importante que también disminuye en número conforme nos acercamos a los puestos de poder y aquellos medulares de los distintos tipos de negocios.

¿Cree que las mujeres venezolanas pudieron hacer mucho más en la sociedad y no pudieron o no quisieron hacer?

Las mujeres venezolanas, como miembros de una sociedad, somos parte y en gran medida nuestro hacer -nuestro modo de vivir, de participar o no hacerlo- determina la deriva del sistema. . “Tal vez la pregunta importante no es cuál ha sido el papel, sino más bien qué papel queremos cumplir de ahora en más. Esto pasa por conversar entre mujeres acerca de cómo queremos vivir y convivir y no desde el cómo somos o, peor aún, en cómo debemos ser”.

De esta manera, Astudillo una personalidad única relató en una tarde casual, cómo con trabajo y dedicación las mujeres podemos ser parte de la generación que impulsa la construcción de un país desde una perspectiva profesional, dulce y sabia.

Author: Vanessa Federico

Vanessa Federico
Periodista - UCAB
Asistente Ejecutiva de Feminismo Inc
Venezolana y feminista

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